Al menos tres personas murieron y otras siete resultaron heridas en un ataque nocturno de drones del Ejército de Ucrania contra la anexionada península ucraniana de Crimea, según informó este jueves el líder prorruso crimeo, Serguéi Axiónov. Los drones impactaron contra una parte no residencial de Simferopol, la principal ciudad administrativa de la península, añadió.
El ejército ucraniano disparó una andanada de drones contra varias localidades de la península
Al menos tres personas murieron y otras siete resultaron heridas en un ataque nocturno de drones del Ejército de Ucrania contra la anexionada península ucraniana de Crimea, según informó este jueves el líder prorruso crimeo, Serguéi Axiónov. Los drones impactaron contra una parte no residencial de Simferopol, la principal ciudad administrativa de la península, añadió.
Axiónov señaló que en el lugar de los hechos trabajan los servicios de Emergencias y expresó sus “sinceras y profundas condolencias a los familiares y allegados de los fallecidos”, así como su deseo de una rápida recuperación de los heridos.
Por su parte, el gobernador de Sebastopol, Mijaíl Razvozháev, indicó que las defensas antiaéreas rusas derribaron una veintena de drones en tres barrios de la ciudad portuaria, sede de la Flota del Mar Negro de la Armada Rusa. Durante la pasada noche las defensas antiaéreas rusas derribaron 272 drones ucranianos de ala fija sobre diez regiones rusas, Crimea y los mares Negro y Azov.
Rusia se apoderó y anexionó Crimea en el 2014, mucho antes de su invasión a gran escala de Ucrania en el 2022, después de que una oleada de protestas de índole europeísta obligara a un presidente afín a Moscú a huir de Ucrania. Los líderes de la región han tomado medidas para hacer frente a la escasez de combustible tras una creciente campaña de ataques ucranianos contra objetivos de la industria petrolera, algunos de ellos en territorio ruso.
Desde hace semanas, Ucrania está lanzando sus drones contra la autopista que conecta la península con el resto de territorios ocupados, con el objetivo de imponer un bloqueo logístico. Muchos camiones rusos cargados de suministros acaban calcinados, y las autoridades locales se han visto obligadas a decretar un racionamiento de gasolina. En Sebastopol, el principal puerto de Crimea, las restricciones están provocando largas colas en las estaciones de servicio. Los problemas que afectan a la península ejemplifican el momento de debilidad que atraviesa Rusia actualmente.
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