El Barça blinda su talento: así cambia la estructura del club para impulsar y proteger la Masia

“Siento la confianza de Flick y quiero quedarme en el primer equipo del Barça”, contaba ayer Xavi Espart, polivalente lateral derecho de 19 años que también puede jugar de pivote, posición con la que, por ejemplo, ganó el Europeo sub-19 con España. “Estar aquí es una gran oportunidad para ganarnos un puesto en el primer equipo”, coincidía a su lado Álvaro Cortés, central de 21 años.

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 El club rediseña su estructura para retener a sus canteranos ante los clubs-estado  

“Siento la confianza de Flick y quiero quedarme en el primer equipo del Barça”, contaba ayer Xavi Espart, polivalente lateral derecho de 19 años que también puede jugar de pivote, posición con la que, por ejemplo, ganó el Europeo sub-19 con España. “Estar aquí es una gran oportunidad para ganarnos un puesto en el primer equipo”, coincidía a su lado Álvaro Cortés, central de 21 años.

A ambos canteranos, que forman parte de los 17 jóvenes que estos días se esfuerzan más que nunca para convencer a Flick de que el futuro son ellos, no les faltan motivos para creer. La irrupción de futbolistas cada vez más precoces, como Lamine Yamal, que debutó con solo 15 años, o Pau Cubarsí, que lo hizo con 16, ha evidenciado un cambio de paradigma en el fútbol azulgrana. A ellos se suman otros casos recientes, como el de Fermín López, recuperado tras su cesión al Linares, o el de Marc Bernal, que irrumpió en el primer equipo con 17 años.

El ascensor entre la Masia y el primer equipo está más activo que nunca. En el Barcelona entienden que las grandes promesas llegan antes a la élite y que, por tanto, el seguimiento deportivo, contractual y patrimonial debe estar unificado desde los 16 años, edad a la que los futbolistas ya pueden firmar su primer contrato profesional con un máximo de tres temporadas, hasta que alcanzan la mayoría de edad. De ahí nace una reorganización de la estructura futbolística, aprobada en la última reunión de la junta directiva. 

Aunque Deco, director deportivo del club, gana protagonismo, el objetivo va mucho más allá de reforzar su figura: se trata de integrar definitivamente el Barça Atlètic en la estructura del primer equipo para que toda la cadena de formación funcione bajo un único criterio deportivo, económico y operativo.A partir de ahora, Deco y su mano derecha, Bojan Krkic, tendrán una incidencia directa en el día a día del Barça Atlètic y trabajarán de forma coordinada con Hansi Flick y Juliano Belletti, entrenador del filial, para decidir no solo la planificación de la plantilla, sino también qué futbolistas entrenan o compiten con el primer equipo. A nivel físico, se controlarán las cargas para que los jugadores estén a disposición de Flick.

La irrupción de Lamine Yamal, Pau Cubarsí o Bernal ha acelerado el cambio de modelo

En este grupo de trabajo también participará João Pedro Amaral, responsable del área de scouting. Mientras tanto, José Ramón Alexanko centrará sus funciones exclusivamente en el fútbol formativo, hasta el Juvenil A.

Más allá de integrar criterios, uno de los motivos de esta reorganización pasa por blindar el talento de la Masia ante un mercado cada vez más competitivo. Clubs como el Manchester City han construido una red de entidades asociadas –con el Girona como uno de los ejemplos del City Football Group– que les permite ceder jugadores, controlar su evolución y conservar mecanismos de compra y recompra. El Paris Saint-Germain también ha desarrollado fórmulas similares en Francia.

El Barça, en cambio, no dispone de una estructura multiclub y, por ello, considera que el Barça Atlètic debe asumir ese papel estratégico: convertirse en la plataforma natural de desarrollo y, cuando sea necesario, gestionar cesiones que permitan mantener el control sobre los futbolistas mediante opciones de recompra o derechos preferentes. En este contexto, el Brexit también ha jugado a favor del Barcelona. La salida del Reino Unido de la Unión Europea ha dificultado que los clubs ingleses puedan fichar libremente a menores de 18 años procedentes de países comunitarios, reduciendo una de las principales amenazas.

El Barça integra el Barça Atlètic en la estructura del primer equipo para unificar criterios de control

Paralelamente, el club ha intensificado la captación de talento emergente tanto en España como en el extranjero fichando futbolistas con un amplio margen de crecimiento. La llegada este verano de jóvenes de 18 años como Jesse Bisiwu o el fichaje de Hamza Abdelkarim son un buen ejemplo de esa estrategia.

La presencia de Flick termina de reforzar el modelo. El técnico ha demostrado desde su llegada que no le tiembla el pulso a la hora de apostar por los jóvenes con 12 debutantes en su lista. Todos sienten hoy que lo que decida el Barça será lo mejor para ellos.

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