El Atlético de Madrid y el Barcelona libran una batalla abierta por Julián Álvarez. Mientras Miguel Ángel Gil Marín asegura que el delantero no saldrá “ni por 100, ni por 150, ni por 200 millones” y acusa a Joan Laporta de alimentar un “circo particular”, el club azulgrana sostiene que el jugador quiere marcharse, prepara una nueva ofensiva pero también trabaja en alternativas por si la operación termina frustrándose.
El dirigente rojiblanco acusa al presidente azulgrana de alimentar un “circo particular” y el Barcelona seguirá insistiendo
El Atlético de Madrid y el Barcelona libran una batalla abierta por Julián Álvarez. Mientras Miguel Ángel Gil Marín asegura que el delantero no saldrá “ni por 100, ni por 150, ni por 200 millones” y acusa a Joan Laporta de alimentar un “circo particular”, el club azulgrana sostiene que el jugador quiere marcharse, prepara una nueva ofensiva pero también trabaja en alternativas por si la operación termina frustrándose.

Antes de que Gil Marín rompiera su silencio, en el Barcelona mantenían la convicción de que la operación por Julián Álvarez seguía viva. “¿Cómo vamos a hacer una nueva oferta si no respondieron a la primera?”, era la reflexión interna tras no recibir contestación a la propuesta inicial de 100 millones. Pese a ello, la hoja de ruta pasaba por reactivar la ofensiva una vez terminara el Mundial, convencidos de que todavía existían opciones de cerrar el fichaje por esa cantidad y otros 20 o 30 en variables. “Pero la oferta del Barça no es sine die. Tiene fecha de caducidad”, advertía Laporta, que lidera personalmente la negociación.
La oferta del Barça no es sine die. Tiene fecha de caducidad”
Además, en la directiva azulgrana existía un profundo malestar al entender que Mateu Alemany, encargado de canalizar la negociación, no trasladó la oferta a Gil Marín. Esa falta de comunicación habría provocado una confusión en torno a la propuesta azulgrana. De hecho, el propio Joan Laporta reveló posteriormente que mantuvo una conversación directa con Gil Marín para aclararle personalmente las condiciones de la oferta y resolver lo que definió como una “confusión al principio en cuanto a la oferta”.
Nuestra respuesta sí que es infinita: no queremos transferirlo, no aceptamos la oferta de 100 millones de euros ni aceptaremos una de 150 ni una de 200”
Sin embargo, el consejero delegado del Atlético de Madrid fue tajante. Gil Marín aseguró, en una entrevista concedida a los medios oficiales del club, que ya había pedido personalmente a Laporta que dejara de insistir. Además, acusó al presidente azulgrana de mantener el interés “porque en parte le gusta, es frívolo y le encanta mantener esta relación con el aficionado y con los medios y peor… con el propio Julián. Pero él sabe perfectamente que Julián no va a jugar en el Barcelona la próxima temporada”.
Gil Marín también recordó que el Atlético ya ha rechazado una oferta de 100 millones de euros. “Decía Laporta que la oferta que había hecho al Atlético de Madrid no era infinita. Nuestra respuesta sí que es infinita: no queremos transferirlo, no aceptamos la oferta de 100 millones de euros ni aceptaremos una de 150 ni una de 200”, sentenció. También defendió que el jugador ha estado “mal asesorado” desde el final de la temporada, aunque confía en que continúe en el Metropolitano y recupere la conexión con la afición.
El plan del Barcelona no ha cambiado y habrá otra oferta después del Mundial
Pese a la contundencia del mensaje del dirigente rojiblanco, la postura del Barcelona no ha cambiado. En el club consideran que el Atlético tiene ahora un problema porque retiene a un futbolista que ha manifestado públicamente, durante el Mundial, su deseo de marcharse. La intención sigue siendo presentar una nueva oferta post Mundial porque “el Barça no quiere dejar tirado al jugador” en un momento en el que la voluntad del argentino es cambiar de equipo.
Si finalmente Julián Álvarez no puede salir del Atlético, el Barça ya trabajan en una alternativa
En cualquier caso, el Barça insiste en que no hipotecará su planificación deportiva por un único nombre. Si finalmente Julián Álvarez no puede salir del Atlético, en los despachos de la ciudad deportiva aseguran que ya trabajan en un plan B “muy ilusionante”, cuyo nombre mantienen en secreto. En el club recuerdan como precedente la pasada temporada, cuando Marcus Rashford terminó llegando después de que fracasara la prioridad inicial, Luis Díaz.
En cualquier caso, el Barça adelanta para este verano el cobro de 210 millones de derechos televisivos para fichar. Este viernes ha cerrado con éxito una primera emisión de bonos por 105 millones de euros. El vencimiento de la emisión es en octubre de 2036 con un cupón fijo del 5,14 %. La entidad azulgrana lanzará una operación similar y por la misma cantidad en noviembre.
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