Llenar el depósito de combustible en plena Operación Salida estival se ha convertido en una prueba de fuego para los bolsillos. La reducción de la bonificación sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos impulsada a principios de mes ha situado el precio del litro de diésel rozando los dos euros en diversas estaciones de servicio del país. Ante este panorama, el 91 % de los conductores españoles aboga por fijar un tope al precio de los carburantes, alcanzando las cuotas de respaldo más altas en la Comunidad de Madrid y en la franja de edad entre los 35 y los 49 años.Esta presión inflacionista en las gasolineras está modificando a ritmo acelerado las prioridades de compra, situando el coste por kilómetro en el centro de la ecuación. Mientras que completar el depósito de un turismo de gasolina medio roza los 80 euros, la recarga doméstica equivalente para cubrir una ruta tipo entre Madrid y Valencia apenas supone unos 5 euros. Incluso recurriendo a la red de carga rápida en carretera —que ya supera los 56.000 puntos operativos en España según datos de ANFAC—, el coste total del trayecto raramente excede los 20 euros.El mercado de ocasión como vía de accesoPese a que el ahorro operativo de la movilidad eléctrica resulta evidente en el uso diario, la barrera de entrada que representa la adquisición de un vehículo nuevo —con un precio medio situado en torno a los 42.000 euros— mantiene a gran parte de las familias alejadas de los concesionarios tradicionales.Como consecuencia directa, los compradores están dirigiendo su atención hacia el vehículo de ocasión y reacondicionado como alternativa accesible para dar el salto tecnológico. El encarecimiento de los carburantes también impulsa la búsqueda de alternativas más eficientes y asequibles: la demanda de eléctricos en Clicars creció en julio 2 puntos respecto al mes anterior y el diésel baja 5 puntos.MÁS INFORMACIÓN noticia No Maserati MCPura Cielo: Una especie en peligro de extinción noticia No Uno de cada cinco turismos vendidos en julio en España ya tiene enchufe noticia Si Ya se pueden pedir las ayudas del Plan Auto+: guía para particulares, autónomos y empresasEste trasvase de la demanda refleja un cambio de tendencia estructural en el parque automovilístico nacional: con autonomías reales que ya superan con holgura los 300 kilómetros en el segmento de ocasión, el factor económico derivado del repostaje se consolida como el principal catalizador de la electrificación en España. Llenar el depósito de combustible en plena Operación Salida estival se ha convertido en una prueba de fuego para los bolsillos. La reducción de la bonificación sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos impulsada a principios de mes ha situado el precio del litro de diésel rozando los dos euros en diversas estaciones de servicio del país. Ante este panorama, el 91 % de los conductores españoles aboga por fijar un tope al precio de los carburantes, alcanzando las cuotas de respaldo más altas en la Comunidad de Madrid y en la franja de edad entre los 35 y los 49 años.Esta presión inflacionista en las gasolineras está modificando a ritmo acelerado las prioridades de compra, situando el coste por kilómetro en el centro de la ecuación. Mientras que completar el depósito de un turismo de gasolina medio roza los 80 euros, la recarga doméstica equivalente para cubrir una ruta tipo entre Madrid y Valencia apenas supone unos 5 euros. Incluso recurriendo a la red de carga rápida en carretera —que ya supera los 56.000 puntos operativos en España según datos de ANFAC—, el coste total del trayecto raramente excede los 20 euros.El mercado de ocasión como vía de accesoPese a que el ahorro operativo de la movilidad eléctrica resulta evidente en el uso diario, la barrera de entrada que representa la adquisición de un vehículo nuevo —con un precio medio situado en torno a los 42.000 euros— mantiene a gran parte de las familias alejadas de los concesionarios tradicionales.Como consecuencia directa, los compradores están dirigiendo su atención hacia el vehículo de ocasión y reacondicionado como alternativa accesible para dar el salto tecnológico. El encarecimiento de los carburantes también impulsa la búsqueda de alternativas más eficientes y asequibles: la demanda de eléctricos en Clicars creció en julio 2 puntos respecto al mes anterior y el diésel baja 5 puntos.MÁS INFORMACIÓN noticia No Maserati MCPura Cielo: Una especie en peligro de extinción noticia No Uno de cada cinco turismos vendidos en julio en España ya tiene enchufe noticia Si Ya se pueden pedir las ayudas del Plan Auto+: guía para particulares, autónomos y empresasEste trasvase de la demanda refleja un cambio de tendencia estructural en el parque automovilístico nacional: con autonomías reales que ya superan con holgura los 300 kilómetros en el segmento de ocasión, el factor económico derivado del repostaje se consolida como el principal catalizador de la electrificación en España.
Llenar el depósito de combustible en plena Operación Salida estival se ha convertido en una prueba de fuego para los bolsillos. La reducción de la bonificación sobre el Impuesto Especial de Hidrocarburos impulsada a principios de mes ha situado el precio del litro de diésel … rozando los dos euros en diversas estaciones de servicio del país.
Ante este panorama, el 91 % de los conductores españoles aboga por fijar un tope al precio de los carburantes, alcanzando las cuotas de respaldo más altas en la Comunidad de Madrid y en la franja de edad entre los 35 y los 49 años.
Esta presión inflacionista en las gasolineras está modificando a ritmo acelerado las prioridades de compra, situando el coste por kilómetro en el centro de la ecuación.
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Mientras que completar el depósito de un turismo de gasolina medio roza los 80 euros, la recarga doméstica equivalente para cubrir una ruta tipo entre Madrid y Valencia apenas supone unos 5 euros. Incluso recurriendo a la red de carga rápida en carretera —que ya supera los 56.000 puntos operativos en España según datos de ANFAC—, el coste total del trayecto raramente excede los 20 euros.
El mercado de ocasión como vía de acceso
Pese a que el ahorro operativo de la movilidad eléctrica resulta evidente en el uso diario, la barrera de entrada que representa la adquisición de un vehículo nuevo —con un precio medio situado en torno a los 42.000 euros— mantiene a gran parte de las familias alejadas de los concesionarios tradicionales.
Como consecuencia directa, los compradores están dirigiendo su atención hacia el vehículo de ocasión y reacondicionado como alternativa accesible para dar el salto tecnológico. El encarecimiento de los carburantes también impulsa la búsqueda de alternativas más eficientes y asequibles: la demanda de eléctricos en Clicars creció en julio 2 puntos respecto al mes anterior y el diésel baja 5 puntos.
Este trasvase de la demanda refleja un cambio de tendencia estructural en el parque automovilístico nacional: con autonomías reales que ya superan con holgura los 300 kilómetros en el segmento de ocasión, el factor económico derivado del repostaje se consolida como el principal catalizador de la electrificación en España.
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