Las aguas siguen revueltas en el mar Rojo. Los hutíes de Yemen han asegurado este miércoles que han atacado un petrolero saudí con misiles balísticos. Una acción que se enmarca en el bloqueo naval que este grupo insurgente respaldado por Irán ha impuesto a Arabia Saudí.
La milicia rebelde de Yemen asegura que “intensificará” sus ofensivas en la zona, en el marco del bloqueo marítimo que ha impuesto a Arabia Saudí
Las aguas siguen revueltas en el mar Rojo. Los hutíes de Yemen han asegurado este miércoles que han atacado un petrolero saudí con misiles balísticos. Una acción que se enmarca en el bloqueo naval que este grupo insurgente respaldado por Irán ha impuesto a Arabia Saudí.
En concreto, la milicia habría atacado al petrolero Wafa, frente a la costa de Yanbu, al norte del mar Rojo. El puerto de Yanbu es el principal punto de salida del crudo saudí desde que estalló el conflicto de Irán y la navegación por el estrecho de Ormuz quedó interrumpida.
Según ha detallado un portavoz militar hutí, Yahya Sarea, en un mensaje televisado, con este ya son ocho los petroleros saudíes atacados desde que comenzó el bloqueo, el pasado 22 de julio. Asimismo, otros 29 se habrían visto forzados a regresar a su lugar de origen ante la amenaza de una ofensiva.
De acuerdo con el informe de Sarea, en los últimos días la navegación saudí ha intentado recurrir más a sus rutas por el norte del mar Rojo, para evitar la presión que los hutíes están ejerciendo en torno al estrecho de Bab al Mandeb, la estratégica vía marítima que conecta la zona con el golfo de Adén.
El portavoz hutí aseguró que la milicia “continuará e intensificará” sus ataques contra los petroleros saudíes que naveguen por el norte del mar Rojo, “sin importar los resultados ni las consecuencias”.
Los hutíes iniciaron su campaña contra la navegación saudí tras acusar a Riad de endurecer las restricciones en los territorios de Yemen que están bajo su control y tras los ataques que dañaron la infraestructura del aeropuerto de Saná coincidiendo con la llegada de un avión iraní.
Los rebeldes afirman que sus operaciones marítimas tienen como objetivo presionar a Arabia Saudí para que levante lo que describen como un bloqueo, mientras que el Gobierno yemení reconocido internacionalmente y Riad acusan al grupo de amenazar la navegación internacional y la estabilidad regional.
Debido a los ataques en esas vías marítimas, Riad ha anunciado una coalición marítima multinacional destinada a proteger la navegación en el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb, una ruta que se había convertido en la principal vía de exportación de petróleo saudí tras la crisis en el estrecho de Ormuz.
Esta escalada marítima –que los analistas vinculan a la guerra de Irán– supone un nuevo frente en el prolongado conflicto que sufre Yemen desde que los insurgentes tomaron la capital, Saná, en el 2014. Si bien los enfrentamientos terrestres de gran envergadura se han reducido significativamente tras la tregua auspiciada por la ONU en el 2022, las tensiones bélicas del país se han desplazado de lleno hacia el dominio marítimo y la seguridad regional.
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