La respuesta llegó sobre el campo. No necesitó ni media hora para resarcirse de su anodino partido frente a Cabo Verde. Tan anodino como excepcional porque si alguien se agiganta cuando se enfunda la camiseta de la selección española este es Mikel Oyarzabal (29 años). El guipuzcoano es uno de los hombres más importantes de la era Luis de la Fuente. Se conocen desde que el de Eibar era adolescente y ya entonces, en las categorías inferiores de la Federación, el técnico mantenía charlas con el delantero. No solo sobre fútbol, sino sobre otros asuntos de la vida. Esa madurez que le atisbó entonces el técnico riojano se la ha devuelto con hechos más que contrastados Oyarzabal. No es el más rápido ni el más estético ni el más fuerte, pero entiende el juego como pocos y tiene la inteligencia por bandera. Si Johan Cruyff viviera seguramente sería un admirador del futbolista de la Real Sociedad porque despertaría en él sensaciones similares a las que le generaba Txiki Begiristain. No ocupan la misma posición pero están tallados por la misma madera, la de comprender el fútbol y la de saber estar casi siempre en el lugar que toca.
El delantero de la Real Sociedad se agiganta con dos goles y una asistencia tras no tocar la pelota durante media hora frente a Cabo Verde
La respuesta llegó sobre el campo. No necesitó ni media hora para resarcirse de su anodino partido frente a Cabo Verde. Tan anodino como excepcional porque si alguien se agiganta cuando se enfunda la camiseta de la selección española este es Mikel Oyarzabal (29 años). El guipuzcoano es uno de los hombres más importantes de la era Luis de la Fuente. Se conocen desde que el de Eibar era adolescente y ya entonces, en las categorías inferiores de la Federación, el técnico mantenía charlas con el delantero. No solo sobre fútbol, sino sobre otros asuntos de la vida. Esa madurez que le atisbó entonces el técnico riojano se la ha devuelto con hechos más que contrastados Oyarzabal. No es el más rápido ni el más estético ni el más fuerte, pero entiende el juego como pocos y tiene la inteligencia por bandera. Si Johan Cruyff viviera seguramente sería un admirador del futbolista de la Real Sociedad porque despertaría en él sensaciones similares a las que le generaba Txiki Begiristain. No ocupan la misma posición pero están tallados por la misma madera, la de comprender el fútbol y la de saber estar casi siempre en el lugar que toca.
Si contra Cabo Verde se pasó treinta minutos sin impactar siquiera con la pelota, lo cual le granjeó comentarios negativos, frente a Arabia Saudí se salió. Asistió en el primer gol a Lamine Yamal con un pase tenso y perfecto con la izquierda y después amplió la renta de España al meter dos tantos en tres minutos. En el 2-0 fue el más vivo para avanzarse a la defensa y meter la punterita con su zurda y en el 3-0 apareció solo en el segundo palo para empujar la pelota a la red. Nadie en la historia del Mundial había logrado un doblete y una asistencia en los primeros 24 minutos de un partido. Aún pudo conseguir el triplete antes del descanso con un remate con el exterior que resultó una delicia y se estrelló en el larguero. Se llevó con todo merecimiento el premio a mejor jugador del partido. Pero ni lo récords ni los premios le alteran. “Esos son anécdotas para vosotros. Yo me quedo con el rendimiento del equipo. Estoy muy feliz por la victoria. Yo no me reivindico, yo siempre me he sentido querido por el entrenador y los compañeros, luego la gente siempre dirá cosas. Pero estábamos picados con nosotros mismos, sabíamos que podíamos hacerlo mucho mejor. Fuimos autocríticos”, señaló el delantero, que tuvo un pequeño susto entrenando durante la semana.
“Yo no me reivindico, yo siempre me he sentido querido por el seleccionador y los compañeros”
El guipuzcoano, goleador fetiche de Luis de la Fuente, ya es el séptimo realizador histórico de España
Oyarzabal está enrachado, con diez tantos en sus últimos ocho partidos como internacional. En total ha metido 27 goles en 55 encuentros con la roja , algunos tan importantes como el que supuso la consecución de la Eurocopa frente a Inglaterra en 2024. Con su par de dianas contra Arabia ya es el séptimo realizador histórico de la selección superando a Emilio Butragueño y empatando con Fernando Morientes.
Oyarzabal se llevó con todo merecimiento el premio de mejor jugador del partido
Se entendió con Lamine, se asoció con Baena, combinó con Olmo e interpretó los servicios de Pedri. No es un nueve puro, de aquellos que lo rematan todo, ni tampoco un falso nueve. Más que un atacante es un futbolista de ataque, capaz de jugar con el periscopio alzado para participar o generar espacios con su movilidad. Si lo que quieren es alguien que viva en el área para cazar centros cruzados no busquen a Oyarzabal. Si lo que necesitan es un futbolista que mejore el engranaje colectivo piensen siempre en él. Con los deberes hechos el seleccionador lo relevó al descanso. Sin problemas. Sin vedetismo. Sin pensar en sí mismo. “Es lógico que me cambiaran, tenían que entrar otros jugadores a seguir dando el 100%”. Un jugador de equipo que tiene el fútbol en su chistera.
Deportes
