Cruzar Francia a bordo del nuevo BMW X2 sDrive 18d: De Barcelona a las costas de Bretaña y Normandía

Recorrer miles de kilómetros por carretera con la familia exige una combinación indispensable: un vehículo eficiente, confortable y con capacidad de carga, y un itinerario capaz de fascinar a pequeños y mayores. Este verano, con nuestra mirada puesta en el mar, las leyendas medievales y la tranquilidad de la campiña, emprendimos una ruta desde Barcelona hacia el norte de Francia.Nuestro compañero de viaje fue la segunda generación del BMW X2, concretamente en su variante sDrive18d, equipada con el paquete M Sport. Se trata de un modelo que abandona definitivamente las formas compactas de su antecesor para abrazar con rotundidad la silueta de un auténtico Sports Activity Coupé (SAC), con una marcada caída de techo fastback que lo emparenta de forma directa con los X4 y los X6 de la marca germana y que le confiere una personalidad mucho más madura y distintiva dentro de la gama, alejándose visualmente del propio X1 con el que comparte plataforma.Rochefort-en-Terre Y. M.Las dimensiones también acompañan ese cambio de carácter: la nueva generación crece 194 milímetros en longitud, hasta los 4.554 milímetros, 21 milímetros en anchura y 64 milímetros en altura respecto al modelo anterior, un aumento que, junto a la mayor distancia entre ejes, favorece tanto la amplitud interior como la dinámica de conducción.Etapa 1: La gran autopista hacia el norte y la elegancia de BurdeosRuta: Barcelona – Burdeos (650 km)El viaje comenzó devorando los 650 kilómetros que separan Barcelona de Burdeos por autopista. Esta primera tirada fue el escenario idóneo para comprobar la principal virtud de este modelo: sus consumos. Bajo el capó se aloja el motor diésel de cuatro cilindros en línea y 1.995 cc que monta el sDrive18d, capaz de entregar 110 kW (150 CV) entre 3.750 y 4.000 rpm y un par motor máximo de 360 Nm disponible ya desde las 1.500 rpm y hasta las 2.500 rpm, gestionado por una caja de cambios Steptronic de siete velocidades con doble embrague homologada bajo la normativa de emisiones Euro 6e.Prueba BMW X2 sDrive 18d Y. M.Con estas cifras, el X2 sDrive18d acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 210 km/h, unas prestaciones que, sin ser deportivas, resultan elásticas y más que suficientes para devorar autopista sin sobresaltos. Pese a que el coche roza los 1.700 kg en orden de marcha (1.675 kg según datos DIN/UE), registrar medias globales en torno a los 5,4 l/100 km durante el trayecto otorga una eficiencia que roza lo asombroso para un SUV de este porte; de hecho, el propio fabricante homologa un consumo combinado en ciclo WLTP de entre 5,5 y 5,1 l/100 km, con unas emisiones de CO2 de entre 147 y 132 g/km. La autonomía por depósito se aproxima o incluso supera con facilidad la barrera de los 1.000 kilómetros, eliminando por completo la tensión de tener que buscar gasolineras durante las tiradas largas y convirtiendo este dato en la gran baza del coche, celebrada por unanimidad en cualquier prueba a la que se le someta.Al llegar, Burdeos nos recibió como una ciudad refinada, de avenidas impolutas y arquitectura majestuosa que transmite una altísima calidad de vida. Sus terrazas invitaron a pausar el volante y disfrutar de su gastronomía local antes de internarnos en el corazón rural de Francia.Etapa 2: Rumbo al corazón de la campiña bretonaRuta: Burdeos – Néant-sur-Yvel (450 km)Dejando atrás la autopista tras 350 kilómetros, los últimos 100 kilómetros se adentraron por carreteras secundarias rodeadas de trigales ya cosechados, alpacas de paja dorada, vacas y pueblitos de postal. En este terreno virado, el comportamiento dinámico del X2 mostró su sello de identidad y quedó por encima de la media de su segmento. Fiel a la filosofía de BMW, el ajuste de la suspensión prioriza la firmeza y la precisión sobre el confort puramente blando, una decisión que se nota especialmente con las llantas más grandes o con la presencia del paquete M Sport, como es el caso de nuestra unidad.Prueba BMW X2 sDrive 18d Y. M.Sobre el asfalto firme o en tramos bacheados, el filtrado de irregularidades resulta, aun así, notable. Frente a opciones del segmento como el Cupra Formentor o el Alfa Romeo Tonale, el X2 sale bien parado en la comparación, con una dirección precisa —acentuada por el paquete M— que le confiere un tacto ágil y seguro que recuerda, por su eficacia, al primer BMW X3.Nuestra base durante la primera semana fue una casa rural en Néant-sur-Yvel, rodeada de silencio, granja de animales y paisajes serenos ideales para descansar en familia.Días 3 a 5: De la leyenda de Arturo a las rocas de Granito RosaEl tercer día madrugamos con