Este viernes, 12 de junio, era día grande en Moscú porque Rusia conmemoraba su fiesta nacional. Pero por vez primera en décadas no se ha celebrado por todo lo alto en la plaza Roja de la capital rusa. Por seguridad, el ayuntamiento trasladó a un recinto cerrado el tradicional concierto que desde hace décadas tenía lugar en el mismo centro de la ciudad, un mes después del desangelado desfile de la Victoria, el 9 de mayo pasado, que transcurrió sin tanques ni sistemas de misiles por miedo a fuesen objetivo de los drones ucranianos.
Los aparatos ucranianos alcanzan dos refinerías y una planta petroquímica en el interior de Rusia
Este viernes, 12 de junio, era día grande en Moscú porque Rusia conmemoraba su fiesta nacional. Pero por vez primera en décadas no se ha celebrado por todo lo alto en la plaza Roja de la capital rusa. Por seguridad, el ayuntamiento trasladó a un recinto cerrado el tradicional concierto que desde hace décadas tenía lugar en el mismo centro de la ciudad, un mes después del desangelado desfile de la Victoria, el 9 de mayo pasado, que transcurrió sin tanques ni sistemas de misiles por miedo a fuesen objetivo de los drones ucranianos.
Los vehículos no tripulados ucranianos estropearon la celebración del Día de Rusia en 15 regiones del país. Sobre sus cielos el Ministerio de Defensa ruso aseguró haber derribado 231 drones.
Estos aparatos de ataque llegaron hasta la República rusa de Tartaristán (en el Volga; a más de mil kilómetros de la frontera). Según el mando militar ucraniano, sus fuerzas golpearon en esa región dos refinerías, una situada en la ciudad de Nizhnekamsk.
Putin destaca la unidad y el patriotismo como “principales valores” del pueblo ruso
El gobernador tártaro, Rustam Minnijánov, denunció en un mensaje en Telegram el impacto de un dron contra un edificio de apartamentos en la comarca de Zakamie y reconoció ataques contra instalaciones industriales, aunque sin especificar. Pero en la ciudad de Nizhnekamsk su alcalde, Radmir Beliáyev, anunció al suspensión de las celebraciones públicas para este día.
El Día de Rusia es la fiesta nacional del país desde 1992. Este 12 de junio se celebra que en esa fecha, en 1990, cuando todavía existía la Unión Soviética, se aprobó la Declaración de Soberanía Estatal de la República Socialista Federativa Soviética de Rusia, nombre oficial de Rusia dentro de la URSS.
Este día en el Kremlin el jefe del Estado entrega las condecoraciones estatales de la Federación Rusa. Este año las palabras del presidente ruso, Vladímir Putin, también recordaron una situación de guerra que dura ya más de cuatro años. El jefe del Kremlin aseguró que “los principales valores” del pueblo ruso son la unidad y el patriotismo.
También se registraron ataques con drones ucranianos en el óblast de Samara (igualmente, en el Volga). Iliá Sujij, el alcalde de Toliatii (la segunda ciudad de la región) informó de daños en una empresa de esa ciudad industrial. Según el mando militar ucraniano, el ataque acertó en una planta especializada en producir caucho sintético, que se usa para fabricar combustible sólido para misiles. Los medios ucranianos identificaron la factoría como la petroquímica Toliattikauchuk.
Igualmente fueron blanco de los aparatos voladores ucranianos las regiones fronterizas rusas de Bélgorod, Briansk y Kursk, así como Krasnodar y Rostov (en el sur de Rusia), y la anexionada península de Crimea. En la Provincia de Moscú, la región que rodea la capital del país, las defensas antiaéreas derribaron 14 aparatos no tripulados, según un comunicado del ayuntamiento.
Objetivos de Kyiv: refinerías, puertos exportadores de crudo y ahora, aislar la anexionada península de Crimea
En el último año los ataques ucranianos con drones se han hecho cada vez más frecuentes y han llevado la realidad de la guerra al territorio ruso, incluidas regiones muy alejadas de la frontera.
Kyiv ha fijado sus objetivos sobre todo en instalaciones de energía y petroleras, como refinerías y puertos dedicados a la exportación de crudo. Las terminarles portuarias del mar Báltico, próximas a San Petersburgo, y las del mar Negro, como la de Tuapsé, han sufrido serios daños en los últimos meses. Como ha dicho el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, su intención es privar a Rusia de los ingresos procedentes del petróleo y sus derivados, muy necesarios en Moscú para financiar sus acciones militares en Ucrania.
En las últimas semanas el ejército ucraniano se ha centrado también en Crimea, la península del mar Negro que Rusia se anexionó de forma unilateral en 2014. Kyiv intenta aislar esa región, que depende por completo de Rusia para recibir agua, gasolina y otros productos básicos. Para ello, sus drones se han centrado en atacar la carretera que conecta Crimea con la región rusa de Rostov. Hoy esa vía es impracticable para coches particulares, camiones cisterna y autobuses.
El alcance y la eficacia actuales de los drones ucranianos hizo que el mes pasado Rusia tuviese que modificar la gran parada militar del 9 de mayo, el día en que Rusia celebra el Día de la Victoria contra la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial. En el descafeinado desfile de este año no se pudo ver armamento pesado, como sistemas de misiles, y los tanques y los carros de combate no traquetearán como en otras ocasiones sobre los adoquines de la plaza Roja de Moscú.
Este mes Kyiv ha infligido otro revés a Putin al llegar con sus drones a San Petersburgo el 3 de junio, el mismo día en que daba comienzo en la antigua capital zarista el Foro Económico Internacional. Este evento, conocido como “el Davos ruso”, es un gran escaparate del Kremlin para mostrar al mundo lo mejor de Rusia e intentar atraer inversiones.
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