Diego Simeone es uno de los entrenadores con el salario más alto del mundo. Enrique Cerezo es un excelente presidente institucional para el Atlético de Madrid y Miguel Ángel Gil, el hombre que ha llevado el club colchonero a su más alta dimensión. El departamento de comunicación es habitualmente creativo y efectivo. Pero al final, todos han acabado cometiendo un error al contestar al interés del Barça por Julián Álvarez. Desde la cuenta oficial del Atlético se lanzaron tuits de mofa vistiendo a Lamine de rojiblanco y atacando al Barça sin que oficialmente el club blaugrana hiciera nada más que interesarse por un futbolista de la plantilla.
Diego Simeone es uno de los entrenadores con el salario más alto del mundo. Enrique Cerezo es un excelente presidente institucional para el Atlético de Madrid y Miguel Ángel Gil, el hombre que ha llevado el club colchonero a su más alta dimensión. El departamento de comunicación es habitualmente creativo y efectivo. Pero al final, todos han acabado cometiendo un error al contestar al interés del Barça por Julián Álvarez. Desde la cuenta oficial del Atlético se lanzaron tuits de mofa vistiendo a Lamine de rojiblanco y atacando al Barça sin que oficialmente el club blaugrana hiciera nada más que interesarse por un futbolista de la plantilla.Seguir leyendo…
Diego Simeone es uno de los entrenadores con el salario más alto del mundo. Enrique Cerezo es un excelente presidente institucional para el Atlético de Madrid y Miguel Ángel Gil, el hombre que ha llevado el club colchonero a su más alta dimensión. El departamento de comunicación es habitualmente creativo y efectivo. Pero al final, todos han acabado cometiendo un error al contestar al interés del Barça por Julián Álvarez. Desde la cuenta oficial del Atlético se lanzaron tuits de mofa vistiendo a Lamine de rojiblanco y atacando al Barça sin que oficialmente el club blaugrana hiciera nada más que interesarse por un futbolista de la plantilla.

SERGIO PEREZ / EFE
El Barça hizo una oferta formal, entregada por el canal adecuado y a la persona responsable (Mateu Alemany). Pero la virulenta reacción del Atlético acabó por inundar las redes sin mucho sentido. Por un lado, el propio Atlético ha negociado con jugadores de otros clubs directamente en muchas ocasiones (sino en todas) y en el fútbol de élite es absolutamente natural, lo propio, negociar para fichar a otro jugador. El protocolo es normal: se ponen de acuerdo primero con el agente y el futbolista y luego acuden al club. Es de una lógica aplastante, por lo que la vehemente reacción colchonera parece fuera de lugar.
Los clubs de élite deberían mostrar mayor respeto institucional en operaciones normales
La sensación de que cualquier cosa que haga el Barça merece castigo se está extendiendo demasiado. El club blaugrana ha sido especialmente escrupuloso en el caso de Julián Álvarez y no sirven las excusas de que primero filtran la información para no ser ellos los que la den. Los medios que informan en torno al Barça están acostumbrados a ser señalados sin ninguna razón de crítica. A ver, ¿alguien piensa que el Barça no puede interesarse por el goleador del Atlético, Julián Álvarez?
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Lo que seguramente debería preguntarse el Atlético es porque un futbolista del gran nivel del argentino está dispuesto a marcharse, como han hecho otros jugadores a lo largo de su historia (algunos hasta han vuelto como Griezmann). Se percibe, en general, una excesiva sensibilidad en cualquier tema que antes era totalmente normal. La difusión en redes de mensajes sin respeto abona que las posturas se acaben maximizando. Lo que sería natural en estos casos es que el Atlético se sentara con el Barça, dialogaran, defendiendo cada cual su postura y si es posible que en la operación entren algunos jugadores o cuál debe ser realmente el precio del traspaso. Pero eso debería llevarse a cabo con total normalidad, no como una relación entre dos gradas de animación. El Atlético se ha equivocado, pero tampoco pasa nada excepcional. Todo el mundo comete algún error y cada cual negocia a su manera. Lo importante siempre en esto es el final.
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