El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha visitado esta tarde Minneapolis para reunirse y dar su apoyo a los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) ante la creciente tensión en la ciudad, dos semanas después de que un agente asesinara a tiros a Renée Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, a plena luz del día y con total impunidad de la Casa Blanca.
El vicepresidente visita Minneapolis para apoyar a los agentes del ICE dos semanas después del asesinato de Renée Good
El vicepresidente de Estados Unidos, J.D. Vance, ha visitado esta tarde Minneapolis para reunirse y dar su apoyo a los agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) ante la creciente tensión en la ciudad, dos semanas después de que un agente asesinara a tiros a Renée Good, una ciudadana estadounidense de 37 años, a plena luz del día y con total impunidad de la Casa Blanca.
Después de participar en una mesa redonda con líderes empresariales, agentes del ICE y fuerzas del orden locales, Vance ha dicho ante la prensa que el objetivo de su visita era “bajar la temperatura” y “reducir el caos” en las calles, con manifestaciones masivas contra el despliegue de más de 3.000 agentes migratorios en las últimas semanas.
El vicepresidente ha acusado a las autoridades estatales y locales de “interferir” en la acción del ICE y “proteger a los agitadores de extrema izquierda” y a los “depredadores sexuales”. Sin embargo, la realidad en las calles es que estos agentes están arrestando a ciudadanos estadounidenses por protestar, sin necesidad de que tengan vínculos activistas o que hayan cometido delitos graves.
“No quiero tantos agentes del ICE en Minneapolis. No los necesitaríamos si el Departamento de Policía cooperase”
“No quiero que haya tantos agentes del ICE en Minneapolis ahora mismo. Hace muchísimo frío afuera, pero están aquí para proteger a la gente de los alborotadores”, ha afirmado Vance. “No los necesitaríamos si tuviéramos un poco más de cooperación por parte del Departamento de Policía de Minneapolis. Los propios oficiales estarían encantados de ayudar, pero el alcalde Jacob Frey les ha dicho que no cooperen en absoluto. ¿Qué clase de persona le dice a su policía local que no proteja a alguien si está siendo agredido?”
Las protestas contra el enorme despliegue de la policía migratoria de Donald Trump han encontrado en las últimas horas dos nuevos motivos de indignación tras la detención de tres activistas que protestaron el domingo durante un servicio religioso y después de que agentes de ICE usaran a un niño de 5 años como cebo para arrestar a su padre. Acusando a los medios de comunicación de mentir sobre esta historia, Vance ha defendido a sus agentes: “¿Qué se supone que deben hacer? ¿Deberían dejar que un niño de cinco años se muera de frío? ¿No deberían arrestar a un inmigrante ilegal?”
“Los hombres que tengo detrás están haciendo un trabajo increíble y, francamente, gran parte de los medios de comunicación está mintiendo sobre el trabajo que realizan cada día”, ha insistido, aunque después ha reconocido que los agentes se han excedido en algunos casos. “Eso no significa que no haya, ocasionalmente, historias o vídeos que sugieran que algunos de ellos no están haciendo todo correctamente. Pero muy a menudo, cuando se observa el contexto, se entiende que estas personas están sometidas a una presión enorme y a un nivel de caos increíble”.
Las autoridades locales han expresado su rechazo tanto a la visita de Vance como a la acción de la Casa Blanca. “La gente es libre de venir a Minneapolis, incluido el vicepresidente; así es como funciona este país”, afirmó el alcalde demócrata, Jacob Frey, en un comunicado. “Pero si el vicepresidente realmente quisiera ayudar, debería centrarse en impedir que agentes federales señalen y dañen a nuestros vecinos de maneras que claramente cruzan los límites constitucionales. Eso es lo que quiere Minneapolis”.
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, ordenó el despliegue de la Guardia Nacional del Estado “para apoyar a las fuerzas de seguridad locales y a las agencias de gestión de emergencias”, ante la creciente tensión en las calles. Tanto él como Frey están siendo investigados por el Departamento de Justicia por presuntamente obstaculizar la labor de las fuerzas del orden durante las operaciones migratorias. Walz calificó la citación judicial como como “una distracción partidista”, y acusó a la administración de recurrir a “tácticas legales infundadas destinadas a intimidar a servidores públicos”.
La Casa Blanca ordena a las agencias federales revisar toda la financiación federal de 13 estados demócratas
La Administración Trump expandió el miércoles su cruzada migratoria en Maine, el último estado demócrata que ha visto un incremento de agentes de ICE en sus calles. Forma parte de la afrenta lanzada por el gobierno a los lugares gobernados por demócratas, a los que, desde Davos, el presidente volvió a amenazar esta semana con cancelar sus fondos federales si no cooperan con los agentes migratorios. Esa advertencia ya ha comenzado a cumplirse: según medios estadounidenses, la Casa Blanca ha ordenado este jueves a las agencias federales que revisen toda la financiación a 13 estados “santuario”, que podrían perder sus fondos a partir del 1 de febrero.
La indignación alrededor del país ha crecido también después de que ayer saliera a la luz un comunicado interno de ICE que autoriza a los agentes migratorios a entrar por la fuerza en las casas de sus objetivos sin una orden judicial. El memorando, al que ha tenido acceso la agencia The Associated Press, fue enviado el pasado mes de mayo y permite a los agentes entrar en una vivienda si tienen una orden administrativa (firmada por un funcionario y no por un juez) de arresto y deportación.
Organizaciones de derechos humanos, así como congresistas demócratas, han denunciado que la medida choca con las protecciones de la Cuarta Enmienda de la Constitución, que consagra “el derecho de las personas a estar seguras en sus domicilios, papeles y efectos contra registros e incautaciones irrazonables”, es decir, que el Gobierno no puede registrar una casa sin una razón legal válida y mediante una orden firmada por un juez, no una agencia administrativa, como es el caso.
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