La crisis en Ceuta llegó ayer martes a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo en un debate que puso el foco sobre la política migratoria comunitaria y los ataques híbridos de países terceros. El comisario de Inmigración e Interior, Magnus Brunner, sacó pecho de los resultados del fortalecimiento de las fronteras de la UE pero reconoció que “debemos redoblar nuestros esfuerzos”.
La Eurocámara y el comisario de Migraciones abogan por redoblar la seguridad y Marruecos trata de exculparse ante varios eurodiputados
La crisis en Ceuta llegó ayer martes a la sede del Parlamento Europeo en Estrasburgo en un debate que puso el foco sobre la política migratoria comunitaria y los ataques híbridos de países terceros. El comisario de Inmigración e Interior, Magnus Brunner, sacó pecho de los resultados del fortalecimiento de las fronteras de la UE pero reconoció que “debemos redoblar nuestros esfuerzos”.
“Esto fue un test de estrés para nuestra Unión, nuestro sistema y nuestra resiliencia”, dijo Brunner, en relación con la entrada masiva de inmigrantes a finales de julio. El responsable de la política migratoria anunció que viajará hoy a Madrid para reunirse con los ministros de Política Territorial, Interior y Seguridad Social y Migraciones. “Es urgente encontrar una solución. Para ello, nuestra prioridad es clara: todas aquellas personas que hayan entrado ilegalmente y no tengan derecho a permanecer en el país deben regresar rápidamente a Marruecos”, reconoció.
Brunner valora la crisis como “un test de estrés para la Unión, el sistema
y su resiliencia”
Marruecos fue clave en el debate porque la Eurocámara se divide entre quienes culpan a Rabat de lo sucedido y quienes agradecen su cooperación desde que comenzó la crisis. La portavoz de los populares en Bruselas, Dolors Montserrat, fue de las más críticas: “Marruecos es responsable también por acción o por omisión. Como socio europeo debe responder con respeto y reciprocidad”. La popular insistió en que el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, “se fue de vacaciones” tras lo ocurrido y, por esta razón, le consideró “cómplice y culpable”.
La resolución que ha planteado el PP “pide a las autoridades marroquíes que asuman sus responsabilidades como socio clave de la Unión Europea y que cumplan sus compromisos en materia de gestión de fronteras, retorno y cooperación migratoria”. En cambio, el texto presentado por los socialistas aboga por recordar “la importancia de mantener relaciones de colaboración sólidas, constructivas y mutuamente beneficiosas con terceros países” y agradece la cooperación con Marruecos.
El eurocomisario, que viaja hoy a Madrid, pide que regresen a su país quienes hayan entrado ilegalmente
La presidenta de los socialistas europeos, Iratxe García Pérez, pidió más solidaridad no solo a las instituciones comunitarias, sino también al resto de Estados miembros. “La solidaridad europea no puede depender de quién gobierna ni de qué país sufre la crisis”, subrayó. García Pérez recordó otros ataques híbridos en los que la inmigración se usa por parte de terceros países para amenazar a la Unión Europea. “Europa también estuvo con Polonia y Lituania frente a la instrumentalización de la migración por el régimen de Lukashenko”, afirmó, tras cuestionar “qué lecciones” puede dar Giorgia Meloni tras lo ocurrido en la isla de Lampedusa.
Vox fue un paso más allá. Jorge Buxadé instó durante el debate a “suspender el acuerdo de asociación con Marruecos y todos los acuerdos internacionales con Marruecos, salvo, obviamente, los de retorno y expulsión de los marroquíes”. Así como a “suspender todos los pagos pendientes a Marruecos, la expedición de visados de entrada de nacionales marroquíes, la concesión de permisos de residencia…”.
La popular Montserrat señala al reino alauí como responsable “por acción u omisión”
Más crítica con la política europea fue la eurodiputada de Sumar Estrella Galán, quién acusó a la UE de cooperar con países que no respetan los derechos humanos. “Esta crisis demuestra que cuando Europa externaliza sus fronteras, alquila su soberanía y nos hace más vulnerables. Y cuando se entrega la llave a países que no respetan los derechos humanos y no son democráticos, los seres humanos acaban siendo utilizados como munición y chantaje”, aseguró. Galán pidió traslados más rápidos para evitar que Ceuta se convierta “en un campo abierto de refugiados”.
El jueves, el Parlamento Europeo votará una resolución en la que se plasmará su opinión política. El objetivo tras el debate de ayer es llegar a un consenso, pese a las divisiones.
Fuentes de los populares aseguran que estarían satisfechos con un texto que “los socialistas puedan firmar”. Por su parte, García Pérez descartó un “consenso” si en la resolución aparecen menciones a la regularización de inmigrantes. La Comisión Europea ha descartado ese vínculo entre la regularización aprobada por el Gobierno y la crisis en Ceuta. Sin embargo, el texto de los populares recuerda la carta de líderes europeos en los que se citaba la medida.
La socialista García Pérez pide más solidaridad a las instituciones y los otros estados miembros
La eurodiputada Oihane Agirregoitia, del PNV, desveló que Marruecos había enviado un correo a varios parlamentarios tratando de influir en el debate. En el documento, al que tuvo acceso La Vanguardia, Rabat se compromete a readmitir a “todas las personas afectadas, incluidos los ciudadanos marroquíes, los menores no acompañados y los nacionales de terceros países”.
En el mismo correo, Marruecos reitera su cooperación con la UE y con España y subraya que “el Gobierno español ha declarado públicamente que la información de que disponía no permitía atribuir a Marruecos la responsabilidad de estos hechos”.
Publicación elaborada en el marco del proyecto ‘Europa de Vanguardia’, con el apoyo del Parlamento Europeo y siguiendo el criterio editorial de ‘La Vanguardia’
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