Juan Carlos I vuelve a Mallorca siete años después: un discreto reencuentro con la reina Sofía y la celebración del cumpleaños de un amigo

La última vez que Juan Carlos I visitó Mallorca fue para asistir a la boda de Rafa Nadal y Mary Perelló, el 19 de octubre de 2019 en una finca de Pollença. Desde entonces, el rey emérito no había vuelto a la isla que fue el escenario de sus vacaciones durante más de cuatro décadas, a ese Palacio de Marivent que sigue acogiendo al resto de su familia año tras año en Palma. Hasta este domingo 26 de julio, cuando Juan Carlos ha vuelto a hacer una breve visita a la capital balear con motivo de una celebración: la del 80º cumpleaños de su amigo Miguel Arias.

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 El rey emérito visitó brevemente el Palacio de Marivent, donde también se encontraban sus hijas, algunos nietos y otros familiares, antes de pasar la noche en la casa de Manuel Piñera. Coincidió con la salida de la isla de su hijo, Felipe VI, que interrumpió su agenda veraniega por la gravedad de los incendios en España  

La última vez que Juan Carlos I visitó Mallorca fue para asistir a la boda de Rafa Nadal y Mary Perelló, el 19 de octubre de 2019 en una finca de Pollença. Desde entonces, el rey emérito no había vuelto a la isla que fue el escenario de sus vacaciones durante más de cuatro décadas, a ese Palacio de Marivent que sigue acogiendo al resto de su familia año tras año en Palma. Hasta este domingo 26 de julio, cuando Juan Carlos ha vuelto a hacer una breve visita a la capital balear con motivo de una celebración: la del 80º cumpleaños de su amigo Miguel Arias.

El empresario madrileño es dueño del restaurante Flanigan en Puerto Portals, en Calvià, donde tuvo lugar la comida de cumpleaños, según adelantó este lunes La Vanguardia. “Poco después de las 8 de la tarde del domingo, después de la comida de celebración del cumpleaños de Arias, y de una larga sobremesa en el restaurante Flanigan, el rey Juan Carlos entró en Marivent, por primera vez en siete años, para compartir unas horas con su familia”, apuntó el diario. Fue ahí donde el emérito tuvo un breve y discreto reencuentro con la reina Sofía, que desde la semana pasada se encuentra en el palacio mallorquín. También tuvo oportunidad de compartir un rato con sus hijas, las infantas Cristina y Elena, con algunos de sus nietos y con otros familiares, como la reina Ana María de Grecia o la princesa Alexia —cuñada y sobrina política de Juan Carlos, respectivamente—.

“Tras permanecer en la residencia hasta poco antes de la medianoche, el padre del Rey se dirigió a Cala d’Or, a 60 kilómetros de Palma, donde pernoctó en casa de su amigo Manuel Piñera. Este lunes, a primera hora de la mañana, el rey Juan Carlos abandonó la isla en un avión privado que puso rumbo a Cerdeña (Italia)”, detalló La Vanguardia. Piñera es otro amigo cercano del rey emérito que ha mantenido su amistad a lo largo de los años y los kilómetros. El empresario, un gran aficionado a los toros y abonado histórico de Las Ventas, posee una residencia en Cala d’Or, una exclusiva zona residencial del municipio de Santanyí, donde pasó la noche el emérito.

La llegada de Juan Carlos a la isla el domingo por la mañana, en un vuelo privado procedente de Ginebra, coincidió con la salida de su hijo, Felipe VI, que se encontraba en Perú. El actual rey estuvo en Palma de Mallorca desde el pasado 23 de julio, cuando comenzó su habitual agenda veraniega, pero tuvo que interrumpir su estancia en Marivent para regresar a Madrid debido a la gravedad de la ola de incendios que asola la Comunidad de Madrid y la provincia de Ávila. Los reyes Felipe VI y Letizia han asistido estos días a la base aérea de Torrejón de Ardoz para reunirse con el cuartel general de la Unidad Militar de Emergencias (UME); o a la localidad de Villamanta, donde visitaron el polideportivo que acoge a los vecinos desalojados por la catástrofe.

Este año, el verano de la reina Sofía en Marivent está marcado por las ausencias: la de su hermana, la princesa Irene de Grecia, que falleció el pasado 15 de enero a los 83 años; y la de su prima, la princesa Tatiana Radziwill, que murió el 20 de diciembre de 2025, a los 86 años. Ambas formaban parte de su entorno más íntimo y han sido invitadas habituales en el palacio mallorquín.

En cuanto a Juan Carlos, tras su paso por Sanxenxo a mediados de junio para competir en las regatas a bordo del Bribón —que el pasado 24 de julio se proclamó en Ginebra campeón de Europa en la clase de 6 metros—, no ha regresado todavía a Abu Dabi, donde reside desde 2020, debido a las altas temperaturas en la capital emiratí. Según apunta La Vanguardia, ha establecido su base principal en Cascais (Portugal), donde se aloja en residencias de amigos portugueses que atesora desde los tiempos en los que la familia real española estuvo exiliada en Portugal.

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