Venezuela agradece ante la ONU las muestras de solidaridad mundial tras los terremotos Venezuela agradece ante la ONU las muestras de solidaridad mundial tras los terremotos
Alrededor de 16 países han enviado equipos de búsqueda y rescate a Venezuela para ayudar a localizar víctimas entre los escombros, según ha informado este viernes Naciones Unidas.
La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU ha detallado que hay 25 equipos desplegados o en camino, con más de un millar de rescatistas. De ellos, 17 son equipos urbanos de búsqueda y rescate procedentes de Suiza, Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Catar, República Checa, Alemania, Jordania, Reino Unido, España, Chile, Colombia, Ecuador, Italia, El Salvador y México.
Según la ONU, los equipos de Suiza, Estados Unidos, Italia, Colombia, El Salvador, México y Chile ya han llegado al país, mientras que el resto lo harán este viernes o en los próximos días para incorporarse a las labores de rescate.
El ministro del Interior de Venezuela, Diosdado Cabello, ha descartado este viernes que exista alerta alguna de tsunami «en ninguna parte del país» tras los potentes terremotos registrados el jueves y que han dejado al menos 235 muertos y más de 4.000 heridos, un mensaje con el que busca transmitir «tranquilidad». Cabello, que ha afirmado desde La Guaira, la zona más afectada por los seísmos, que existe una «absoluta tranquilidad en aguas venezolanas», ha anunciado que el Gobierno «se encuentra desplegado trabajando junto al pueblo», según ha recogido la cadena de televisión Telesur.
«Queremos hacer una denuncia: gente inescrupulosa, que solo está buscando hacerle daño a nuestro pueblo y a la gente de La Guaira, ha dejado correr el rumor malsano, malintencionado, de que hay una alerta de tsunami. Queremos informar de manera responsable de que no hay alerta de tsunami en ninguna parte de Venezuela», ha indicado Cabello. En este sentido, ha aclarado que estas personas, que «están utilizando el dolor y causando angustia a nuestro pueblo, merecen «la condena de todos los venezolanos y venezolanas, de todos los ciudadanos de La Guaira, donde estamos viviendo una situación muy difícil». «Les pido una condena total», ha añadido.
Unicef informó este viernes de que se calcula que unos 3,9 millones de niños y niñas viven en las zonas afectadas por los potentes terremotos que sacudieron Venezuela esta semana, «lo cual les pone en peligro a ellos y a sus familias». «Las imágenes que nos llegan de Venezuela y los relatos que nos transmiten nuestros colegas sobre el terreno son desgarradores», aseguró la directora ejecutiva de Unicef, Catherine Russell. «Nuestros pensamientos están con los niños y las familias que han perdido a seres queridos y con todos aquellos cuyas vidas se han visto trastornadas. A medida que se va conociendo con mayor claridad la magnitud de los daños, la seguridad, la protección y el bienestar de los niños y niñas deben seguir siendo el eje central de la respuesta».
La organización señaló que miles de familias necesitarán «ayuda urgente» mientras continúan las evaluaciones de los daños. Las viviendas, las escuelas, los centros de salud, los sistemas de abastecimiento de agua y otras infraestructuras esenciales pueden haber sufrido daños, lo que dificulta el acceso a los servicios básicos y aumenta los riesgos para los niños y niñas y sus cuidadores, explicó Unicef, que está está coordinando sus acciones con las autoridades nacionales y sus aliados para evaluar las necesidades de las poblaciones afectadas y respaldar las iniciativas de respuesta, con el fin de «garantizar que los niños, niñas y las familias tengan acceso a atención médica, servicios de protección, apoyo psicosocial, agua potable y espacios seguros».
El equipo USAR con el que la Unidad Militar de Emergencias (UME) viaja hacia Venezuela para ayudar en los dos terremotos que han sacudido el país es capaz de desplegarse en cualquier lugar del mundo en cuestión de horas y, una vez sobre el terreno, puede realizar operaciones de búsqueda y rescate las 24 horas durante siete días.
Un avión A330 del Ejército del Aire y del Espacio, que despegó la madrugada de este viernes de la base aérea de Torrejón, en la Comunidad de Madrid, transporta a 59 efectivos del Segundo Batallón de Intervención de Emergencias de la UME, con sede en Morón de la Frontera (Sevilla), y ocho de sus unidades caninas para apoyar las tareas de búsqueda y rescate, según ha informado el Ministerio de Defensa.
El equipo está formado por especialistas en búsqueda, rescate, logística, sanidad, mando y coordinación, y su capacidad está basada en la combinación del empleo de perros especialmente adiestrados así como de dispositivos electrónicos específicos, tales como cámaras de rescate, geófonos, sensores UWB y drones.
