Francia sospecha que su novela del año podría estar escrita por la IA: «Es un libro que tiene alma y tener alma es propio de los humanos»

Una cuenta anónima de X provocó un terremoto tras acusar al autor Thélyson Orélien de haber utilizado la IA para escribir ‘Fue eso o morir’, premio de novela de FNAC y preseleccionada para el prestigioso Goncourt Leer Una cuenta anónima de X provocó un terremoto tras acusar al autor Thélyson Orélien de haber utilizado la IA para escribir ‘Fue eso o morir’, premio de novela de FNAC y preseleccionada para el prestigioso Goncourt Leer  

Fue eso o morir (Cétait ça ou mourir), del autor haitiano-canadiense Thélyson Orélien, iba camino de convertirse en la novela del otoño en Francia, con más de 35.000 ejemplares vendidos en cinco semanas, premio de novela de Fnac y preseleccionada para el Goncourt. Hasta que una cuenta anónima en X, Balance ton Claude, aseguró que el libro «había sido escrito casi en su totalidad por una inteligencia artificial», y la supuesta noticia saltó a grandes titulares en Le Monde y Libération, y la polémica sobre la injerencia de la IA en el mundo sagrado de la literatura está servida.

«Siempre me ha encantado la creación y la escritura, no veo por qué tendría que recurrir a un máquina», se defendió Orélien , nacido en Gonaives (Haití) en 1988 y exiliado en Canadá, donde se ganó a pulso una reputación como poeta en el exilio que sirvió precisamente como trasfondo a su salto a la novela.

«Desde mi reciente llegada a Francia he sufrido muchos ataques racistas, pero no esperaba uno como este», confesó el escritor a Libération, un día después de su intervención en la Maison de la poésie de París, perseguido por la polémica. «Estoy preparando un archivo con mis editores en Francia y en Quebec para demostrar lo que estoy diciendo».

Sostiene Orélien que el libro empezó a escribirlo en el 2017, mucho antes del boom de la IA generativa. Con incursiones en el dialecto criollo haitiano, la novela narra las peripecias de Jonas Dorléon, un profesor de Historia obligado a abandonar Haití por la violencia de las bandas callejeras.

«Es un libro que tiene alma, y tener alma es algo propio de los humanos», aseguró la periodista Marie-Madeliene Rigopoulos en la presentación del libro en París, sacudida por una repentina tormenta literaria por cuenta de Fue eso o morir. La novela, editada en Canadá por la editorial Boréal, ha sido publicada en Francia por Grasset, meses después del polémico despido de su editor Olivier Nora (lo que provocó la carta de protesta de 130 escritores contra el magnate de la comunicación Vincent Bolloré, conocido por sus simpatías con la extrema derecha).

Tras el impacto que tuvo en las redes el post de Balance ton Claude (cuatro millones de visitas) asegurando que el libro fue «escrito casi totalmente por la IA», Grasset salió el martes en defensa de Orélien, alegando que el autor ha sido víctimas de una «campaña maliciosa» y que las acusaciones «han perjudicado tremendamente a su carreta excepcional». La editorial Borèal aseguró por su parte desde Canadá que no se toma las acusaciones «a la ligera» y que sigue sin embargo «confiando en el trabajo de Thelyson Orélien.

El post anónimo que generó la polémica aseguró haber pasado fragmentos de Fue eso o morir por Pangram, una herramienta para detectar los textos escritos o alimentados por la IA, y llegó a la conclusión del uso de la inteligencia artificial en la escritura del libro. Le Monde hizo pasar por su parte la mitad del libro de Orélien por el «detector» de Pangram, que concluyó también que el 95% del texto había sido escrito por la IA «con un alto nivel de confianza». Pangram ha sido sin embargo cuestionada por expertos como una herramienta opaca sujeta a «sesgos» y errores.

El vendaval literario del año está en cualquier servido no solo en Francia, sino en otros 20 países donde está prevista este año la publicación de Fue eso o morir. En marzo de este año, la editorial Hachette suspendió la publicación en Estados Unidos de Shy Girl, una novela de terror autopublicada de Mia Ballard. En julio se suspendió también la publicación de CallMe, Ill Hide the body, un thriller firmado por el autor de origen nigeriano Jerry Falade, que aseguró que su libro está influido por la lengua yoruba y que los detectores de la IA tienen un sesgo racial contra «autores no nativos».

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