El alcalde de Kyiv, Vitali Klitschko, ha confirmado este martes en una entrevista con la agencia AFP que unas 600.000 personas han abandonado la capital ucraniana desde el 9 de enero tras un bombardeo ruso que dejó a más de seis mil viviendas sin servicios básicos, convirtiéndolo en el peor ataque a red energética del país desde el inicio de la invasión hace casi cuatro años.
Zelenski dice que hay más de un millón de vecinos en Kyiv sin calefacción, luz ni agua
El alcalde de Kyiv, Vitali Klitschko, ha confirmado este martes en una entrevista con la agencia AFP que unas 600.000 personas han abandonado la capital ucraniana desde el 9 de enero tras un bombardeo ruso que dejó a más de seis mil viviendas sin servicios básicos, convirtiéndolo en el peor ataque a red energética del país desde el inicio de la invasión hace casi cuatro años.
Por su parte, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, cifró en “más de un millón” de vecinos de Kyiv sin electricidad en un comunicado emitido la tarde de este miércoles.
El éxodo se produce en un momento con temperaturas rozando los 20 grados bajo cero y tras otra noche de “ataques rusos a gran escala” que han dejado a miles de edificios residenciales e incluso al Parlamento sin calefacción, luz ni agua.
“No todo el mundo tiene la posibilidad de irse de la ciudad, pero en este momento la población ha disminuido”, admitió Klitschko, sobre una población de 3,6 millones, y ha reiterado su llamamiento a evacuar la ciudad a quienes puedan hacerlo, mientras los servicios de emergencia luchan por reparar una infraestructura energética martilleada por Rusia.
La situación en la capital es “muy crítica”, según el alcalde. Tras los bombardeos de esta madrugada, otros 4.000 edificios de viviendas permanecen sin calefacción. “Imaginen que no hay electricidad ni agua en su casa. No pueden ducharse. Sus radiadores están fríos”, ilustró Klitschko, quien acusó al presidente de Rusia, Vladímir Putin, de utilizar el clima extremo para “romper la resistencia, sumir a todos en la depresión y crear tensión en la sociedad”.

Según los reporteros de AFP, han constatado el cierre de comercios y restaurantes, semáforos fuera de servicio y barrios enteros sin alumbrado público. Incluso la Rada, el Parlamento ucraniano, se encontraba este martes sin servicios básicos, según confirmó su presidente, Rouslan Stefantchouk.
La Fuerza Aérea ucraniana informó que Rusia lanzó durante esta madrugada 34 misiles y 339 drones sobre la región de Kyiv como “objetivo principal”. A pesar de la magnitud del ataque, el balance oficial de víctimas concluye a un herido en la capital y un muerto en Bucha.

El ataque tuvo consecuencias más allá de la capital. La central nuclear de Chernóbil perdió toda su alimentación eléctrica externa debido a los daños en la red, aunque el director de la planta, Serguiï Tarakanov, confirmó que fue reconectada a la red durante esta tarde. El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) señaló que otras centrales nucleares también se vieron afectadas. La ONU ha calificado estos ataques contra civiles e infraestructuras de “crueles” y una “violación clara de las reglas de la guerra”.
Mientras Ucrania se enfrenta a lo que podría ser el peor invierno desde el inicio de la invasión rusa, en febrero de 2022, el presidente Zelensky mostró su preocupación este martes por la pérdida de atención internacional. Según el mandatario, el foco global se ha desviado debido a la disputa diplomática generada por las intenciones de Donald Trump de “apoderarse de Groenlandia”, un conflicto que amenaza con eclipsar la urgencia de la guerra en suelo europeo.
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