El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha recetado el “seny” de Catalunya al mundo entero para afrontar las convulsiones geopolíticas del nuevo orden global y el auge de los extremismos de derechas que recorren el planeta, durante la intervención que ha protagonizado este sábado, alternando el catalán y el castellano, en la multitudinaria clausura de la Global Progressive Mobilisation que han impulsado Pedro Sánchez y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
“El futuro no será de los más fuertes y soberbios, sino de los que no tenemos miedo”, advierte el presidente de la Generalitat en el acto de clausura de la Global Progressive Mobilisation
El presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha recetado el “seny” de Catalunya al mundo entero para afrontar las convulsiones geopolíticas del nuevo orden global y el auge de los extremismos de derechas que recorren el planeta, durante la intervención que ha protagonizado este sábado, alternando el catalán y el castellano, en la multitudinaria clausura de la Global Progressive Mobilisation que han impulsado Pedro Sánchez y el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva.
El seny, ha advertido Illa, es mucho más que sentido común y equilibrio en la forma de actuar. “Seny es una forma de liderar y de convivir. Es servir, no dominar. Es convencer, no imponer. Es hermanar, no dividir”, ha asegurado el president. Todo un mensaje implícito para el inquilino de la Casa Blanca, Donald Trump, y sus adláteres.
“Frente a los liderazgos autoritarios, seny es valentía serena, la valentía de respetar al otro, de dialogar, la valentía de la honestidad”, ha recalcado Illa. “Seny nos recuerda por qué existe la política en su sentido más noble, para cuidar la dignidad humana, la convivencia y la esperanza colectiva”, ha defendido.
Como anfitrión -junto al alcalde de Barcelona, Jaume Collboni-, de esta cumbre progresista internacional, Illa ha animado a no resignarse. “Nada está escrito y nada es inevitable, todo es posible”, ha alegado, encomendándose a la memoria de Ernest Lluch, Olof Palme o Willy Brandt. “Ni la guerra, ni la injusticia ni la desigualdad son inevitables”, ha asegurado. “El futuro no es propiedad de nadie, es de todos. El futuro no será de los más fuertes ni de los soberbios, el futuro será de quienes no tenemos miedo”, ha recalcado el president, en otra alusión implícita a Trump. “Digámoslo bien alto: ¡No tenemos miedo!”, ha clamado, entre grandes aplausos del cónclave progresista.
El también primer secretario del PSC ha instado a “dejar de callarnos y actuar”. Y entre los argumentos que ha esgrimido para demostrar que todo es posible, ha aludido de manera velada a su propia investidura como presidente de la Generalitat tras una década de procés independentista. Así, ha señalado que en España y en Catalunya, junto a Pedro Sánchez, “hemos avanzado mucho para garantizar la convivencia, la prosperidad y los derechos para la inmensa mayoría, con todo en contra, y dejando perplejos a los incrédulos”.
“El mundo vive una ola de extremismos”, ha alertado Illa. Pero ha querido trasladar un mensaje de esperanza a los demócratas del mundo: “No olvidemos que todas las olas, por muy altas que sean, mueren en la orilla”. Y ha zanjado, sobre esta ola ultra, que “su arrogancia, su soberbia, sus insultos y sus guerras, tan solo muestran su debilidad”.
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