“Welkom, Xavi”. En el Johan Cruyff Arena se desplegó una pancarta gigante con la cara del entrenador de Terrassa para darle la bienvenida. La misma frase se leyó en la U publicitaria. La llegada de Xavi al banquillo de Países Bajos despierta ilusión en la pasional afición neerlandesa. Tienen argumentos para la esperanza después de ver cómo los oranje atacaron y atacaron sin desmayo hasta el final, se sobrepusieron a dos goles anulados, se volcaron contra un fenomenal Ter Stegen hasta que lograron el empate en el añadido. Se quedaron a centímetros de ganarle a Alemania en un debut impactante.
En el debut del técnico de Terrassa, Países Bajos ataca hasta el final, encuentra la igualada y casi gana a una Alemania a la que sostienen las paradas de Ter Stegen
“Welkom, Xavi”. En el Johan Cruyff Arena se desplegó una pancarta gigante con la cara del entrenador de Terrassa para darle la bienvenida. La misma frase se leyó en la U publicitaria. La llegada de Xavi al banquillo de Países Bajos despierta ilusión en la pasional afición neerlandesa. Tienen argumentos para la esperanza después de ver cómo los oranje atacaron y atacaron sin desmayo hasta el final, se sobrepusieron a dos goles anulados, se volcaron contra un fenomenal Ter Stegen hasta que lograron el empate en el añadido. Se quedaron a centímetros de ganarle a Alemania en un debut impactante.
Antes del encuentro hubo un minuto de silencio en recuerdo a Bartina Koeman, la esposa de Ronald, pero el partido tuvo poco descanso y varios piques, señal que tanto Xavi como Jürgen Klopp, que también debutaba en Alemania, querían empezar con bien pie, agradar y dejar impronta de su estilo.
Varias trifulcas
Nmecha marcó el 0-1 en una jugada en la que los neerlandeses se enfadaron mucho porque Alemania no tiró el balón fuera con Brobbey lesionado
Ambos seleccionadores se saludaron con un abrazo pero dieron pocas concesiones y jugaron con dos equipos muy titulares. En los oranje solo hubo dos cambios respecto a la eliminación del Mundial contra Marruecos (en los penaltis) y uno, Frenkie de Jong, era obligado porque el centrocampista del Barcelona está lesionado. En la Mannschaft, con Ter Stegen bajo palos y Adeyemi en el ataque por la derecha (en la posición de Lamine), las novedades eran el lateral Treu y el extremo Schade.
Pese a que no estaban ni en el Barça ni en el Liverpool, el estilo de los dos técnicos fue muy reconocible. Países Bajos quería la posesión y Alemania mordía en la presión, tanto que los locales les costó salir bastante desde atrás. Lo consiguieron gracias al juego de espaldas de Brobbey, un delantero muy corpulento. Sin embargo, su físico le costó el 1-0 a Países Bajos. Marcó Van Dijk de cabeza al rematar un córner aprovechando una mala salida de Ter Stegen. El VAR fue el que avisó a Hernández Hernández que Brobbey molestaba ligeramente al portero.
Poco premio para un gran estreno
A los ‘oranje’ les anularon dos goles y el cabezazo de Till se quedó a centímetros de ser el 2-1
En cambio, no le llamaron para revisar una fea plancha de Timber a Havertz a la altura de la rodilla derecha. Poco después, el delantero del Arsenal pidió el cambio por un pinchazo en el muslo izquierdo. También se retiró cojeando Brobbey. Mientras estaba en el suelo, Alemania siguió jugando y la acción acabó en gol de Nmecha para el enfado monumental de los jugadores neerlandeses, que pedían fair play a sus rivales. No fue la única trifulca en un duelo muy al límite.
Esa irritación desconcertó a Países Bajos y casi le cuesta el segundo. Schade cedió a Adeyemi, pero al delantero del Barça se le marchó alto con todo a favor. Más reposados, tras el descanso, los oranje empezaron a dominar gracias al ritmo de Reijnders y a la movilidad de Meerdink, el delantero del AZ Alkmaar, que entró de nueve. Él fue quien revolucionó el encuentro.
Dos caras nuevas que prometen
El de Terrassa inculcó un fútbol muy ofensivo y acertó con los cambios de Meerdink y Van Bommel
Pero entonces apareció Ter Stegen para amargar varias veces los ataque de los locales. El portero germano, que jugaba en la casa del Ajax, hizo tres grandes paradas, una a Dumfries y dos a Meerdink. Además el delantero vio cómo Hernández Hernández le anulaba el empate en una jugada embarullada donde Kimmich se quejó de un empujón de Van Dijk.
Los de Xavi no desfallecieron en su intento de igualar a pesar de que Ter Stegen se lucía siempre. Pero el alemán no pudo hacer nada cuando el joven Ruben van Bommel colocó un centro excelso con el exterior para que Gakpo con un movimiento de karate rematase en el aire a la red. Países Bajos tuvo premio en el añadido y casi se lleva el triunfo con un testarazo de Till. Xavi se llevaba las manos a la cabeza. Se quedó a centímetros de ganar a Alemania. Un empate de quilates
Deportes
