La ‘Sepi Digital’ asumirá parte de la gestión de la rama tecnológica del nuevo fondo soberano para sobrevivir al fin de los fondos NextGen

La SETT ejercerá de asesora y captadora de proyectos para el ICO en tecnologías profundas Leer La SETT ejercerá de asesora y captadora de proyectos para el ICO en tecnologías profundas Leer  

Audio generado con IA

El Gobierno usará el fondo España Crece para dar una nueva vida a la Sociedad Española para la Transformación Tecnlógica (SETT) después de que se terminen los fondos Next Generation. La conocida como ‘Sepi Digital’ arrancó su andadura con la promesa de invertir casi 20.000 millones en la economía española en apenas tres años, un objetivo que se quedará lejos de cumplir, pero trabaja en su nueva etapa, mientras intenta maximizar el retorno de la actual.

Esto pasa por España Crece, el fondo soberano que busca dar una nueva vida a fondos que no se iban a ejecutar del Plan de Recuperación y aunar en una sola entidad buena parte de la intervención del Gobierno en la economía a través del ICO: desde la promoción de vivienda al fomento de las empresas tecnológicas.

Precisamente, las fuentes consultadas apuntan a que este será el rol que asuma la Sett y que es continuador con su función actual: Encontrar proyectos industriales, compañías y fondos de inversión tecnológicos y negociar con ellos para luego recibir la aprobación en última instancia del ICO, que va a ser el verdadero ejecutor de todo el proceso para evitar algunas de las situaciones rocambolescas que se han vivido en los últimos meses, cuando el mercado se ha llenado de agentes públicos buscando invertir en las mismas empresas.

«SETT será un instrumento principal dentro de la estrategia de inversión digital del Gobierno de España, y que se centralizará a través del ICO, como proveedor de los fondos que captará en el mercado y nutrirán al fondo España Crece», trasladan desde el Ministerio para la Transformación Tecnológica.

La entidad, de hecho, presentó una oferta de empleo el pasado año para incorporar más de 50 perfiles de distinto tipo para fortalecer su estructura, uno de los principales problemas que ha tenido para desplegar su oportunidad, según fuentes conocedoras, que apuntan a que la falta de personal ha retrasado muchos trámites en los que se ha visto envuelta la compañía.

La nueva empresa pública nació tocada por una presentación polémica por el ministro de entonces, José Luis Escrivá, que desató una pugna con Hacienda, ya que este insinuó que la nueva empresa podría incluso gestionar la participación pública en Telefónica. Esto dilató el proceso durante más de seis meses hasta que se constituyera finalmente. Lo hacía sobre las cenizas de Semys, la sociedad creada para instrumentalizar el Perte Chip y que no tuvo actividad durante dos años de existencia.

En este tiempo, la ‘Sepi digital’ ha entrado en el capital de una veintena de empresas y proyectos industriales como la fábrica de obleas de Diamond Foundry. Además, también ha irrumpido en el capital de varios fondos de inversión, el último de ellos para el sector audiovisual, con Secuoya Producciones.

En la última semana, el organismo público ha concedido mandatos a varios despachos de abogados para cerrar una última ronda de inversiones, donde la más esperada es la entrada en el capital de la macrorronda de Multiverse Computing.

Además, tiene pendiente de culminar su último gran proyecto, el consorcio para la gigafactoría de IA, en el que aportará entre 600 y 800 millones de euros.

Con todo, la cifra final se quedará lejos de los 16.000 millones de euros de potencia de fuego, que ya fueron drásticamente recortados en la última adenda ante el fracaso a la hora de atraer a un gran fabricante de chips a España.

 Actualidad Económica // elmundo

Noticias Similares