el aroma a campo para visitar el mercado local de Ploërmel, adentrarnos en las frondosidades místicas del Bosque de Brocelianda —cuna de las leyendas del Rey Arturo— y finalizar en Malestroit.Costa de Granito Rosa I. B.El cuarto día pusimos rumbo a la villa medieval de Rochefort-en-Terre y a Vannes, cuyas casas con entramado de madera parecen congeladas en el tiempo. El quinto día abordamos la Costa de Granito Rosa, donde gigantescas moles rocosas moldeadas por la brisa y el mar crean un paisaje costero sobrecogedor.Vida a bordo y ergonomía interiorDurante estas jornadas de excursiones cortas, la vida dentro del habitáculo permitió sacar conclusiones claras sobre un interior heredado de forma prácticamente directa del X1, hasta el punto de resultar casi idéntico al de su hermano menos deportivo. La unidad probada monta el paquete M Sport, lo que se traduce en un ambiente de aire premium, con un diseño deportivo, moderno y de marcado carácter juvenil; los asientos de cuero y los distintos detalles de calidad refuerzan la sensación de viajar a bordo de un coche superior a su categoría.Prueba BMW X2 sDrive 18d I. B.El puesto de conducción está muy orientado al piloto, con asientos deportivos que ofrecen excelente sujeción y una disposición de mandos y pantallas claramente pensada para él, aunque el cuadro de instrumentos resulta algo escaso en información y la navegación por los menús no es demasiado intuitiva a primera vista. La gran protagonista sigue siendo la pantalla curva BMW Curved Display, que junto al nuevo sistema operativo BMW Operating System 9.0 destaca por su fluidez y la calidad de sus gráficos; sin embargo, hay que señalar también sus luces y sombras, ya que existe cierto exceso de información en pantalla y una respuesta táctil algo lenta que exige un periodo de adaptación, especialmente tras la desaparición del clásico mando giratorio iDrive.Dinard I. B.En esa misma línea, los nuevos modos de conducción, bautizados como «Experiencias», sustituyen a los tradicionales Confort, Sport y Eco, y resultan bastante menos intuitivos y algo liosos frente a las posiciones de toda la vida. En el apartado de climatización, en el centro de la consola solo existe una única salida de aire, lo que reduce las posibilidades de reparto respecto a lo que cabría esperar de un coche de este nivel.El maletero ofrece 560 litros de capacidad, ampliables hasta 1.470 litros abatiendo los asientos traseros —una cifra que mejora ligeramente la del propio X1 y que se sitúa por encima de la de otras variantes de la gama, como los 515-1.400 litros del sDrive20i o los 525-1.400 litros del iX2—, con cotas muy aprovechables: caben dos maletas grandes con margen para añadir bolsas encima, y en el hueco inferior de doble fondo parecen entrar además dos maletas de cabina.Prueba BMW X2 sDrive 18d I. B.En la fila trasera, sin embargo, la caída estética del techo penaliza la cota de cabeza a partir de 1,80 metros de estatura, y el espacio para las piernas resulta algo justo. Mi mujer, que viajó detrás durante buena parte del trayecto, describe la sensación como «enclaustrada», con una ventanilla alta y pequeña que reduce la luminosidad; aun así, valora positivamente la ergonomía del asiento de cara a los trayectos largos. El reposabrazos trasero abatible, con dos huecos portavasos integrados, es un detalle práctico que los pasajeros de atrás agradecen. En conjunto, gracias a su altura y a su condición de SUV, el X2 demuestra una gran polivalencia y se desenvuelve bien en escenarios de conducción muy distintos entre sí.Días 6 a 8: De las calles de Rennes al mito del Monte Saint-MichelTras recorrer la animada capital regional, Rennes (día 6), avanzamos hacia el norte transitando por la distinguida villa costera de Dinard y la icónica ciudad amurallada de Saint-Malo (día 7). El octavo día llegó el hito gráfico del viaje: el impresionante Monte Saint-Michel. Sus callejuelas empinadas abren paso a la abadía medieval erigida sobre la roca en medio de las mareas, antes de concluir la jornada paseando por las murallas y calles históricas de Dinan.Monte Saint-Michel I. B.En el entorno urbano de estas paradas turísticas apreciamos también otros detalles singulares del vehículo. Los asistentes de conducción, tanto el control de velocidad como el aviso de cambio de carril, se desactivan de manera rápida y directa mediante un botón situado junto al selector de cambio, con su correspondiente confirmación en la pantalla TFT, lo que se agradece en un entorno urbano tan cargado de tráfico y peatones. No podemos decir lo mismo del sistema Start/Stop, que se muestra excesivamente intrusivo en los arranques y paradas continuas propios de la ciudad; su desconexión