Las negociaciones entre el PP y Vox para cerrar acuerdos de gobierno en Extremadura, Aragón y Castilla y León se retoman esta semana, pero las direcciones de ambas formaciones sigue enviándose advertencias ante unos movimientos que van a incidir en esta recta final de legislatura. Los populares quieren afrontar la campaña de las andaluzas del 17 de mayo con los acuerdos cerrados y, por ello, el vicesecretario Juan Bravo apremió a la formación de Santiago Abascal.
Ambas formaciones retoman las negociaciones pese a la tensión entre las cúpulas
Las negociaciones entre el PP y Vox para cerrar acuerdos de gobierno en Extremadura, Aragón y Castilla y León se retoman esta semana, pero las direcciones de ambas formaciones sigue enviándose advertencias ante unos movimientos que van a incidir en esta recta final de legislatura. Los populares quieren afrontar la campaña de las andaluzas del 17 de mayo con los acuerdos cerrados y, por ello, el vicesecretario Juan Bravo apremió a la formación de Santiago Abascal.
“Hay que conformar los gobiernos en las comunidades cuanto antes y evitar el bloqueo político”, destacó Bravo, quien comentó que las negociaciones prosiguen. El dirigente popular puso sobre todo la mirada en Extremadura , donde antes de Semana Santa se negoció con intensidad a nivel programático. En un una comunidad en la que las relaciones del partido de extrema derecha con María Guardiola siempre han sido difíciles, el dirigente del PP recordó que la actual presidenta en funciones obtuvo el 43% de los votos. Los ciudadanos, advertía, quieren un acuerdo.
Los populares piden que paguen los culpables en el caso Kitchen, vinculado al Gobierno de Rajoy
Pero estos últimos días no han sido plácidos en las relaciones entre ambas cúpulas. La carta del secretario general de Vox, Ignacio Garriga, a su militancia con una dura carga crítica a la dirección del PP –a la que acusaba de “contrabandistas de ría” al entender que están intentando debilitar al partido de extrema derecha– prosiguieron ayer. El portavoz, Antonio Fuster, subrayaba que al PP le encanta “poner zancadillas en las negociaciones”.
Vox quiere distinguir entre lo que son las relaciones entre las direcciones, y lo que es el contacto entre los portavoces sectoriales y dirigentes autonómicos para llegar a acuerdos, donde ponen el foco. Pero el PP, mirando sobre todo hacia Extremadura por su dificultad y porque el plazo para conformar gobierno expira el 4 de mayo, ya ha señalado que el equipo negociador lo elige Feijóo –en él está Miguel Tellado y Marta Varela, blancos de las críticas de Vox–. Asimismo, Juan Bravo enmarcó algunos de los temas fundamentales para el pacto y se refirió a la necesidad de bajar los impuestos, reducir la burocracia y las trabajas administrativas, el gasto “superfluo” y el respeto a las instituciones. Y quiso equiparar la actitud de Garriga escribiendo una “carta a la militancia” con la de Pedro Sánchez.
De todas maneras, el portavoz de Vox también explicó que esta misma semana se retoman las negociaciones para intentar conformar los gobiernos. Y en las que, según los análisis por parte del partido de Abascal la semana pasada, en las carpetas puestas sobre la mesa el PP estaba dispuesto a ceder en cuestiones relevantes.
El trimestre empieza con intensidad política, y también judicial. Juan Bravo, en rueda de prensa tras el comité de dirección, tuvo que hacer referencia al juicio por el caso Kitchen, donde se juzga a la antigua cúpula de Interior del gobierno de Mariano Rajoy, trazando una clara línea divisoria con el pasado del PP . “Condenamos el caso y que paguen los culpables”,subrayó.
Política
