Después de tener que cancelar los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudí por la guerra en Irán y los países del Golfo Pérsico, la Fórmula 1 vuelve este fin de semana con la cuarta cita del calendario en Miami.
El protocolo que establece la ley estadounidense sobre tormentas eléctricas obliga a suspender los eventos al aire libre
Después de tener que cancelar los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudí por la guerra en Irán y los países del Golfo Pérsico, la Fórmula 1 vuelve este fin de semana con la cuarta cita del calendario en Miami.
Pero lo hace cruzando los dedos, ante el riesgo, nada infundado, de suspensión de la carrera del domingo: la amenaza real de tormenta eléctrica podría forzar a retrasar o incluso cancelar la carrera en el International Autodrome de Miami.
Según el pronóstico de Accuweather, la empresa que utiliza la F1 y los equipos para la previsión meteorológica, para el domingo de carrera hay un 97% de probabilidad de precipitación y un 58% de riesgo de tormentas eléctricas.
La más que probable visita de los rayos y truenos es lo que tiene en vilo a la organización del GP y a los equipos, ya que la ley en Estados Unidos sobre tormentas eléctricas establece un protocolo estricto para eventos públicos al aire libre, como son los acontecimientos deportivos, por seguridad: si un rayo impacta o hay señales de descarga eléctrica en un radio de 8 millas (13 km) del estadio o recinto deportivo, el evento (carrera, partido…) se suspende automáticamente, las gradas deben vaciarse y la cuenta comienza. Se debe esperar un mínimo de 30 minutos sin relámpagos ni truenos dentro de ese radio.
En el caso de la F1, el helicóptero médico no podría volar y la normativa del gran circo es taxativa: si no puede volar, no hay carrera.
¿Cómo tendrían que actuar equipos y pilotos si llega una tormenta eléctrica?
Si llegara la lluvia con tormenta eléctrica, aunque no haya precipitación abundante, la carrera podría detenerse con bandera roja y los pilotos tendrían que volver al pit-lane. Los equipos podrían meter los coches en boxes y trabajar en ellos durante el período de bandera roja, en vez de hacerlo fuera.
La FIA establece en los artículos 11.9.2.a y 11.9.3.n del Código Deportivo Internacional que hay la posibilidad de que la carrera se suspenda debido al riesgo de caída de rayos en el circuito o sus alrededores, con el fin de facilitar que todo el personal se refugie en un lugar seguro.
En caso de tormenta eléctrica, la carrera se suspendería de acuerdo con el artículo 57 del Reglamento Deportivo y todos los coches deberían regresar al pit-lane. Una vez allí, se informará a los equipos de que los coches deberán ser llevados a sus garajes.
Cuando el Director de Carrera considere seguro reanudar la carrera, y con al menos 18 minutos de antelación a la hora prevista de reinicio, se publicará el orden de reinicio, que se realizará desde el carril rápido del pit-lane (el carril de acceso a pista). Cualquier coche que no esté incluido en el orden saldrá de su garaje y podrá colocarse al final de la fila de coches en el carril rápido, en el orden en que llegue.
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