El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, rechazó ayer de forma tajante la posibilidad de convocar elecciones presidenciales en el país sin esperar al fin del conflicto, tal y como ha sugerido su depuesto exministro de Defensa. A su juicio, en una guerra como la actual, una llamada a las urnas representa “un riesgo enorme” hasta el punto que “sería un tsunami que dividiría Ucrania”, dijo en una charla con varios medios en Kyiv, entre ellos Afp.
El presidente ucraniano avisa que Rusia planea reclutar a 300.000 soldados más
El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, rechazó ayer de forma tajante la posibilidad de convocar elecciones presidenciales en el país sin esperar al fin del conflicto, tal y como ha sugerido su depuesto exministro de Defensa. A su juicio, en una guerra como la actual, una llamada a las urnas representa “un riesgo enorme” hasta el punto que “sería un tsunami que dividiría Ucrania”, dijo en una charla con varios medios en Kyiv, entre ellos Afp.
La ley marcial, vigente desde el principio de la invasión rusa en febrero del 2022, impide la celebración de elecciones. Sin embargo, el estadounidense Donald Trump ya había planteado esta cuestión anteriormente y ahora quien las pide es el ex popular ministro de Defensa, Mijaíl Fédorov, cuya destitución representa solo uno de los escándalos políticos que han sacudido el verano ucraniano. El joven exministro, de 35 años, que está planeando un viaje a Washington, causó un enorme revuelo la semana pasada con un vídeo con aires de campaña electoral en el que denuncia la corrupción y pide, sin entrar en detalles, “restablecer un proceso democrático” a través de unas elecciones. Algo complicadísimo, cree Zelenski –en el cargo desde el 2019– por la dificultad de garantizar el derecho a voto de los militares desplegados en el campo de batalla o de los millones de refugiados en países europeos.
Un grupo de líderes europeos, encabezados por Costa, viajan a Kyiv para el 35 aniversario de la independencia
El presidente ucraniano también avisó que Rusia tiene previsto reclutar a 300.000 soldados más para su esfuerzo bélico después de las elecciones parlamentarias rusas de mediados de septiembre. Según sus cálculos, Vladímir Putin podría ahondar su esfuerzo en el 2027 para alcanzar un objetivo total de 500.000 efectivos, como parte de lo que describió como una “movilización periférica” dirigida a las regiones más remotas de Rusia.
Mientras Moscú no cesa las hostilidades –unos ataques rusos sobre Ucrania, especialmente en Kyiv, provocaron dos muertos en la noche del sábado al domingo después del mortífero golpe al centro comercial en el centro del país– Zelenski conmemorará este lunes el día que se cumplen 35 años desde la independencia del país de la Unión Soviética arropado por una decena de líderes europeos, encabezados por el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
“Este verano, más que nunca antes, podemos ver que la guerra está agotando los recursos de Rusia. Nuestras sanciones sin precedentes están teniendo impacto”, celebra el socialista portugués. “Intensificaremos la presión hasta que Rusia deje de matar, demuestre un genuino compromiso hacia la paz y se mueva del campo de batalla a la mesa de negociación”, asegura Costa.
Ayer se le adelantaron ya los líderes nórdicos y los bálticos, los grandes defensores de la causa ucraniana en el continente para celebrar el día de la Bandera. Otros podrían unírsele este lunes, entre ellos, el nuevo premier británico Andy Burnham. Por la tarde, Costa y los líderes presentes en Kyiv participarán en persona en otra reunión híbrida de la coalición de voluntarios, la treintena de países que apoyan a Ucrania en su defensa a largo plazo ante la agresión de Rusia.
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