La zona costera de La Guaira, la más afectada por el doble terremoto en Venezuela, comienza a poner cifras a una devastación que anticipa una tragedia. Según fuentes gubernamentales, más de 100 edificios se derrumbaron en el estado costero próximo a Caracas, en un día, además, que era festivo nacional.
Poco después del doble temblor, Delcy Rodríguez declaró el estado La Guaira como “zona de desastre”. Además del estado, la ciudad más afectada es la propia ciudad de La Guaira, situada a unos 30 kilómetros de Caracas y principal puerto marítimo de Venezuela. Aunque la parroquia administrativa de La Guaira cuenta con unos 25.700 residentes, el total del área urbana llega a 400.000, al sumarse las poblaciones de las cercanas Maiquetía —también afectada por los sismos—, Catia La Mar y Macuto.
El ministro del Interior, Diosdado Cabello, estimó que en la zona han quedado afectadas “más de 70.000 familias”. “Háganse una idea los compañeros que viven en otros lugares de las dimensiones del impacto de estos sismos aquí en La Guaira”, dijo en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Venezuela vivió este miércoles 24 de junio uno de los episodios sísmicos más violentos de su historia reciente, cuyas consecuencias en pérdidas humanas y materiales aun están por determinarse, pero que según las previsiones de los expertos, pueden resultar catastróficas. El terremoto más potente, de magnitud 7,5, se produjo apenas 39 segundos después del primero, de magnitud 7,2. Ambos sismos, clasificados como superficiales por su escasa profundidad (a 20 y 10 kilómetros respecto a la superficie terrestre, respectivamente, según las primeras estimaciones), se encuentran entre los más fuertes que han afectado a Venezuela en más de un siglo. No fue un terremoto. Fueron dos. Y eso lo cambia todo.
En sismología, los terremotos dobletes se caracterizan como secuencias sísmicas distintas que incluyen dos o más terremotos principales de magnitud similar, que a veces ocurren con diferencia de decenas de segundos, aunque en otras ocasiones pueden estar separados por años. Este tipo de fenómenos son poco comunes y pueden producirse cuando la ruptura de una falla genera cambios de esfuerzo que desencadenan otro terremoto de magnitud comparable sobre la misma estructura geológica o en una falla cercana. La liberación súbita de energía acumulada durante décadas o incluso siglos provoca una redistribución de tensiones en la corteza terrestre que, en determinadas circunstancias, puede activar una segunda ruptura de similar intensidad.
Los primeros datos oficiales apuntaban a decenas de muertos, pero las proyecciones científicas son mucho más sombrías. El Servicio Geológico de Estados Unidos habla de “daños extensos” y calcula que el número de fallecidos podría oscilar entre 10.000 y 100.000, según la evaluación preliminar de su sistema PAGER, que también anticipa importantes pérdidas económicas.
El Cuerpo de Bomberos de Quito, capital de Ecuador, ha anunciado este jueves el envío de 47 rescatistas y dos perros a Venezuela para apoyar las labores de búsqueda, rescate y evaluación de estructuras, tras el doble terremoto de magnitud 7,5 y 7,2 en la escala de Richter que sacudió al país en la víspera.
«Desplegaremos 47 rescatistas y dos canes. Además, movilizaremos seis toneladas de equipamiento», ha anunciado el cuerpo quiteño en un comunicado en el que ha precisado que el envío incluye un campamento con autonomía de hasta siete días, sistemas de internet satelital para coordinación y comunicación, o drones para reconocimiento y evaluación de zonas afectadas.
A ello se suman, además, varios equipos de corte y perforación, cámaras con sensores sísmicos y dispositivos de detección acústica para localizar posibles víctimas bajo escombros, según ha detallado el cuerpo de Bomberos agregando que el objetivo es brindar «apoyo especializado» en las labores de búsqueda, rescate y evaluación de estructuras.
Al menos 235 muertos y 4.300 heridos han sido reportados por las autoridades de Venezuela pasadas las 24 horas de dos terremotos, de magnitud 7,2 y 7,5, que afectaron principalmente a Caracas y al estado cercano La Guaira, mientras continúan las labores de búsqueda de supervivientes y el Gobierno sigue evaluando los daños materiales.
Hay al menos 2.927 familias damnificadas, 157 desaparecidos reportados, 200 personas atrapadas, 250 edificios dañados y ocho hospitales afectados, algunos de los cuales «han debido ser evacuados», según el Gobierno. Solo en La Guaira más de 100 edificios colapsaron, mientras se mantiene la movilización de más de 100 equipos de maquinaria pesada para las labores de recuperación de personas que se encuentran atrapadas y se espera el despliegue de 11.500 funcionarios de seguridad de distintas instituciones para este viernes.
