Manolo González y Míchel, dos maneras de sufrir para salvar al Espanyol y al Girona

El Espanyol y el Girona comparten sufrimiento con la esperanza de que los capitanes de sus respectivos barcos, Manolo González y Míchel, logren finalmente echar el ancla en el puerto de la permanencia en Primera División.

Seguir leyendo…

 Blanquiazules y gerundenses buscan certificar o acercarse a la permanencia esta tarde ante el Osasuna y el Atlético de Madrid  

El Espanyol y el Girona comparten sufrimiento con la esperanza de que los capitanes de sus respectivos barcos, Manolo González y Míchel, logren finalmente echar el ancla en el puerto de la permanencia en Primera División.

El Sadar y el Metropolitano marcarán en buena medida las aspiraciones de ambos equipos catalanes para seguir en la élite del fútbol español. Los blanquiazules afrontan el tramo decisivo viendo la vida de otro color tras la trascendental victoria en casa frente al Athletic Club, la primera en un aciago 2026. Mientras tanto, los gironins aterrizan en Madrid con la certeza de que Stuani nunca falla cuando se le necesita. El delantero uruguayo, exprimiendo al límite su físico a los 39 años e infiltrándose la rodilla por las molestias que arrastra, ha rescatado dos empates consecutivos para los rojiblancos. Resultados que les permiten mantenerse provisionalmente fuera de los puestos de descenso con 40 puntos, uno por encima del Levante y el Mallorca, que se enfrentan esta tarde en un dramático duelo que podría dejar al derrotado con un pie en Segunda.

Si algo comparten los entrenadores del Espanyol y del Girona, más allá de la delicada situación clasificatoria, es el runrún en torno a su futuro, en aumento durante las últimas semanas. “Independientemente de quién esté aquí, el club está por encima de todos y lo más importante es que la afición esté con el equipo”, afirmaba ayer González, que rompió a llorar el jueves tras el gol de Kike García, el definitivo 2-0. Por su lado, Míchel se mostró tajante al ser cuestionado sobre las informaciones que apuntan a un acuerdo con el Ajax para la próxima temporada: “Estoy concentrado y mentalizado. No sé si la gente me conoce, pero llevo cinco años dando todo por el Girona. No tengo nada que decir”.

Los blanquiazules visitan a un Osasuna que se ha complicado la existencia en las últimas jornadas tras enlazar tres derrotas consecutivas que le dejan igualado a 42 puntos con el propio Espanyol y uno por debajo del Valencia y el Sevilla. “Nosotros vamos a ir a ganar. Sabemos que ganando estamos salvados y no queremos esperar al día de la Real Sociedad”, señalaba ayer González, que la pasada campaña ya sufrió en primera persona la angustia de una última jornada decisiva frente al Las Palmas. La única ausencia en un equipo que ayer se entrenó en el RCDE Stadium bajo la atenta mirada de Alan Pace y Monchi es la de Cyril Ngonge, además del lesionado de larga duración Javi Puado.

Por su parte, el Girona aspira a aguar la despedida de Antoine Griezmann en el que será su último encuentro ante la afición colchonera. “En el último partido (contra el Elche) tendremos en nuestra mano conseguir la permanencia con nuestra gente. Lo más importante es que ahora mismo dependemos de nosotros mismos y era lo que queríamos a lo largo de todo el año”, declaró ayer el técnico de Vallecas.

 Deportes

Noticias Similares