“Todos cometemos errores, pero lo importante no es eso, sino la capacidad de levantarse… y de que los demás acepten que has cambiado”. Con esa idea, casi como una declaración de intenciones, Iván Escobar define el punto de partida de Barrio Esperanza, la nueva serie de La 1 que se estrena este domingo a las 22 horas y que a partir del próximo miércoles se emitirá tras La Revuelta. Una ficción que arranca fuera del aula -en una salida de prisión- para terminar hablando de lo que ocurre dentro de ellas: segundas oportunidades, vocación y esos profesores que, sin hacer ruido, marcan una vida entera.
Mariona Terés encabeza el reparto muy coral de la nueva serie de La 1 de RTVE que llega a la pequeña pantalla este domingo
“Todos cometemos errores, pero lo importante no es eso, sino la capacidad de levantarse… y de que los demás acepten que has cambiado”. Con esa idea, casi como una declaración de intenciones, Iván Escobar define el punto de partida de Barrio Esperanza, la nueva serie de La 1 que se estrena este domingo. Una ficción que arranca fuera del aula -en una salida de prisión- para terminar hablando de lo que ocurre dentro de ellas: segundas oportunidades, vocación y esos profesores que, sin hacer ruido, marcan una vida entera.
Creada junto a Antonio Sánchez Olivas, la serie convierte un colegio público en el epicentro de una comedia social que mezcla humor ácido y emoción reconocible. “Queríamos contar algo muy cercano a todos, como la infancia o el mundo del colegio”, explica Sánchez Olivas, “pero también poner en valor a quienes nos influyeron de verdad. Sentíamos que faltaba un homenaje a esos docentes que, en algún momento, nos recondujeron”.
Protagonizada por Mariona Terés, la historia sigue a Esperanza, una mujer que, tras cumplir condena, decide retomar su sueño de ser maestra en el mismo barrio en el que creció. Una premisa que, lejos de lo convencional, conecta con una mirada muy concreta sobre el error y la redención. “Nos interesa mucho más qué haces después de equivocarte que el error en sí”, insiste Escobar, que encuentra en el paso por la cárcel “el lugar donde realmente se pone a prueba la idea de segunda oportunidad”.
Iván Escobar:
“Nos parecía muy potente que alguien que ha aprendido a sobrevivir en un entorno tan extremo como una cárcel llegue a un aula”
Ese arranque, además, permite a la serie jugar con un contraste que define su tono. “Nos parecía muy potente que alguien que ha aprendido a sobrevivir en un entorno tan extremo llegue a un aula”, apunta el creador. “Porque, en el fondo, muchas de esas herramientas -entender a los demás, manejar conflictos, encontrar tu sitio- pueden ser más útiles que cualquier manual pedagógico”. De ahí nace una profesora distinta, alejada del molde tradicional: “los que nos marcaron no eran los que daban la lección sin más, sino los que se acercaban a ti de otra manera”.
Para Sánchez Olivas, el contexto es igual de importante que el personaje. Barrio Esperanza se sitúa en “un barrio que podría ser cualquiera”, con familias que lidian con dificultades económicas y una realidad social diversa. “Queríamos reflejar también los retos de la enseñanza pública hoy en día”, señala, “con pocos recursos y con aulas donde conviven perfiles muy distintos”. Pero, al mismo tiempo, reivindica el valor de lo colectivo: “el barrio funciona como una pequeña comunidad donde todos se apoyan para salir adelante”.
Esa voluntad de realismo se apoya en una documentación exhaustiva. “Nos hemos inventado poco”, reconoce Escobar. “Muchas tramas salen directamente de experiencias reales de profesores. Son conflictos que han vivido ellos, que luego nosotros llevamos a la comedia”. El objetivo, dice, es claro: “que el espectador sienta que eso no es ficción, que podría estar pasando ahora mismo en el colegio de sus hijos”.
La elección de Mariona Terés como protagonista responde a esa misma búsqueda de verdad. Según Sánchez Olivas, había una pregunta clave detrás del casting: “¿te crees que esta mujer ha pasado por todo eso y está intentando rehacer su vida?”. Y la respuesta llegó con ella: “Mariona tiene una autenticidad que hace que todo encaje, que su pasado y su presente resulten completamente creíbles”. El reparto se completa con nombres como Alejo Sauras, Ana Jara, Mariano Peña, Juan Vinuesa, Laura de la Uz, Guillermo Campra, Ángel Héctor, Carlos Librado “Nene” y Ruth Núñez.
Antonio Sánchez Olivas:
“Queríamos reflejar también los retos de la enseñanza pública hoy en día con pocos recursos y con aulas donde conviven perfiles muy distintos”
Más allá de la trama, los creadores insisten en que la serie no renuncia a su vocación lúdica. “Hacemos televisión para disfrutar, para reírnos”, afirma Escobar, “pero siempre con los pies en la realidad”. Así, Barrio Esperanza aborda cuestiones como el acoso escolar, el uso de los móviles o las nuevas estructuras familiares sin perder el tono de comedia.
En el fondo, la serie es también un ejercicio de memoria. “Si hoy estamos aquí, es porque alguien, cuando éramos niños, nos dijo algo que nos marcó”, reflexiona Escobar. Una idea que conecta directamente con el espíritu del proyecto: “queremos que el espectador piense en ese profesor o profesora que le cambió la vida”.
Antonio Sánchez Olivas recuerda, además, una imagen que resume lo que han querido construir. Durante el rodaje, los niños trataban a los actores como si fueran sus verdaderos profesores: “les llamaban ‘profe’, les hacían dibujos, les llevaban regalos…”. Y concluye: “ojalá esa misma emoción traspase la pantalla, que quien vea la serie reconozca a esos docentes y sienta que, de alguna manera, también formaron parte de su historia”.
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