Trump celebra con Messi en la Casa Blanca el título liguero del Inter de Miami

Donald Trump se ha dado un respiro de su guerra ilegal en Irán para celebrar este jueves el título liguero del Inter de Miami, vigente campeón de la MLS Cup, en la sala este de la Casa Blanca. Después de recibir el pasado noviembre a Cristiano Ronaldo y su esposa Georgina, invitados de honor de la delegación saudí, finalmente ha conocido a Leo Messi en la residencia presidencial, junto con Luis Suárez, Rodrigo de Paul y el resto de la plantilla del equipo propiedad de David Beckham y los hermanos Jorge y Jose Mas.

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 Es la primera vez que el astro argentino acude a la residencia presidencial, cuatro meses después de que lo hiciera Cristiano Ronaldo junto a la delegación saudí  

Donald Trump se ha dado un respiro de su guerra ilegal en Irán para celebrar este jueves el título liguero del Inter de Miami, vigente campeón de la MLS Cup, en la sala este de la Casa Blanca. Después de recibir el pasado noviembre a Cristiano Ronaldo y su esposa Georgina, invitados de honor de la delegación saudí, finalmente ha conocido a Leo Messi en la residencia presidencial, junto con Luis Suárez, Rodrigo de Paul y el resto de la plantilla del equipo propiedad de David Beckham y los hermanos Jorge y Jose Mas.

Bajo la atenta mirada de Messi, al que ha sacado varias carcajadas, Trump ha comenzado el acto comentando los últimos desarrollos en la guerra de Irán, los avances en su misión de hacer caer al régimen cubano y en la operación de expolio del petróleo venezolano. Tras siete minutos de discurso, ha dicho una frase habitual en él cada vez que habla del deporte: “Nosotros lo llamamos soccer, ellos lo llaman fútbol”.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos

“Es un privilegio especial para mí decir algo que ningún presidente ha dicho antes: bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi”

Finalmente, ha introducido al equipo vencedor de la última MLS y ha dado la mano al jugador con más balones de oro de la historia. “Es un privilegio especial para mí decir algo que ningún presidente americano ha tenido la oportunidad de decir antes: bienvenido a la Casa Blanca, Lionel Messi”, ha dicho, añadiendo que su hijo le ha dicho que es “un gran fan” y cree que tienen que conocerse “un poco”.

Inmediatamente después, Trump ha mencionado a “un caballero llamado Cristiano Ronaldo, que es grandioso”. “Sois grandes jugadores, algunos grandes campeones, grandes atletas en ese deporte, y gente que realmente… realmente ama lo que hace”, ha continuado, sacando otra sonrisa a Messi. “Felicitaciones también a los copropietarios Jorge y José Mas”, ha añadido, señalando los hermanos cubanoamericanos, cuya familia se exilió en Florida, tal como ha recordado Trump. “Pronto estaremos celebrando lo que está pasando en Cuba”, ha añadido.

Después ha dado paso a un seguido de anécdotas futboleras, incluyendo cuando vio jugar a Pelé, y se ha girado de nuevo hacia Messi para decirle: “Puede que tú seas mejor, no sé. Pelé era bastante bueno”. Y ha reconocido individualmente al entrenador, Javier Mascherano, el delantero Suárez y el centrocampista De Paul, a quienes ha dado la mano.

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El presidente Donald Trump, junto al propietario del Inter Miami CF, Jorge Mas.
Alex Brandon / Ap-LaPresse

Tras 25 minutos de discurso, Trump ha dado la palabra a Jorge Mas, a quien ha descrito como un “amigo” y un “hombre espectacular”. “Es un honor y privilegio extraordinario estar en la casa del pueblo, liderada por usted, celebrando en presencia de campeones este título tan merecido”, ha dicho Mas: “Todo esto fue posible porque nos atrevimos a soñar”. Después, ha hablado “en homenaje a la generación de nuestros padres”, algo que ha subrayado que comparte con el secretario de Estado, Marco Rubio: “Hombres y mujeres que huyeron del comunismo, que huyeron de la tiranía, que querían una vida mejor para sus hijos e hijas en el futuro”.

Por tradición, todos los presidentes de Estados Unidos suelen recibir a los ganadores de grandes títulos nacionales e internacionales en las distintas categorías deportivas. Con alguna excepción: la selección femenina de hockey sobre hielo, por ejemplo, declinó la invitación tras ganar recientemente el oro olímpico, después de una broma de mal gusto en la que Trump dijo a sus compañeros del equipo masculino que solo las iba a recibir porque, si no invitaba a las mujeres, “probablemente me destituirán”.

Jorge Mas, propietario del Inter de Miami

“Hablo en homenaje a la generación de nuestros padres, y lo comparto con el secretario Marco Rubio, de hombres y que huyeron del comunismo y la tiranía”

Esta tradición, pues, se ha vuelto en estos tiempos de polarización en una decisión política: los equipos y jugadores que ganan títulos se ven arrastrados al dilema de visitar al presidente, lo que algunos interpretan como un apoyo, o negarse a modo de protesta por sus políticas. Los Golden State Warriors, por ejemplo, visitaron la Casa Blanca antes y después del primer mandato de Trump, durante las administraciones de Barack Obama y Joe Biden, pero no acudieron a ver al republicano pesar de ganar el campeonato de la NBA dos veces durante su primer mandato.

Otros atletas, como Cristiano Ronaldo, no solo han dado el apoyo implícito al presidente, quien le dio un recorrido personalizado por las estancias de la Casa Blanca, también lo han hecho explícito: la estrella portuguesa elogió a Trump como “uno de los tipos que puede ayudar a cambiar del mundo” en una entrevista y, en una publicación en su instagram, agradeció su “coraje, responsabilidad y paz duradera”. El presidente le hizo durante la visita un regalo muy especial: una llave dorada de la Casa Blanca, obsequio que recibieron antes el primer ministro israelí, Beniamin Netanyahu, y el mayor donante de la campaña de Trump, Elon Musk.

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