El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado esta mañana con bombardear Omán, un aliado tradicional, si se “interpone” en las conversaciones con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz. El mandatario ha lanzado la advertencia durante una entrevista con Fox News, el mismo día que ha expirado el alto el fuego firmado hace dos meses con Irán por el cual ambos países se daban 60 días para buscar un fin definitivo a la guerra.
Expira el memorándum de entendimiento firmado entre EE.UU. e Irán en junio que establecía un alto el fuego de 60 días
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha amenazado esta mañana con bombardear Omán, un aliado tradicional, si se “interpone” en las conversaciones con Irán para reabrir el estrecho de Ormuz. El mandatario ha lanzado la advertencia durante una entrevista con Fox News, el mismo día que ha expirado el alto el fuego firmado hace dos meses con Irán por el cual ambos países se daban 60 días para buscar un fin definitivo a la guerra.
Esta es la segunda vez que Trump dirige una amenaza de este tipo contra Mascate, una de las capitales mediadoras en el actual conflicto, que ya se alarga medio año. En mayo, el presidente se mostró molesto cuando trascendió que Oman estaba debatiendo con Irán la posibilidad de asociarse para cobrar peajes en Ormuz, un cuello de botella crucial por donde antes de la guerra pasaba una quinta parte del crudo del mundo. “Omán se comportará igual que todos los demás o tendremos que hacerlos volar por los aires”, dijo entonces el presidente.
Lo que ha provocado su furia en esta segunda ocasión es la información de que Teherán y Mascate estaban negociando un nuevo plan para la reapertura conjunta de Ormuz. Poco después de la amenaza de Trump, el portavoz del Ministerio de Exteriores de Irán, Esmail Baghaei, ha anunciado que “se ha alcanzado un entendimiento sobre el mapa de la ruta de tránsito”, en alusión al estrecho crítico.
Aunque todavía no han trascendido detalles sobre el acuerdo, algunas informaciones en la última semana apuntaron a un pacto que permitiría reabrir Ormuz de tal manera que los barcos entraran por una ruta cercana a Irán y salieran por otra próxima a Omán. En una fase inicial y provisional, los barcos circularían sin pagar tasas ni peajes, que podrían imponerse posteriormente.
Trump, que lleva semanas tratando de alcanzar una salida digna a esta guerra impopular –que se ha alargado cinco meses más de lo que pronosticó inicialmente–, tiene entre sus principales objetivos la reapertura de Ormuz, pero en sus propios términos. La semana pasada, insistió repetidamente en la idea de que Washington ya “controla” el estrecho, aunque Irán no ha cesado sus ataques en las últimas semanas contra los buques que intentan cruzarlo.
Irán anuncia que ha alcanzado un “entendimiento” con Omán para reabrir el estrecho de Ormuz
En el memorándum de entendimiento firmado en junio por el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, y Trump, que rubricó el documento en público desde el Palacio de Versalles, ambas partes se comprometían a cesar sus ataques, levantar sus respectivos bloqueos navales en la región y negociar la limitación del programa nuclear iraní mientras Washington levantaba progresivamente sus sanciones al régimen. Pero las dispares interpretaciones sobre lo firmado frustraron el alto el fuego, por lo que se retomaron en seguida los bombardeos en territorio iraní y contra las bases estadounidenses en la región.
El fracaso de la tregua, plasmada en un documento ya expirado, eleva la incertidumbre sobre el futuro de la guerra. Mientras Trump busca ponerle fin, ahora que quedan dos meses y medio para las elecciones de mitad de mandato, Teherán ha dicho en público que está dispuesto a “acompañar” al presidente, manteniendo la guerra, hasta las próximas presidenciales del año 2028.
“El objetivo número uno es, y siempre será, que Irán no pueda tener, de ninguna manera, bajo ninguna circunstancia, un arma nuclear”, ha insistido Trump este lunes a través de su plataforma, Truth Social. Sin embargo, Baghaei ha declarado que las negociaciones sobre el acuerdo nuclear “nunca comenzaron”, pues se han centrado en las últimas semanas en la forma en la que se podrá reabrir el estrecho de Ormuz.
Estancado el frente de batalla y el diplomático, los dos países han entrado en una estrategia de desgaste, económico en el caso de EE.UU. contra Irán, y político en el caso de Teherán. Para ello, Trump ha revocado las exenciones de las sanciones al petróleo iraní que había concedido como parte del memorándum firmado hace dos meses y ha restablecido el bloqueo naval sobre los puertos iraníes. Pero Irán interpreta que podrá soportar un mayor sufrimiento que Trump, cuyas aspiraciones electorales pueden verse frustradas por el bloqueo en Ormuz, que está estrangulando los mercados energéticos mundiales.
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