‘El uniforme’, cuando importa más por qué ocurrió que qué ocurrió

Desde que descubrí el nordic noir con Forbrydelsen (The Killing), tengo una debilidad por cualquier serie que llega desde los países nórdicos. No significa que todas alcancen aquella primera fascinación, pero sí que merecen una oportunidad. Hay algo en esa forma de entender el thriller -más pausada, atmosférica y menos dependiente del golpe de efecto- que suele ir más allá del crimen: hacia las personas, las instituciones y esas zonas grises donde rara vez existen respuestas sencillas. Por eso, cuando llega una nueva producción danesa como El uniforme , la reacción natural es acercarse con curiosidad.

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 Desde que descubrí el nordic noir con Forbrydelsen (The Killing), tengo una debilidad por cualquier serie que llega desde los países nórdicos. No significa que todas alcancen aquella primera fascinación, pero sí que merecen una oportunidad. Hay algo en esa forma de entender el thriller -más pausada, atmosférica y menos dependiente del golpe de efecto- que suele ir más allá del crimen: hacia las personas, las instituciones y esas zonas grises donde rara vez existen respuestas sencillas. Por eso, cuando llega una nueva producción danesa como El uniforme , la reacción natural es acercarse con curiosidad.Seguir leyendo…  

Desde que descubrí el nordic noir con Forbrydelsen (The Killing), tengo una debilidad por cualquier serie que llega desde los países nórdicos. No significa que todas alcancen aquella primera fascinación, pero sí que merecen una oportunidad. Hay algo en esa forma de entender el thriller -más pausada, atmosférica y menos dependiente del golpe de efecto- que suele ir más allá del crimen: hacia las personas, las instituciones y esas zonas grises donde rara vez existen respuestas sencillas. Por eso, cuando llega una nueva producción danesa como El uniforme , la reacción natural es acercarse con curiosidad.

La serie parte de un elemento que podría encajar en cualquier thriller policial convencional: un joven cadete dispara su arma durante unas prácticas y un hombre muere. A partir de ahí se abre una investigación, llegan las presiones mediáticas y políticas y la institución policial queda bajo sospecha. Pero El uniforme no está tan interesada en descubrir únicamente qué ocurrió, sino en explorar por qué ocurrió. Esa diferencia de enfoque marca la personalidad de la serie que esta semana ha llegado a Filmin.

El disparo es solo el punto de partida. Lo importante está en sus consecuencias: las decisiones tomadas bajo presión, la responsabilidad individual, la cultura interna de un cuerpo policial y la difícil frontera entre la lealtad a una institución y la obligación de cuestionarla. La serie entiende que detrás de cada uniforme hay una persona y que cada decisión esconde un conflicto moral. No busca héroes ni villanos, sino mostrar las contradicciones de quienes deben ejercer la autoridad en situaciones extremas.

La nueva directora de la academia
La nueva directora de la academiaPer Arnesen / FILMIN

Buena parte de esa mirada entra en la academia a través de Sanne, la nueva directora interpretada por Lene Maria Christensen, que llega con la misión de reformar una institución cuestionada, pero pronto descubre que cambiar un sistema desde dentro es mucho más complicado que señalar sus problemas desde fuera. Su personaje no es solo una figura de poder: también llega con sus propias heridas, un pasado complejo y dudas personales. Sanne comparte con los cadetes esa necesidad de reconstruirse y descubrir quién quieren ser.

Ahí reside una de las grandes virtudes de El uniforme : entender la formación policial como una historia de aprendizaje. Los cadetes no solo aprenden procedimientos, protocolos o el uso de un arma; aprenden qué significa ejercer poder sobre otros y asumir las consecuencias de sus decisiones.

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