solo es posible activando el modo Sport, algo que no todos los usuarios estarán dispuestos a hacer solo para evitar esta molestia. En cuanto a las frenadas fuertes a velocidad de autopista, se echa en falta un punto extra de mordiente inicial, lo que obliga a ejercer más presión sobre el pedal de la que cabría esperar. Tampoco el cierre centralizado resulta del todo predecible: en alguna ocasión se activa aunque el usuario esté todavía junto al coche, y si una persona se aleja con la llave mientras otra permanece cerca del vehículo, este también acaba cerrándose.Días 9 y 10: Broche de oro en la PoitouRuta: Bretaña – Futuroscope / Aquascope – Regreso a BarcelonaEl tramo final estuvo dedicado al disfrute del más pequeño del grupo. Dos días en Futuroscope y en el nuevo complejo acuático futurista Aquascope ofrecieron el contrapunto multimedia y de ocio perfecto antes de emprender el viaje de regreso a casa.Prueba BMW X2 sDrive 18d I. B.Conclusión Con un precio base que arranca en la horquilla de los 45.800 —pudiendo superar con facilidad los 60.000 euros en unidades bien equipadas—, el BMW X2 sDrive18d plantea un debate inevitable sobre si su sobreprecio frente al X1, con el que comparte plataforma e interior casi en su totalidad, está realmente justificado. Es, sin duda, la principal objeción que se le puede poner al modelo.Vannes I. B.Sin embargo, para quien valore una estética distintiva de corte coupé, un comportamiento dinámico firme y de tacto premium, y por encima de todo, unos consumos de combustible extraordinariamente reducidos capaces de devorar miles de kilómetros de autopista con una única constante, el X2 se erige como una herramienta viajera sobresaliente y con enorme personalidad.MÁS INFORMACIÓN noticia No Tres coches eléctricos de lujo menos polémicos que el Ferrari Luce que están próximos a salir al mercado noticia No El seguro de moto sube un 11% en 2026 y la provincia y la antigüedad del vehículo marcan el precio noticia No Ir a la oficina sin coche ni abono de metro: 5 bicis eléctricas urbanas rebajadas hasta un 34%Es, en definitiva, un coche especialmente recomendable para quien haga muchos kilómetros por autopista y priorice unos consumos bajos sobre la practicidad, valorando también ese toque dinámico tan característico de la marca bávara, aunque conviene matizar que no estamos ante la opción más cómoda ni la más racional del segmento. Recorrer miles de kilómetros por carretera con la familia exige una combinación indispensable: un vehículo eficiente, confortable y con capacidad de carga, y un itinerario capaz de fascinar a pequeños y mayores. Este verano, con nuestra mirada puesta en el mar, las leyendas medievales y la tranquilidad de la campiña, emprendimos una ruta desde Barcelona hacia el norte de Francia.Nuestro compañero de viaje fue la segunda generación del BMW X2, concretamente en su variante sDrive18d, equipada con el paquete M Sport. Se trata de un modelo que abandona definitivamente las formas compactas de su antecesor para abrazar con rotundidad la silueta de un auténtico Sports Activity Coupé (SAC), con una marcada caída de techo fastback que lo emparenta de forma directa con los X4 y los X6 de la marca germana y que le confiere una personalidad mucho más madura y distintiva dentro de la gama, alejándose visualmente del propio X1 con el que comparte plataforma.Rochefort-en-Terre Y. M.Las dimensiones también acompañan ese cambio de carácter: la nueva generación crece 194 milímetros en longitud, hasta los 4.554 milímetros, 21 milímetros en anchura y 64 milímetros en altura respecto al modelo anterior, un aumento que, junto a la mayor distancia entre ejes, favorece tanto la amplitud interior como la dinámica de conducción.Etapa 1: La gran autopista hacia el norte y la elegancia de BurdeosRuta: Barcelona – Burdeos (650 km)El viaje comenzó devorando los 650 kilómetros que separan Barcelona de Burdeos por autopista. Esta primera tirada fue el escenario idóneo para comprobar la principal virtud de este modelo: sus consumos. Bajo el capó se aloja el motor diésel de cuatro cilindros en línea y 1.995 cc que monta el sDrive18d, capaz de entregar 110 kW (150 CV) entre 3.750 y 4.000 rpm y un par motor máximo de 360 Nm disponible ya desde las 1.500 rpm y hasta las 2.500 rpm, gestionado por una caja de cambios Steptronic de siete velocidades con doble embrague homologada bajo la normativa de emisiones Euro 6e.Prueba BMW X2 sDrive 18d Y. M.Con estas cifras, el X2 sDrive18d acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 210 km/h, unas prestaciones que, sin ser deportivas, resultan elásticas y más que suficientes para devorar autopista sin sobresaltos. Pese a que el coche roza los 1.700 