La Voz se ha convertido, por méritos propios, en uno de los formatos insignia de Antena 3. Tras una primera etapa en la que se emitió en Telecinco, entre el 2012 y el 2017, Atresmedia arrebató los derechos a Mediaset en el 2018. Desde entonces, los talentos y sus coaches han llenado la pantalla con récords de audiencia, escenas inolvidables y especiales estacionales. Un ritmo que buscarán mantener en su entrega número 13, que llegará a las pantallas y la plataforma Atresplayer este viernes, 18 de septiembre.
El cantante estrena nuevo disco, el primero en seis años, y nueva temporada de ‘La Voz’ este mismo viernes
La Voz se ha convertido, por méritos propios, en uno de los formatos insignia de Antena 3. Tras una primera etapa en la que se emitió en Telecinco, entre el 2012 y el 2017, Atresmedia arrebató los derechos a Mediaset en el 2018. Desde entonces, los talentos y sus coaches han llenado la pantalla con récords de audiencia, escenas inolvidables y especiales estacionales. Un ritmo que buscarán mantener en su entrega número 13, que llegará a las pantallas y la plataforma Atresplayer este viernes, 18 de septiembre.
Motivo suficiente para que Pablo López, uno de los coaches del equipo, visitara El Hormiguero. Sin embargo, el programa de Pablo Motos también le ha servido para promocionar su primer disco en seis años: El cuatro, que también se publica el viernes. El plató de la calle Alcalá se ha rendido a uno de los rostros más conocidos de Antena 3, que ha podido hablar largo y tendido del trabajo que se le viene en las próximas semanas. Aun así, también ha habido espacio para las anécdotas, como el gran nivel de despiste que padece.
“Pensaba que no era despistado, me creía más despierto, pero parece que sí lo soy. Tengo que pedir disculpas. La verdad que las primeras veces me confié, bueno y no solo las primeras. Aunque echas la fondea, pero el barco cansa a todos. Me quedo dormido y me he despertado a veces con insultos, con chiflidos o si la gente es más educada, pero que el casco da uno contra otro. Prometo hacerlo bien la próxima vez”, reconocía, al igual que confesó qué estaba haciendo en uno de los capítulos más surrealistas de la historia reciente de España: el apagón del 28 de abril del 2025.
López se encontraba en un tren, y pronto notó que aquello no sería cuestión de cinco minutos: “No sé si lo puedo contar. Hicimos un poco el vándalo. Era un trayecto Málaga-Madrid y estábamos a la altura de Córdoba. No quiero dar más datos porque se va a saber lo que hicimos. Yo sabía que iba para largo. Tenía esa sensación. El tren donde estábamos nosotros, ya podéis imaginar como terminó, pero yo ya no estaba porque salí. Estuvo 23 horas parado allí. Pedí abrir la puerta, miraron para otro lado y digamos que mi hermano y yo salimos de ahí”.
Una tarde para la historia
“Hubo una gente fuera que me reconoció y que nos salvó la vida, nos ayudaron a salir de aquel entramado. Del tren salimos por la puerta, de las vías ya no. Y ya pues lo celebramos. Vinieron a buscarnos y por el camino nos quedamos sin gasolina”, admitió.
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