La Real Sociedad recibe el calor de la marea ‘txuri urdin’ en la ansiada celebración de Copa

La larga espera llegó a su fin. La Real Sociedad no pudo celebrar en el 2021 el título de la Copa del Rey ante el Athletic Club, debido a la pandemia del coronavirus. La fiesta no fue multitudinaria. Una situación totalmente opuesta a la acontecida este lunes en San Sebastián, donde la marea txuri urdin llenó las calles de la ciudad para resarcirse por todo lo grande de los cinco años de sequía y festejar, ahora sí, hazañas pasadas y, sobre todo, el último título copero logrado el pasado sábado ante el Atlético de Madrid en tanda de penaltis.

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 El equipo festejó el título y se resarció de la anterior Copa del Rey lograda en el 2021, que no se celebró por la pandemia del coronavirus  

La larga espera llegó a su fin. La Real Sociedad no pudo celebrar en el 2021 el título de la Copa del Rey ante el Athletic Club, debido a la pandemia del coronavirus. La fiesta no fue multitudinaria. Una situación totalmente opuesta a la acontecida este lunes en San Sebastián, donde la marea txuri urdin llenó las calles de la ciudad para resarcirse por todo lo grande de los cinco años de sequía y festejar, ahora sí, hazañas pasadas y, sobre todo, el último título copero logrado el pasado sábado ante el Atlético de Madrid en tanda de penaltis.

Oyarzabal fue uno de los más aclamados por la afición, que jaleaba el nombre del capitán durante el recorrido del autobús por las principales arterias de San Sebastián. El atacante de la selección española no se despegó de la Copa, subido a lo alto de uno de los autobuses descapotables personalizados para la ocasión con los colores de la Real Sociedad.

El consistorio esperaba la asistencia de más de 100.000 personas al evento histórico en la capital guipuzcoana. Familias, jóvenes y personas mayores aprovecharon la ocasión para agitar las bufandas y retomar cánticos convertidos en los últimos días en himnos, como el dedicado al portero Marrero, el auténtico héroe de la final con dos penaltis parados, o el hit de Café con ron de Bad Bunny, protagonizado por el delantero islandés Oskarsson.

El tiempo acompañaba. El sol brillaba con fuerza y las gafas de sol se convirtieron en un elemento indispensable en el atuendo de muchos de los jugadores, poco exhaustos en su fiesta interminable desde que se alzaron campeones de Copa en La Cartuja. Sergio Gómez bañó a algunas personas de champán, mientras que Oyarzabal saludaba e incluso limpiaba el propio autobús de los restos de vino espumoso esparcidos por sus compañeros.

Y es que la ocasión para celebrar su cuarta Copa del Rey lo merecía. Mientras un operativo policial conjunto de la Ertzaintza y la Guardia Municipal compuesto por 340 efectivos veló por la seguridad durante el gran recibimiento a la Real Sociedad, la afición se volcó con los suyos para celebrar la cuarta Copa del Rey. El equipo partió desde el estadio de Anoeta en autobús rumbo al Ayuntamiento de la ciudad para recibir la bienvenida y ovación de la afición.

Después de la recepción oficial, los jugadores salieron al balcón para dedicar la Copa a los miles de realzales que se dieron cita en los jardines ubicados frente a la bahía de La Concha, en lo que fue un instante marcado para la historia de la Real Sociedad. No cabía ni un alfiler.

“Esto es solo el comienzo”

Oyarzabal revisó su chuleta, en forma de discurso, y fue el primero en dirigirse a la afición. “Es un placer ver la felicidad que tenéis todos en este momento. Estamos aquí para celebrar la Copa que no celebramos hace cinco años. Ver vuestra felicidad no tiene precio”, dijo el capitán.

El técnico Matarazzo también se animó en euskera: “Estamos haciendo juntos un camino maravilloso. Y siento que esto es solo el comienzo. Con vuestra ayuda, los jugadores pueden lograr cosas muy grandes.Desde el primer día me habéis enseñado lo que es la Real Sociedad”.

También a la afición, que habéis pasado momentos malos, que disfrutéis, muchas gracias por vuestro apoyo. Tenéis que seguir así, no hay nadie igual que vosotros”. Más tarde, la atención se centró en Elustondo, que rememoró un momento único en la anterior Copa del Rey lograda, con la celebración de Imanol Alguacil en el 2021.

Una vez finalizados los actos protocolarios, los futbolistas bajaron al escenario instalado en Alderdi Eder para estar más cerca de su gente. Allí vivieron momentos de ruido y alegría, donde la música y la euforia fueron protagonistas para hacer de la fiesta multitudinaria un recuerdo imborrable.

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