kg en orden de marcha (1.675 kg según datos DIN/UE), registrar medias globales en torno a los 5,4 l/100 km durante el trayecto otorga una eficiencia que roza lo asombroso para un SUV de este porte; de hecho, el propio fabricante homologa un consumo combinado en ciclo WLTP de entre 5,5 y 5,1 l/100 km, con unas emisiones de CO2 de entre 147 y 132 g/km. La autonomía por depósito se aproxima o incluso supera con facilidad la barrera de los 1.000 kilómetros, eliminando por completo la tensión de tener que buscar gasolineras durante las tiradas largas y convirtiendo este dato en la gran baza del coche, celebrada por unanimidad en cualquier prueba a la que se le someta.Al llegar, Burdeos nos recibió como una ciudad refinada, de avenidas impolutas y arquitectura majestuosa que transmite una altísima calidad de vida. Sus terrazas invitaron a pausar el volante y disfrutar de su gastronomía local antes de internarnos en el corazón rural de Francia.Etapa 2: Rumbo al corazón de la campiña bretonaRuta: Burdeos – Néant-sur-Yvel (450 km)Dejando atrás la autopista tras 350 kilómetros, los últimos 100 kilómetros se adentraron por carreteras secundarias rodeadas de trigales ya cosechados, alpacas de paja dorada, vacas y pueblitos de postal. En este terreno virado, el comportamiento dinámico del X2 mostró su sello de identidad y quedó por encima de la media de su segmento. Fiel a la filosofía de BMW, el ajuste de la suspensión prioriza la firmeza y la precisión sobre el confort puramente blando, una decisión que se nota especialmente con las llantas más grandes o con la presencia del paquete M Sport, como es el caso de nuestra unidad.Prueba BMW X2 sDrive 18d Y. M.Sobre el asfalto firme o en tramos bacheados, el filtrado de irregularidades resulta, aun así, notable. Frente a opciones del segmento como el Cupra Formentor o el Alfa Romeo Tonale, el X2 sale bien parado en la comparación, con una dirección precisa —acentuada por el paquete M— que le confiere un tacto ágil y seguro que recuerda, por su eficacia, al primer BMW X3.Nuestra base durante la primera semana fue una casa rural en Néant-sur-Yvel, rodeada de silencio, granja de animales y paisajes serenos ideales para descansar en familia.Días 3 a 5: De la leyenda de Arturo a las rocas de Granito RosaEl tercer día madrugamos con el aroma a campo para visitar el mercado local de Ploërmel, adentrarnos en las frondosidades místicas del Bosque de Brocelianda —cuna de las leyendas del Rey Arturo— y finalizar en Malestroit.Costa de Granito Rosa I. B.El cuarto día pusimos rumbo a la villa medieval de Rochefort-en-Terre y a Vannes, cuyas casas con entramado de madera parecen congeladas en el tiempo. El quinto día abordamos la Costa de Granito Rosa, donde gigantescas moles rocosas moldeadas por la brisa y el mar crean un paisaje costero sobrecogedor.Vida a bordo y ergonomía interiorDurante estas jornadas de excursiones cortas, la vida dentro del habitáculo permitió sacar conclusiones claras sobre un interior heredado de forma prácticamente directa del X1, hasta el punto de resultar casi idéntico al de su hermano menos deportivo. La unidad probada monta el paquete M Sport, lo que se traduce en un ambiente de aire premium, con un diseño deportivo, moderno y de marcado carácter juvenil; los asientos de cuero y los distintos detalles de calidad refuerzan la sensación de viajar a bordo de un coche superior a su categoría.Prueba BMW X2 sDrive 18d I. B.El puesto de conducción está muy orientado al piloto, con asientos deportivos que ofrecen excelente sujeción y una disposición de mandos y pantallas claramente pensada para él, aunque el cuadro de instrumentos resulta algo escaso en información y la navegación por los menús no es demasiado intuitiva a primera vista. La gran protagonista sigue siendo la pantalla curva BMW Curved Display, que junto al nuevo sistema operativo BMW Operating System 9.0 destaca por su fluidez y la calidad de sus gráficos; sin embargo, hay que señalar también sus luces y sombras, ya que existe cierto exceso de información en pantalla y una respuesta táctil algo lenta que exige un periodo de adaptación, especialmente tras la desaparición del clásico mando giratorio iDrive.Dinard I. B.En esa misma línea, los nuevos modos de conducción, bautizados como «Experiencias», sustituyen a los tradicionales Confort, Sport y Eco, y resultan bastante menos intuitivos y algo liosos frente a las posiciones de toda la vida. En el apartado de climatización, en el centro de la consola solo existe una única salida de aire, lo que reduce las posibilidades de reparto respecto a lo que cabría esperar de un coche de este nivel.El maletero ofrece 560 litros de capacidad, ampliables hasta 1.470 litros