Alberto Núñez Feijóo se ha desplazado este fin de semana a Galicia y su primera parada es en Vigo para mantener un encuentro con el Círculo de Empresarios de Galicia. Allí, ha hecho una intervención en la que ha sido muy crítico con la corrupción que rodea al entorno de Pedro Sánchez, con la gestión económica del Gobierno y ha expuesto diez compromisos de reforma si llega al Gobierno. ”Nunca pensé que me enfrentaría a este nivel de degradación”, ha afirmado, antes de pedir a Sánchez que convoque elecciones.
Alberto Núñez Feijóo se ha desplazado este fin de semana a Galicia y su primera parada es en Vigo para mantener un encuentro con el Círculo de Empresarios de Galicia. Allí, ha hecho una intervención en la que ha sido muy crítico con la corrupción que rodea al entorno de Pedro Sánchez, con la gestión económica del Gobierno y ha expuesto diez compromisos de reforma si llega al Gobierno. ”Nunca pensé que me enfrentaría a este nivel de degradación”, ha afirmado, antes de pedir a Sánchez que convoque elecciones. Seguir leyendo…
Alberto Núñez Feijóo se ha desplazado este fin de semana a Galicia y su primera parada es en Vigo para mantener un encuentro con el Círculo de Empresarios de Galicia. Allí, ha hecho una intervención en la que ha sido muy crítico con la corrupción que rodea al entorno de Pedro Sánchez, con la gestión económica del Gobierno y ha expuesto diez compromisos de reforma si llega al Gobierno. ”Nunca pensé que me enfrentaría a este nivel de degradación”, ha afirmado, antes de pedir a Sánchez que convoque elecciones.
Feijóo, que ha recordado algunas frases de Sánchez cuando estaba en la oposición y arremetía contra Mariano Rajoy, ha dicho que el presidente socialista “puso él mismo” un listón y “le obliga desde hace demasiado tiempo a devolver la voz a los españoles”. El líder del PP se ha pronunciado poco después de que se haya sabido que el valor de las joyas que fueron intervenidas en una caja fuerte del despacho del expresidente del Gobierno José Luis Zapatero es de 1,3 millones y que el portavoz del expresidente del Gobierno se haya visto obligado a pedir “perdón” porque dijo que era de “entre 30.000 y 50.000 euros”.
“Les confieso que nunca pensé que para pedirles la confianza a los españoles tendría que prometer lo más básico”, ha señalado y, a continuación, ha dicho que “lo más básico” es ”ser una persona decente”, presentar los presupuestos, cumplir con el mandato de la mayoría del Parlamento y “no gobernar a través el real decreto”, “respetar” la independencia de la justicia y de los medios de comunicación y “no” rodearse de “corruptos”. “Por eso España necesita con urgencia una reconstrucción nacional”, ha afirmado.
Feijóo, en todo caso, ha evitado centrar su intervención en la corrupción del Gobierno y se ha ahorrado incluso los detalles del último episodio que marca la agenda política, con la tasación de las joyas de Zapatero. “Miren, yo no vengo a hacerles una crónica de la decadencia que lo ocupa todo en la política nacional”, ha dicho y, a renglón seguido, ha pasado a hablar de economía.
En este sentido, el análisis que hace el líder del PP de la economía española es crítico y, sobre todo, pone el foco en la manera de crecer. Feijóo ha recordado que, desde que llegó Pedro Sánchez a la Moncloa, la deuda pública ha crecido un 42% (pasando de 1,2 billones a 1,7 billones de euros) y la recaudación fiscal ha aumentado en más de 100.000 millones de euros (pasando de 208.685 millones a 325.356 millones de euros). Además, el Gobierno ha contado con 80.000 millones de euros en fondos europeos.
“Cómo no va a crecer la economía”, ha señalado Feijóo, criticando este modelo de crecimiento basado en “el gasto público, que ha crecido el triple que el consumo privado”, y en una “inmigración desordenada” que ha permitido ampliar la población y, por tanto, el número de trabajadores. “Nuestra ambición es que España no crezca así. Debe ser un crecimiento sano, sin anestesia ni anabolizantes”, ha señalado Feijóo, en referencia al gasto público y la inmigración como factores decisivos de crecimiento mientras la productividad (producción por trabajador) sigue estancada.
Para materializar ese modelo de crecimiento, el primer compromiso que ha expuesto Feijóo es un cambio en los nombramientos en la administración pública, que se van a “hacer en base a un único criterio, que es la competencia y no la obediencia”. El segundo es una auditoría de dónde se ha ido todo el gasto público que se ha hecho en base a los ingresos creciente en forma de deuda, recaudación fiscal y fondos europeos: “El dinero público es sagrado”. El tercer es una reforma fiscal y ha asegurado que “se pueden bajar los impuestos”. “Revisaremos una a una las subidas de impuestos de estos años y les aseguro que habrá rebajas fiscales”, ha afirmado.
El cuarto compromiso es la mejora de la competitividad con facilidades administrativas y fiscales y el impulso de incentivos para la innovación. El quinto es la defensa de la seguridad jurídica y la unidad de mercado, con “reglas claras e instituciones respetadas”. En este punto, ha explicado que las autonomías del PP están trabajando para que den reconocimiento mutuo a las licencias que se otorguen en una parte del territorio para que tengan “validez nacional”. El sexto es incrementar la productividad y la reducción del absentismo para poder mejorar los salarios y los empleos.
Finalmente, el séptimo compromiso es la formación para casar necesidades de las empresas y las competencias de los trabajadores adaptando “con mayor intensidad” los grados universitarios y los másteres; el octavo es la sostenibilidad y la transición energética orientada a “reindustrializar”; el noveno es la transformación digital para que España no se limite a “consumir tecnología desarrollada fuera”; y, el décimo, es “cambiar la mentalidad del Gobierno” porque “un país no puede construirse contra la iniciaitva privada”.
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