Del llanto a la alegría solamente hay un paso y en el Espanyol este se ha dado tras la llegada de Monchi a la dirección deportiva del club. El aterrizaje del gaditano a la entidad blanquiazul sirvió como acicate para un equipo al que apenas se le sentía el pulso tras acumular 18 partidos sin ganar en el 2026.
El director general deportivo blanquiazul afronta su primera elección importante después de que el técnico lucense le diera la vuelta a la racha de 18 jornadas sin vencer ganando los dos últimos partidos para atar la salvación
Del llanto a la alegría solamente hay un paso y en el Espanyol este se ha dado tras la llegada de Monchi a la dirección deportiva del club. El aterrizaje del gaditano a la entidad blanquiazul sirvió como acicate para un equipo al que apenas se le sentía el pulso tras acumular 18 partidos sin ganar en el 2026.
Con la confianza plena del presidente Alan Pace, quien le ha entregado las llaves, Monchi ya empezó a dar muestras de su capacidad de liderazgo desde el primer partido ante el Athletic Club bajando al vestuario para arengar a la plantilla antes de que los jugadores saltasen al césped del RCDE Stadium y venciesen a los vascos. “Es muy visceral y quiere que el aficionado sienta que está implicado. Nunca se esconde y le gusta estar en el foco y que se hable de él. Además, es muy cercano y le encanta estar en contacto con los jugadores y el entrenador. La relación que tiene con el vestuario es uno de sus puntos fuertes”, destacan fuentes que conocen a Monchi de su larga trayectoria en el Sevilla.
Debate entre la continuidad de un técnico de la casa o la apuesta por José Bordalás
Precisamente este será uno de los puntos que tendrá que calibrar bien el dirigente de San Fernando en la que será la primera gran decisión que tiene que afrontar en el club catalán. Manolo González cuenta con el apoyo de la plantilla, tal como los propios jugadores blanquiazules han expresado en más de una ocasión. El nuevo director general deportivo del Espanyol lo pudo comprobar en primera persona el pasado miércoles en Cornellà y el domingo en Pamplona, donde viajó junto al resto de la expedición blanquiazul.
Así pues, Monchi deberá decantarse por mantener a González, con contrato hasta el 2027 tras certificar la permanencia, o, por el contrario, apostar por sangre nueva con José Bordalás, quien finaliza su vínculo contractual este mes de junio con el Getafe y al que ya quiso fichar el andaluz para el Sevilla cuando era director deportivo de la entidad hispalense. El entrenador alicantino y el directivo gaditano nunca han ocultado su voluntad de trabajar de juntos y además comparten agencia de representación. Lo cierto es que el técnico tenía muy claro el pasado mes de enero que quería abandonar el club madrileño tras los numerosos problemas que tuvieron los azulones para inscribir a futbolistas y la dificultad para planificar la plantilla. Pero una segunda vuelta de ensueño, que ha llevado al equipo a jugarse la clasificación para Europa en la última jornada de la Liga, vuelve a suscitar las dudas en torno a su futuro. La única aventura de Bordalás lejos del Getafe entre sus dos etapas al frente del club madrileño fue en el Valencia, al que llevó a una final de la Copa del Rey en la temporada 2021-22.
En los 21 años de Monchi como responsable de la dirección deportiva del Sevilla, divididos en dos etapas distintas, el club hispalense contó con diez entrenadores diferentes. Por su parte, González ha dejado más luces que sombras en los 95 encuentros que ha dirigido al Espanyol desde su llegada al banquillo del primer equipo el 12 de marzo del 2024. El técnico lucense ascendió al equipo a Primera División en apenas unos meses y ha logrado la permanencia en sus dos primeras temporadas en la máxima categoría del fútbol español. Bien es cierto que la racha de 18 partidos sin ganar hizo que se cuestionase el futuro del preparador de Folgoso de Courel de cara al siguiente curso. Una incógnita que él mismo quiso despejar tras la victoria ante el Osasuna: “Tengo contrato y quiero seguir. Me iré si veo que la gente no quiere que esté”. Los 600 aficionados blanquiazules desplazados a El Sadar también le mostraron su apoyo cantando “Manolo quédate!”. Además, González tiene el honor de ser el entrenador que más tiempo se ha mantenido en el banquillo del Espanyol desde la salida en noviembre del 2012 de todo un emblema de la entidad como Mauricio Pochettino.
Monchi, supersticioso y gran defensor del uso del big data para completar los informes de jugadores, tiene la pelota en su tejado para decidir quién capitaneará la nave del Espanyol el próximo curso.
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