abatiendo los asientos traseros —una cifra que mejora ligeramente la del propio X1 y que se sitúa por encima de la de otras variantes de la gama, como los 515-1.400 litros del sDrive20i o los 525-1.400 litros del iX2—, con cotas muy aprovechables: caben dos maletas grandes con margen para añadir bolsas encima, y en el hueco inferior de doble fondo parecen entrar además dos maletas de cabina.Prueba BMW X2 sDrive 18d I. B.En la fila trasera, sin embargo, la caída estética del techo penaliza la cota de cabeza a partir de 1,80 metros de estatura, y el espacio para las piernas resulta algo justo. Mi mujer, que viajó detrás durante buena parte del trayecto, describe la sensación como «enclaustrada», con una ventanilla alta y pequeña que reduce la luminosidad; aun así, valora positivamente la ergonomía del asiento de cara a los trayectos largos. El reposabrazos trasero abatible, con dos huecos portavasos integrados, es un detalle práctico que los pasajeros de atrás agradecen. En conjunto, gracias a su altura y a su condición de SUV, el X2 demuestra una gran polivalencia y se desenvuelve bien en escenarios de conducción muy distintos entre sí.Días 6 a 8: De las calles de Rennes al mito del Monte Saint-MichelTras recorrer la animada capital regional, Rennes (día 6), avanzamos hacia el norte transitando por la distinguida villa costera de Dinard y la icónica ciudad amurallada de Saint-Malo (día 7). El octavo día llegó el hito gráfico del viaje: el impresionante Monte Saint-Michel. Sus callejuelas empinadas abren paso a la abadía medieval erigida sobre la roca en medio de las mareas, antes de concluir la jornada paseando por las murallas y calles históricas de Dinan.Monte Saint-Michel I. B.En el entorno urbano de estas paradas turísticas apreciamos también otros detalles singulares del vehículo. Los asistentes de conducción, tanto el control de velocidad como el aviso de cambio de carril, se desactivan de manera rápida y directa mediante un botón situado junto al selector de cambio, con su correspondiente confirmación en la pantalla TFT, lo que se agradece en un entorno urbano tan cargado de tráfico y peatones. No podemos decir lo mismo del sistema Start/Stop, que se muestra excesivamente intrusivo en los arranques y paradas continuas propios de la ciudad; su desconexión solo es posible activando el modo Sport, algo que no todos los usuarios estarán dispuestos a hacer solo para evitar esta molestia. En cuanto a las frenadas fuertes a velocidad de autopista, se echa en falta un punto extra de mordiente inicial, lo que obliga a ejercer más presión sobre el pedal de la que cabría esperar. Tampoco el cierre centralizado resulta del todo predecible: en alguna ocasión se activa aunque el usuario esté todavía junto al coche, y si una persona se aleja con la llave mientras otra permanece cerca del vehículo, este también acaba cerrándose.Días 9 y 10: Broche de oro en la PoitouRuta: Bretaña – Futuroscope / Aquascope – Regreso a BarcelonaEl tramo final estuvo dedicado al disfrute del más pequeño del grupo. Dos días en Futuroscope y en el nuevo complejo acuático futurista Aquascope ofrecieron el contrapunto multimedia y de ocio perfecto antes de emprender el viaje de regreso a casa.Prueba BMW X2 sDrive 18d I. B.Conclusión Con un precio base que arranca en la horquilla de los 45.800 —pudiendo superar con facilidad los 60.000 euros en unidades bien equipadas—, el BMW X2 sDrive18d plantea un debate inevitable sobre si su sobreprecio frente al X1, con el que comparte plataforma e interior casi en su totalidad, está realmente justificado. Es, sin duda, la principal objeción que se le puede poner al modelo.Vannes I. B.Sin embargo, para quien valore una estética distintiva de corte coupé, un comportamiento dinámico firme y de tacto premium, y por encima de todo, unos consumos de combustible extraordinariamente reducidos capaces de devorar miles de kilómetros de autopista con una única constante, el X2 se erige como una herramienta viajera sobresaliente y con enorme personalidad.MÁS INFORMACIÓN noticia No Tres coches eléctricos de lujo menos polémicos que el Ferrari Luce que están próximos a salir al mercado noticia No El seguro de moto sube un 11% en 2026 y la provincia y la antigüedad del vehículo marcan el precio noticia No Ir a la oficina sin coche ni abono de metro: 5 bicis eléctricas urbanas rebajadas hasta un 34%Es, en definitiva, un coche especialmente recomendable para quien haga muchos kilómetros por autopista y priorice unos consumos bajos sobre la practicidad, valorando también ese toque dinámico tan característico de la marca bávara, aunque conviene matizar que no estamos ante la opción más cómoda ni la más racional del segmento.  