Al margen de la movilización anunciada por el Gobierno, miles de civiles venezolanos participan de forma voluntaria en labores de rescate en las edificaciones afectadas, también han organizado recolecciones de insumos y traslados de donaciones a distintas zonas de Caracas y La Guaira.
El Gobierno de México informó que este jueves envió dos aviones con ayuda humanitaria y un apoyo de 261 agentes del Ejército, Fuerza Aérea Mexicana y Guardia Nacional hacia Venezuela tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el miércoles en el país caribeño, que por el momento dejan 235 muertos y 4.300 heridos.
En un comunicado conjunto, las secretarías de la Defensa Nacional y de Relaciones Exteriores indicaron que por instrucciones de la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y en solidaridad con Venezuela este día por la tarde partieron dos aviones de transporte estratégico de la Fuerza Aérea Mexicana con ayuda humanitaria desde la base aérea militar de Santa Lucía, Estado de México.
Dicha ayuda consiste en un agrupamiento integrado por 261 agentes, de los cuales 240 son del Ejército, 11 de la Fuerza Aérea y 10 de la Guardia Nacional, entre los que se encuentran médicos, camilleros y enfermeros, así como personal especializado en labores de búsqueda y rescate para el auxilio inmediato de los afectados. Además de 18 binomios canófilos especialistas en localización de personas atrapadas en estructuras colapsadas, así como 4,4 toneladas de herramienta, material y equipo y 2,7 toneladas de insumos médicos. También se tiene previsto que en las próximas horas salga un avión de transporte pesado, un C-130 Hércules de la Fuerza Aérea Mexicana, con ocho toneladas de medicamento y cuatro de equipo y material para actividades de rescate.
El secretario general adjunto de Asuntos Humanitarios de la ONU, Tom Fletcher, dijo a EFE este jueves que la situación en las zonas afectadas por los terremotos en Venezuela es de una «devastación realmente aterradora», mientras el organismo coordina el despliegue de al menos 12 equipos internacionales de búsqueda y rescate. Los terremotos de magnitud 7,5 y 7,2 que sacudieron este miércoles a Venezuela dejan, de acuerdo con cifras oficiales, unos 235 fallecidos, 4.300 heridos y miles de damnificados, en una emergencia que, según la ONU, agrava una situación humanitaria ya crítica en el país.
«La situación sobre el terreno es de una devastación realmente aterradora», afirmó Fletcher en una conversación telefónica con EFE, al advertir de que el organismo ya prestaba asistencia humanitaria a unos ocho millones de personas en Venezuela antes de los sismos. «El desafío ya es grande. Esto lo hace mucho, mucho más difícil, pero nuestro foco total está en esta respuesta de emergencia», añadió el diplomático británico. Fletcher destacó la «increíble movilización global» para responder a la catástrofe, con el despliegue de 12 equipos internacionales de unas 80 personas cada uno y otros 13 grupos preparándose para ser enviados.
El Gobierno de Argentina dijo este jueves que pone a disposición de Venezuela rescatistas, médicos, personal militar de apoyo, aviones y varios elementos ante la catástrofe por los dos terremotos que sacudieron este miércoles al país caribeño. Según informó el portavoz presidencial, Adrián Ravier, Argentina colaborará con el envío de asistencia humanitaria a Venezuela, país que «atraviesa una de las catástrofes naturales más devastadoras de su historia reciente», en referencia a los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que han dejado al menos 188 fallecidos y 1.520 heridos.
El portavoz indicó que Argentina «pone a disposición de Venezuela» médicos de urgencias con equipamiento completo y medicamentos, además de ambulancia, enfermeros y asistentes auxiliares. También expertos en estructuras colapsadas, drones con operadores y cuatro brigadas del Sistema Nacional de Busqueda y Rescate (USAR), con apoyo de personal militar especializado en catástrofes con perros de la Armada y del Ejército de Argentina. Asimismo, pone a disposición de Venezuela un avión Embraer de 40 plazas, un avión Hércules C130 de la Fuerza Aérea de Argentina y un aeronave de la empresa aérea Aerolíneas Argentinas. El material ofrecido por argentina incluye además dos plantas potabilizadoras de agua con 16 operadores del Ejército argentino, 134 carpas y 48 kits de cocina, colchones, camillas y aires acondicionados.
Estados Unidos autorizó este jueves transacciones a Venezuela, prohibidas por las sanciones, siempre y cuando estén relacionadas con las «labores de socorro» por los terremotos del miércoles que han dejado hasta el momento más de 180 muertos. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos emitió una orden que permite estas operaciones hasta el próximo 23 de octubre de 2026, que «de otro modo, estarían prohibidas por el Reglamento de Sanciones contra Venezuela (VSR, por sus siglas en inglés)».
