El Govern de la Generalitat avala la continuidad, al menos de momento, del ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre el que pesan reclamaciones de dimisión de numerosas formaciones políticas tras el accidente ferroviario de la semana pasada en Urda (Toledo).
Paneque evita valorar la eventual dimisión del ministro pero apuesta por que dé respuesta a la crisis en forma de soluciones
El Govern de la Generalitat avala la continuidad, al menos de momento, del ministro de Transportes, Óscar Puente, sobre el que pesan reclamaciones de dimisión de numerosas formaciones políticas tras el accidente ferroviario de la semana pasada en Urda (Toledo).
Según la portavoz del Ejecutivo catalán y consellera de Territori, Sílvia Paneque, el ministro “está haciendo lo que debe hacer un responsable político” ante estas circunstancias, es decir, atender a las víctimas, iniciar una investigación sobre las causas del siniestro, dar toda la información de manera clara y transparente y aportar las soluciones para que algo así no vuelva a suceder.
En rueda de prensa posterior al Consell Executiu, Paneque ha evitado valorar la posible dimisión de Puente, pero ha defendido que el responsable de Transportes está cumpliendo con los pasos necesarios para atender esta desgracia: “Primero, una atención rápida a las víctimas y a sus familiares”; después, impulsar una “una investigación independiente”, y luego cumplir con el “activo político” de “dar toda la información disponible de manera clara y transparente y ofrecer las soluciones o políticas que permitan aumentar la seguridad en ámbito ferroviario”, ha insistido la portavoz.
Para el Ejecutivo catalán, lo primordial es aclara los hechos, de manera que la investigación aporte los resultados y las causas del accidente de Toledo, y la actuación de Puente hasta ahora “va en esa línea”, ha asegurado Paneque.
Otra cosa es que el resultado de la investigación señale que alguna decisión de Puente haya incidido en las causas del siniestro, según diferencian fuentes del Govern. Pero Paneque ha advertido que aún no se puede aventurar, “ni por ámbito competencial ni por conocimiento, qué ha causado el accidente”. Por tanto, “esperemos a que haya una investigación” antes de dirimir las posibles responsabilidades políticas, ha trasladado la consellera.
Otro asunto relacionado con el accidente que ha generado la reacción del Govern es la posible interrupción del AVE Barcelona-Madrid durante el periodo de obras que está previsto emprenderse a partir del próximo año. Después de que el ministro señalara la posibilidad de interrumpir completamente el servicio y de que Illa rechazara este lunes tal opción, el Govern ha querido enmarcar la controversia en una mera “reflexión” por parte de Puente en un momento muy determinado, tras el grave accidente de Toledo.
El Ejecutivo de Illa mantiene su posición al respecto, que no es otra que mantener el servicio siempre que sea posible desde el punto de vista de la seguridad y aunque vaya en detrimento de las condiciones del propio servicio. En todo caso, desde el Govern empatizan con el planteamiento lanzado por Puente, puesto que es un planteamiento que también se ha hecho en Catalunya a la hora de acometer la multitud de obras en Rodalies.
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