Iván Bolaño Doforno

Barcelona

Recorrer miles de kilómetros por carretera con la familia exige una combinación indispensable: un vehículo eficiente, confortable y con capacidad de carga, y un itinerario capaz de fascinar a pequeños y mayores.

Este verano, con nuestra mirada puesta en el mar, las leyendas medievales y la tranquilidad de la campiña, emprendimos una ruta desde Barcelona hacia el norte de Francia.

Nuestro compañero de viaje fue la segunda generación del BMW X2, concretamente en su variante sDrive18d, equipada con el paquete M Sport. Se trata de un modelo que abandona definitivamente las formas compactas de su antecesor para abrazar con rotundidad la silueta de un auténtico Sports Activity Coupé (SAC), con una marcada caída de techo fastback que lo emparenta de forma directa con los X4 y los X6 de la marca germana y que le confiere una personalidad mucho más madura y distintiva dentro de la gama, alejándose visualmente del propio X1 con el que comparte plataforma.

Rochefort-en-Terre
Rochefort-en-Terre.
(Y. M.)

Las dimensiones también acompañan ese cambio de carácter: la nueva generación crece 194 milímetros en longitud, hasta los 4.554 milímetros, 21 milímetros en anchura y 64 milímetros en altura respecto al modelo anterior, un aumento que, junto a la mayor distancia entre ejes, favorece tanto la amplitud interior como la dinámica de conducción.

Etapa 1: La gran autopista hacia el norte y la elegancia de Burdeos

Ruta: Barcelona – Burdeos (650 km)

El viaje comenzó devorando los 650 kilómetros que separan Barcelona de Burdeos por autopista. Esta primera tirada fue el escenario idóneo para comprobar la principal virtud de este modelo: sus consumos. Bajo el capó se aloja el motor diésel de cuatro cilindros en línea y 1.995 cc que monta el sDrive18d, capaz de entregar 110 kW (150 CV) entre 3.750 y 4.000 rpm y un par motor máximo de 360 Nm disponible ya desde las 1.500 rpm y hasta las 2.500 rpm, gestionado por una caja de cambios Steptronic de siete velocidades con doble embrague homologada bajo la normativa de emisiones Euro 6e.

Prueba BMW X2 sDrive 18d
Prueba BMW X2 sDrive 18d.
(Y. M.)

Con estas cifras, el X2 sDrive18d acelera de 0 a 100 km/h en 8,9 segundos y alcanza una velocidad máxima de 210 km/h, unas prestaciones que, sin ser deportivas, resultan elásticas y más que suficientes para devorar autopista sin sobresaltos.

Pese a que el coche roza los 1.700 kg en orden de marcha (1.675 kg según datos DIN/UE), registrar medias globales en torno a los 5,4 l/100 km durante el trayecto otorga una eficiencia que roza lo asombroso para un SUV de este porte; de hecho, el propio fabricante homologa un consumo combinado en ciclo WLTP de entre 5,5 y 5,1 l/100 km, con unas emisiones de CO2 de entre 147 y 132 g/km.

La autonomía por depósito se aproxima o incluso supera con facilidad la barrera de los 1.000 kilómetros, eliminando por completo la tensión de tener que buscar gasolineras durante las tiradas largas y convirtiendo este dato en la gran baza del coche, celebrada por unanimidad en cualquier prueba a la que se le someta.

