La exconsellera Victòria Alsina, concejal de Junts en Barcelona, ha presentado este jueves en sociedad la fundación Paral·lel 41, un think tank que impulsa para repensar y actualizar el catalanismo desde la sociedad civil, un instrumento –ha subrayado en todo momento– al margen de los partidos que persigue que haya consensos en los grandes retos de país, en asuntos como educación, inmigración, vivienda o infraestructuras.
La exconsellera de Acció Exterior i Govern Obert, encabezará un ente que persigue contribuir al futuro a través de grandes consensos con el catalanismo como eje central
La exconsellera Victòria Alsina, concejal de Junts en Barcelona, ha presentado este jueves en sociedad la fundación Paral·lel 41, un think tank que impulsa para repensar y actualizar el catalanismo desde la sociedad civil, un instrumento –ha subrayado en todo momento– al margen de los partidos que persigue que haya consensos en los grandes retos de país, en asuntos como educación, inmigración, vivienda o infraestructuras.
“No será un think tank que se limite a fabricar informes, nace para contribuir al futuro” con el catalanismo como eje central, ha detallado la exconsellera de Acció Exterior i Govern Obert, que es la presidenta de la fundación y ha dado a conocer en el acto quién le acompaña en este nuevo proyecto, tanto en el consejo asesor como en el patronato.
“Catalunya no puede quedar atrapada entre la nostalgia de lo que vivimos [el procés] y la resignación del presente”, ha afirmado Alsina, que asegura que no busca “reconstruir ningún partido ni ninguna etapa del pasado”, aunque en el auditorio de La Pedrera se ha congregado una nutrida representación de exdirigentes del espacio convergente y posconvergente, entre ellos el expresident Jordi Pujol, para quien ha habido un reconocimiento explícito.

“El futuro no se construye desde la nostalgia ni desde las trincheras”, ha remarcado Alsina durante la puesta de largo de Paral·lel 41. El motivo último de la fundación, ha asegurado, es responder a la pregunta de “¿qué Catalunya queremos dejar a los que vienen detrás?”, al tiempo que ha apuntado que la vocación no es “ocupar la centralidad” sino “ayudar a construirla”.
Siguiendo la idea de no resignarse ante el presente y no quedar atrapado en la nostalgia del pasado, sin renuncias y sin renegar, Alsina ha apostado por “abrir una nueva etapa” y pensar en el futuro, en los próximos años. ”No venimos a cuestionar a los que nos han precedido, somos herederos, que es aprender de los errores y hacernos responsables de lo que viene ahora”, ha apuntado. “No podemos pasar los próximos 20 años administrando las consecuencias del pasado”, ha concluido la exconsellera.
Los siguientes pasos serán llevar esta fundación por toda Catalunya, con presentaciones en todas las comarcas y veguerías y también ante los distintos sectores.
A la presentación en sociedad de Paral·lel 41 también han acudido varios representantes del mundo económico y empresarial como Josep Sánchez-Llibre (Foment del Treball), Antoni Cañete (Pimec), Josep Santacreu (Cambra), Tatxo Benet (FemCat) o Pau Relat (Fira de Barcelona), entre otros, así como figuras del ámbito académico, al que Alsina está muy ligada profesionalmente.
Del ámbito político también había muchos representantes en el auditorio, algunos de ellos vinculados a Junts, donde milita Alsina. Pero también había personas de la órbita posconvergente que no forman parte de la formación de Carles Puigdemont o bien que se han ido alejando. Es el caso, por ejemplo, de Jaume Giró, Marta Pascal, Santi Vila, Carles Campuzano, Felip Puig o Jordi Sànchez, entre otros.
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