La directriz deja claro que esta autorización no incluye el desbloqueo de bienes sujetos al reglamento de sanciones, en el marco legal establecido por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC). Tampoco aplica a «ninguna otra transacción o actividad prohibida por otra Orden Ejecutiva o por cualquier parte» estipulada en el capítulo de sanciones aplicadas. Desde la captura del expresidente, Nicolás Maduro, en enero pasado, Estados Unidos ha emitido contados permisos y licencias entorno a la explotación y comercialización del petróleo, de la mano de la presidenta interina, Delcy Rodríguez, lo que supone una flexibilización del régimen de sanciones.
Previamente, el Departamento de Estado de EE.UU. anunció en un comunicado el envío de 100 millones de dólares para la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) en Venezuela, y otros 50 millones para operar sobre el terreno.
Cientos de personas en Venezuela permanecían atrapadas bajo los escombros y muchas más seguían desaparecidas el jueves, después de que dos potentes terremotos causaron estragos en la capital, Caracas, y sus alrededores, dejando al menos 235 fallecidos, 4.300 heridos y miles de personas sin hogar.
Un terremoto de magnitud 7,2 sacudió el miércoles por la tarde una zona situada a unos 160 kilómetros al oeste de Caracas, seguido, menos de un minuto después, de un sismo de magnitud 7,5, el más fuerte en más de un siglo, según el Servicio Geológico de Estados Unidos.
La catástrofe se abatió sobre un país lidiando desde hace años con una crisis económica que ha dejado gran parte de su infraestructura en un estado precario, complicando las labores de rescate y recuperación, y supone una prueba para el Gobierno interino del país, que recibía promesas de ayuda de la comunidad internacional.
Más de 100 edificios colapsaron en el estado costero La Guaira (norte, cercano a Caracas) debido a los terremotos de este miércoles de magnitud 7,2 y 7,5 en Venezuela, respectivamente, informó el ministro de Interior, Diosdado Cabello. «Se estiman que son más de 70.000 familias, háganse una idea los compañeros que viven en otros lugares las dimensiones del impacto de estos sismos aquí en La Guaira», dijo el ministro de Interior sin completar la idea, en una transmisión del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).
Los sectores más afectados de este estado son Caraballeda y Catia La Mar, indicó Cabello. En La Guaira está el Aeropuerto de Maiquetía, el principal del país que sirve a Caracas, que permanece temporalmente inoperativo debido a daños derivados de los terremotos. Cabello anunció un despliegue para este viernes de 11.500 funcionarios de seguridad en La Guaira de distintas instituciones, entre ellas la Guardia Nacional, la Fuerza Armada, la Policía y el Ejército para «garantizar la paz, la tranquilidad».
La comunidad venezolana en Ecuador organizó desde este jueves varios centros de acopio para recoger agua, ropa, alimentos no perecederos e insumos médicos destinados a los afectados por los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 registrados el miércoles en el país caribeño, que por el momento dejan 235 muertos y 4.300 heridos.
Uno de los puntos principales de recolección fue habilitado en el local Cachapas de Félix, en Quito, cuyo dueño, Félix Rodríguez, explicó que decidió sumarse a la iniciativa porque le «duele» lo que ocurre en su país, donde aún viven varios familiares suyos, entre ellos sus hijos. El comerciante destacó que tanto venezolanos como ecuatorianos acudieron a entregar donaciones y «poner su granito de arena» para ayudar a los damnificados.
«Los videos son catastróficos. No es fácil. Solo Dios sabe por qué pasa, pero hay que tener fe y seguir adelante», añadió. Por su parte, Manuel Rodríguez, coordinador del Comando con Venezuela en Quito, pidió «de corazón» que se donen «insumos médicos, porque sabemos cómo está la situación en Venezuela». Además, evitó dar cifras de víctimas al señalar que no quería especular porque la situación causa «mucho dolor».
Internacional

El cónsul de Venezuela en Galicia, Martín Pacheco, ha hecho este viernes un llamamiento a los venezolanos residentes en la comunidad para que acudan a la delegación diplomática, que permanecerá “abierta las 24 horas”, con el fin de recibir información oficial sobre sus familiares y allegados.
Pacheco ha explicado que el consulado está recibiendo “muchísimas llamadas”, tanto desde Venezuela como de residentes en Galicia que buscan conocer la situación de sus familiares. “Aquí dejan su nombre, su dirección y su teléfono, y nosotros, al tener información de allá, se la comunicamos”, ha señalado en una entrevista a Europa Press.
El cónsul ha pedido mantener la calma, acudir a fuentes oficiales y “no fiarse de las redes sociales”. También ha indicado que Venezuela necesita ayuda exterior urgente, pero ha insistido en que cualquier apoyo debe canalizarse por vías coordinadas, por ahora a través de Cruz Roja Internacional.