Al llegar, Burdeos nos recibió como una ciudad refinada, de avenidas impolutas y arquitectura majestuosa que transmite una altísima calidad de vida. Sus terrazas invitaron a pausar el volante y disfrutar de su gastronomía local antes de internarnos en el corazón rural de Francia.

Etapa 2: Rumbo al corazón de la campiña bretona

Ruta: Burdeos – Néant-sur-Yvel (450 km)

Dejando atrás la autopista tras 350 kilómetros, los últimos 100 kilómetros se adentraron por carreteras secundarias rodeadas de trigales ya cosechados, alpacas de paja dorada, vacas y pueblitos de postal. En este terreno virado, el comportamiento dinámico del X2 mostró su sello de identidad y quedó por encima de la media de su segmento. Fiel a la filosofía de BMW, el ajuste de la suspensión prioriza la firmeza y la precisión sobre el confort puramente blando, una decisión que se nota especialmente con las llantas más grandes o con la presencia del paquete M Sport, como es el caso de nuestra unidad.

Prueba BMW X2 sDrive 18d
Prueba BMW X2 sDrive 18d.
(Y. M.)

Sobre el asfalto firme o en tramos bacheados, el filtrado de irregularidades resulta, aun así, notable. Frente a opciones del segmento como el Cupra Formentor o el Alfa Romeo Tonale, el X2 sale bien parado en la comparación, con una dirección precisa —acentuada por el paquete M— que le confiere un tacto ágil y seguro que recuerda, por su eficacia, al primer BMW X3.

Nuestra base durante la primera semana fue una casa rural en Néant-sur-Yvel, rodeada de silencio, granja de animales y paisajes serenos ideales para descansar en familia.

Días 3 a 5: De la leyenda de Arturo a las rocas de Granito Rosa

El tercer día madrugamos con el aroma a campo para visitar el mercado local de Ploërmel, adentrarnos en las frondosidades místicas del Bosque de Brocelianda —cuna de las leyendas del Rey Arturo— y finalizar en Malestroit.

Costa de Granito Rosa
Costa de Granito Rosa.
(I. B.)

El cuarto día pusimos rumbo a la villa medieval de Rochefort-en-Terre y a Vannes, cuyas casas con entramado de madera parecen congeladas en el tiempo.

El quinto día abordamos la Costa de Granito Rosa, donde gigantescas moles rocosas moldeadas por la brisa y el mar crean un paisaje costero sobrecogedor.

Vida a bordo y ergonomía interior

Durante estas jornadas de excursiones cortas, la vida dentro del habitáculo permitió sacar conclusiones claras sobre un interior heredado de forma prácticamente directa del X1, hasta el punto de resultar casi idéntico al de su hermano menos deportivo.

La unidad probada monta el paquete M Sport, lo que se traduce en un ambiente de aire premium, con un diseño deportivo, moderno y de marcado carácter juvenil; los asientos de cuero y los distintos detalles de calidad refuerzan la sensación de viajar a bordo de un coche superior a su categoría.

Prueba BMW X2 sDrive 18d
Prueba BMW X2 sDrive 18d.
(I. B.)

El puesto de conducción está muy orientado al piloto, con asientos deportivos que ofrecen excelente sujeción y una disposición de mandos y pantallas claramente pensada para él, aunque el cuadro de instrumentos resulta algo escaso en información y la navegación por los menús no es demasiado intuitiva a primera vista.

La gran protagonista sigue siendo la pantalla curva BMW Curved Display, que junto al nuevo sistema operativo BMW Operating System 9.0 destaca por su fluidez y la calidad de sus gráficos; sin embargo, hay que señalar también sus luces y sombras, ya que existe cierto exceso de información en pantalla y una respuesta táctil algo lenta que exige un periodo de adaptación, especialmente tras la desaparición del clásico mando giratorio iDrive.

Dinard
Dinard.
(I. B.)

En esa misma línea, los nuevos modos de conducción, bautizados como «Experiencias», sustituyen a los tradicionales Confort, Sport y Eco, y resultan bastante menos intuitivos y algo liosos frente a las posiciones de toda la vida. En el apartado de climatización, en el centro de la consola solo existe una única salida de aire, lo que reduce las posibilidades de reparto respecto a lo que cabría esperar de un coche de este nivel.

