Donald Trump ha recibido este miércoles en la Casa Blanca a altos ejecutivos de compañías relacionadas con las criptomonedas y los mercados de predicción, negocios que contribuyeron a su propio enriquecimiento personal en más de 1.400 millones de dólares en el último ejercicio fiscal, convirtiéndolo en el presidente que más ha hecho crecer su fortuna en el ejercicio del poder.
El presidente impulsa por la vía ejecutiva un marco regulatorio para las monedas digitales tras el estancamiento de la iniciativa legislativa en el Congreso
Donald Trump ha recibido este miércoles en la Casa Blanca a altos ejecutivos de compañías relacionadas con las criptomonedas y los mercados de predicción, negocios que contribuyeron a su propio enriquecimiento personal en más de 1.400 millones de dólares en el último ejercicio fiscal, convirtiéndolo en el presidente que más ha hecho crecer su fortuna en el ejercicio del poder.
La reunión ha llegado en un momento crucial para el sector, al que Trump prometió durante la campaña un marco regulatorio favorable, pero su iniciativa legislativa, que fue aprobada en la Cámara de Representantes, sigue estancada en el Senado, actualmente en receso por vacaciones de verano. Ante su inacción, el presidente ha anunciado que usará la vía ejecutiva mientras espera la aprobación legislativa.
Los demócratas siguen reacios a aprobar el marco regulatorio de las criptomonedas hasta que Trump se deshaga de sus activos
“Vamos a crear un marco regulatorio claro para pioneros y emprendedores como las personas que están aquí conmigo, para que puedan hacer negocios con confianza en suelo estadounidense”, ha prometido Trump al inicio del acto, rodeado por altos ejecutivos de empresas de criptomonedas y mercados de predicción, como Brian Amstrong (Coinbase), Vlad Tenev (Robinhood) o Brad Garlinghouse (Ripple).
“Estamos apenas al comienzo de una revolución en lo ficticio y lo financiero”, ha sentenciado el presidente, en alusión a su impulso de las plantas energéticas y los centros de datos necesarios tanto para las criptomonedas como para la inteligencia artificial, pero que han generado oposición de población local en estados como Pensilvania.
“Durante la corrupta Administración de Joe Biden, el espíritu de innovación que construyó EE.UU. estuvo bajo un ataque grave, como nunca antes, y en ningún ámbito fue eso más cierto que en las criptomonedas”, ha añadido. “La izquierda radical intentó aplastar estos avances con regulaciones asfixiantes, restricciones brutales y la instrumentalización del poder”.
La ley impulsada por los republicanos, la Digital Asset Clarity Act, pretende establecer un marco federal permanente para las criptomonedas, que a día de hoy cuentan con una regulación mínima, de tal modo que los inversores ganen seguridad a la hora de comprar activos. Entre otras medidas, se pretende definir qué activos deben ser considerados valores, bajo supervisión de la Comisión de Bolsa y Valores (SEC), y cuáles son materias primas digitales, por lo que quedarían bajo la Comisión de Negociación de Futuros de Materias Primas (CFTC). Los demócratas se han opuesto de momento a la ley como herramienta de presión hasta que Trump se desprenda de sus inversiones en criptomonedas.
Ante el estancamiento legislativo, en una ley que los republicanos quieren aprobar antes de las elecciones legislativas de noviembre, la Administración Trump ha decidido actuar por su cuenta. En marzo, la SEC y la CFTC publicaron conjuntamente una clasificación de determinados criptoactivos como materias primas digitales. El martes, la SEC propuso una serie de normas que facilitarían a las compañías emitir tokens y captar capital, mediante exenciones de determinadas normas de valores. Por su parte, la CFTC quiere ampliar el espacio para productos derivados de criptomonedas y tiene previsto reunirse el jueves para debatir nueva regulación.
Al evento de este miércoles, han acudido los presidentes de ambas agencias, Mike Selig (CFTC) y Paul Atkins (SEC), así como Patrick Witt, asesor de criptomonedas de la Casa Blanca. La reunión ha llegado precedida de una fuerte subida de cerca del 6% del Bitcoin, el mayor activo digital, señal del optimismo regulatorio.
La reunión ha llegado apenas unos días después de la última gran polémica de Trump relacionada con su uso del poder para enriquecerse. Concretamente, reguladores designados por el presidente otorgaron la semana pasada aprobación preliminar para que World Liberty Trust Company, empresa de criptomonedas de la familia Trump, pueda convertirse en un banco fiduciario. Aunque no podrá aceptar depósitos ni conceder préstamos como un banco tradicional, la licencia bancaria, pendiente de luz verde definitiva, permitiría a la empresa prescindir de los intermediarios de los que depende actualmente para custodiar y emitir sus tokens.
Internacional
