PP y Vox buscan escalar la protesta por la situación de Ceuta más allá de la ciudad autónoma. Este miércoles, las plazas de ayuntamientos de toda España están llamados a convertirse en escenario de concentraciones de apoyo, coincidiendo con el Día de Ceuta, en una iniciativa de la Federación Española de Municipios y Provincias que cuenta con el respaldo de las derechas.
PP y Vox buscan escalar la protesta por la situación de Ceuta más allá de la ciudad autónoma. Este miércoles, las plazas de ayuntamientos de toda España están llamados a convertirse en escenario de concentraciones de apoyo, coincidiendo con el Día de Ceuta, en una iniciativa de la Federación Española de Municipios y Provincias que cuenta con el respaldo de las derechas.Seguir leyendo…
PP y Vox buscan escalar la protesta por la situación de Ceuta más allá de la ciudad autónoma. Este miércoles, las plazas de ayuntamientos de toda España están llamados a convertirse en escenario de concentraciones de apoyo, coincidiendo con el Día de Ceuta, en una iniciativa de la Federación Española de Municipios y Provincias que cuenta con el respaldo de las derechas.

El presidente de la ciudad autónoma, Juan Jesús Vivas, quiso ayer dar un último impulso a la convocatoria con una carta en la que anima a convertir la defensa de Ceuta en una causa compartida. Más allá de la llamada a defender la integridad territorial, no se puede obviar que esta movilización se produce a nueve meses de unas elecciones municipales en las que la cuestión migratoria tendrá inevitablemente un papel protagonista.
Ceuta es el primer episodio de un curso político en el que el PP redoblará la presión
Pese a la consigna de Ferraz de no participar en las manifestaciones, ayuntamientos gobernados por el PSOE, sus socios o formaciones independientes han anunciado su intención de sumarse a estas concentraciones. En Génova son conscientes de que el debate sobre la inmigración está dividiendo a una izquierda que no acierta a fijar una posición común, dejando así un espacio político que están dispuestos a ocupar.
Hoy se verá hasta qué punto son capaces de hacerlo y, sobre todo, qué eco tiene su convocatoria más allá de la ciudad autónoma. Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal, participarán la que se celebrará en Madrid. La confusión generada en torno a la autorización por parte de la delegación del Gobierno por un defecto de forma podría acabar jugando a favor de la movilización y darle mayor visibilidad.
Feijóo regresará hoy a Ceuta, en un nuevo gesto con el que el líder del PP busca escenificar que su partido ha estado “desde el primer día” al lado de los ceutíes. Los populares contraponen esta presencia a la de Pedro Sánchez, a quien reprochan no haber vuelto a visitar la ciudad y sostienen que, a día de hoy, ni siquiera podría hacerlo por el elevado nivel de enfado que existe con la gestión que el Gobierno ha hecho de la crisis.
Mientras sigue muy de cerca cómo evoluciona la situación en Ceuta, donde miles de inmigrantes permanecen aún en las calles de la ciudad autónoma, el PP ya se prepara para el nuevo curso político.
Mañana comparece Pedro Sánchez en el Congreso y la próxima semana se reactiva la agenda judicial que ha quedado en segundo plano durante agosto y, con ella, una sucesión de causas que volverán a poner al PSOE ante un otoño políticamente exigente. El lunes y el martes declaran ante la Audiencia Nacional los responsables de la aerolínea Plus Ultra y el miércoles lo hará la gerente del PSOE por el caso Leire.
Ceuta es solo el primer episodio de un curso político especialmente complicado para el Gobierno en el terreno de la gestión y los tribunales. El PP no levantará el pie del acelerador y redoblará la presión en el Congreso y en el Senado ante unas elecciones que están cada vez más cerca.
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