El maletero ofrece 560 litros de capacidad, ampliables hasta 1.470 litros abatiendo los asientos traseros —una cifra que mejora ligeramente la del propio X1 y que se sitúa por encima de la de otras variantes de la gama, como los 515-1.400 litros del sDrive20i o los 525-1.400 litros del iX2—, con cotas muy aprovechables: caben dos maletas grandes con margen para añadir bolsas encima, y en el hueco inferior de doble fondo parecen entrar además dos maletas de cabina.

Prueba BMW X2 sDrive 18d
Prueba BMW X2 sDrive 18d.
(I. B.)

En la fila trasera, sin embargo, la caída estética del techo penaliza la cota de cabeza a partir de 1,80 metros de estatura, y el espacio para las piernas resulta algo justo. Mi mujer, que viajó detrás durante buena parte del trayecto, describe la sensación como «enclaustrada», con una ventanilla alta y pequeña que reduce la luminosidad; aun así, valora positivamente la ergonomía del asiento de cara a los trayectos largos. El reposabrazos trasero abatible, con dos huecos portavasos integrados, es un detalle práctico que los pasajeros de atrás agradecen. En conjunto, gracias a su altura y a su condición de SUV, el X2 demuestra una gran polivalencia y se desenvuelve bien en escenarios de conducción muy distintos entre sí.

Días 6 a 8: De las calles de Rennes al mito del Monte Saint-Michel

Tras recorrer la animada capital regional, Rennes (día 6), avanzamos hacia el norte transitando por la distinguida villa costera de Dinard y la icónica ciudad amurallada de Saint-Malo (día 7).

El octavo día llegó el hito gráfico del viaje: el impresionante Monte Saint-Michel. Sus callejuelas empinadas abren paso a la abadía medieval erigida sobre la roca en medio de las mareas, antes de concluir la jornada paseando por las murallas y calles históricas de Dinan.

Monte Saint-Michel
Monte Saint-Michel.
(I. B.)

En el entorno urbano de estas paradas turísticas apreciamos también otros detalles singulares del vehículo. Los asistentes de conducción, tanto el control de velocidad como el aviso de cambio de carril, se desactivan de manera rápida y directa mediante un botón situado junto al selector de cambio, con su correspondiente confirmación en la pantalla TFT, lo que se agradece en un entorno urbano tan cargado de tráfico y peatones.

No podemos decir lo mismo del sistema Start/Stop, que se muestra excesivamente intrusivo en los arranques y paradas continuas propios de la ciudad; su desconexión solo es posible activando el modo Sport, algo que no todos los usuarios estarán dispuestos a hacer solo para evitar esta molestia.

En cuanto a las frenadas fuertes a velocidad de autopista, se echa en falta un punto extra de mordiente inicial, lo que obliga a ejercer más presión sobre el pedal de la que cabría esperar. Tampoco el cierre centralizado resulta del todo predecible: en alguna ocasión se activa aunque el usuario esté todavía junto al coche, y si una persona se aleja con la llave mientras otra permanece cerca del vehículo, este también acaba cerrándose.

Días 9 y 10: Broche de oro en la Poitou

Ruta: Bretaña – Futuroscope / Aquascope – Regreso a Barcelona

El tramo final estuvo dedicado al disfrute del más pequeño del grupo. Dos días en Futuroscope y en el nuevo complejo acuático futurista Aquascope ofrecieron el contrapunto multimedia y de ocio perfecto antes de emprender el viaje de regreso a casa.

Prueba BMW X2 sDrive 18d
Prueba BMW X2 sDrive 18d.
(I. B.)

Conclusión

Con un precio base que arranca en la horquilla de los 45.800 —pudiendo superar con facilidad los 60.000 euros en unidades bien equipadas—, el BMW X2 sDrive18d plantea un debate inevitable sobre si su sobreprecio frente al X1, con el que comparte plataforma e interior casi en su totalidad, está realmente justificado. Es, sin duda, la principal objeción que se le puede poner al modelo.

Vannes
Vannes.
(I. B.)

Sin embargo, para quien valore una estética distintiva de corte coupé, un comportamiento dinámico firme y de tacto premium, y por encima de todo, unos consumos de combustible extraordinariamente reducidos capaces de devorar miles de kilómetros de autopista con una única constante, el X2 se erige como una herramienta viajera sobresaliente y con enorme personalidad.

Es, en definitiva, un coche especialmente recomendable para quien haga muchos kilómetros por autopista y priorice unos consumos bajos sobre la practicidad, valorando también ese toque dinámico tan característico de la marca bávara, aunque conviene matizar que no estamos ante la opción más cómoda ni la más racional del segmento.

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