Dirige el sindicato más representativo en el sector público, con creciente implantación en el ámbito privado. Defiende una agenda de reivindicaciones propia frente a la huelga general del 11-N Leer Dirige el sindicato más representativo en el sector público, con creciente implantación en el ámbito privado. Defiende una agenda de reivindicaciones propia frente a la huelga general del 11-N Leer
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Miguel Borra es presidente de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF), el sindicato más representativo en el sector público, con creciente implantación en el ámbito privado. Defiende una agenda de reivindicaciones propia frente a la huelga general convocada por CCOO y UGT para el 11 de noviembre.
- ¿Por qué no apoyan la huelga?
- De esta huelga se han hecho propietarios determinados partidos políticos. Hemos visto a María Jesús Montero decir que es contra la oposición y a los sindicatos señalar que aspiran a influir a nivel político. Nosotros hemos salido a la calle mucho más que estos otros sindicatos de clase y, en este caso, entendemos que la convocatoria se escapa de la lucha por las condiciones laborales. No vamos a entrar en el juego político.
- El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha pedido a CCOO y UGT que desconvoquen por la tragedia de Urda…
- Esta no es nuestra huelga. Ni la apoyamos, ni la convocamos, ni la secundamos. CSIF tiene su propia hoja de ruta y vamos a trabajar por la mejora de los servicios públicos, por una gestión eficaz y por las condiciones laborales de sus trabajadores, también en estas duras circunstancias que se están viviendo en el sector ferroviario español.
- Finalmente, el ministro Óscar Puente ha dimitido. ¿Cómo lo valoran?
- Esta organización fue la primera en exigir su dimisión. Ahora le toca el turno al resto de la cúpula puesta a dedo en Renfe y Adif.
- ¿Es suficiente?
- Exigimos una reforma legal para frenar los nombramientos políticos. Hay que profesionalizar las empresas y administraciones públicas para que estén al frente las personas más preparadas.
- Volviendo a la huelga por la vivienda, ¿comparten los motivos?
- Nosotros estamos preocupadísimos por el tema de la vivienda. Hay empleados públicos que ganan una plaza y tienen que renunciar a ella porque no pueden alquilar una casa en determinadas zonas.
- ¿Esa situación está comprometiendo ya la prestación de servicios públicos en determinados territorios?
- Efectivamente. Tenemos el ejemplo de Baleares, donde se están habilitando dormitorios provisionales en hospitales para que los profesionales puedan prestar sus servicios. Hay ciudades, como Madrid o Barcelona, donde hay problemas para cubrir plazas temporales porque los salarios no dan para la vivienda. Por eso pedimos al Gobierno que actualice los complementos de destino y de residencia y los extienda a ciudades con precios tensionados.
- ¿No sienten la presión ciudadana para sumarse a la huelga?
- No. Nosotros defendemos la vivienda digna y los salarios dignos. Siempre estamos dispuestos a estar en la calle y donde haga falta por la mejora de las condiciones laborales, incluso hemos invitado a CCOO y UGT a que protestaran con nosotros por la subida salarial de los funcionarios.
- ¿Los sueldos de los funcionarios se van a actualizar antes de las elecciones? ¿Qué información manejan?
- Hay un acuerdo firmado con el Gobierno que implica que el 1 de enero de 2027 todos los empleados públicos tienen que tener una subida de 4,5 puntos, más 0,5 por la desviación de la inflación que sería efectivo en febrero o marzo. El 20 de octubre tuvimos una reunión de la comisión de seguimiento y así se nos trasladó.
- La subida podría no aprobarse antes del 29-N y salir más adelante con carácter retroactivo. ¿CSIF ha puesto un límite temporal al Gobierno?
- Que no nos pongan a prueba. Tenemos un acuerdo firmado y un compromiso. El 1 de enero los empleados públicos debemos tener la subida.
- CSIF ha denunciado en reiteradas ocasiones la falta de personal en servicios esenciales. ¿Dónde es más urgente el refuerzo de plantillas?
- El 30% de las plantillas son interinos. Tenemos problemas para atender a los ciudadanos en la Seguridad Social, en el Sepe… la sanidad está saturada, faltan profesionales en educación y en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, como se ha visto en Ceuta y en los disturbios en Barcelona más recientemente.
- Bruselas ha multado a España por abuso de la temporalidad en el sector público. El Gobierno prometió una gran reforma. ¿En qué estado está?
- También se anunció una reforma para cambiar la manera de acceso a la función pública y crear un máster… Son globos sonda, no se ha avanzado absolutamente nada.
- Las perspectivas son poco halagüeñas… ¿no cree?
- Pues sí. Es nuestra espada de Damocles. A la temporalidad y la escasez de personal se suma el envejecimiento de la plantilla. Y esto será así mientras no eliminemos la tasa de reposición, para lo que hacen falta unos Presupuestos Generales del Estado.
- ¿Los jóvenes en España ya no quieren ser funcionarios?
- Los salarios no son atractivos y tenemos un 30% de temporalidad. Además, ganar una plaza requiere mucho tiempo… Pero más que una pérdida de atractivo entre jóvenes, ha cambiado el perfil del opositor hacia edades superiores.
- Ustedes piden una reforma de la Ley de Libertad Sindical. ¿Por qué?
- Porque otorga unos beneficios a los sindicatos de clase que nos hacen competir en desigualdad de condiciones. Si los ciudadanos supieran la cantidad de sindicatos que hay se quedarían sorprendidísimos.
- ¿Por qué no se ha reformado aún?
- Hay partidos políticos que son más receptivos y otros menos. Y no podemos olvidar que los sindicatos de clase están de una o de otra manera vinculados a algunos partidos políticos.
- ¿Qué le pide al próximo gobierno?
- Necesitamos un gobierno que crea en la función pública y que no convierta la Administración en una agencia de colocación. Nosotros vamos a seguir trabajando con este Gobierno hasta el último minuto y con el que salga de las urnas desde el primer minuto para sacar adelante todas nuestras reivindicaciones de mejora de condiciones en el sector público.
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