Theker Robotics: la clave de usar el ‘deep learning’ de la IA en los robots para hacerlos inteligentes

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El sector de la logística, los grandes almacenes y fábricas, tiene un problema: hay demasiados procesos «muy poco óptimos porque son muy físicos y muy manuales», explica Carla Gómez, cofundadora de Theker Robotics, que añade que a la maquinaria propia de la gran industria le falta versatilidad. No todos los objetos (o paquetes) son iguales, ni se pueden programar los robots para que se adapten a estas variaciones. «Y es por eso que el proceso no está automatizado», concluye.

Este es el reto, «muy gordo» que ella y Jiaqiang (Jia) Ye Zhu detectaron cuando crearon Theker en 2022. Se valieron de sus estudios universitarios en ingeniería electrónica, industrial y automática, además de un extra de formación en deep learning para investigar cómo aplicar la inteligencia artificial (IA) en su grado más desarrollado directamente en la robótica industrial tradicional, y conseguir «robots tradicionales que sean inteligentes y capaces de adaptarse en tiempo real«.

Eso es lo que ahora vende Theker. No crean una máquina específica para una tarea, sino que ofrecen un robot versátil, capaz de identificar objetos de distinto tamaño, forma o peso para manipularlos, detectar taras, o interactuar con el entorno para cumplir con una orden. «No tienes que programar punto a punto, no tienes que definir trayectorias. Y es mucho más rápido, es flexible y si hay cambios, el robot los ve», explica Gómez.

El resultado es algo parecido a diseñar un cerebro para el robot. Y se vende siguiendo un modelo as a service. Las empresas, a cambio de una suscripción mensual, reciben todo el pack: robot, mantenimiento, posible recambio o ampliaciones de piezas, cambios en el programa informático… Estos últimos, que suelen implicar la reprogramación y tardar, de media, un año, en su servicio llevan semanas (en función del proyecto y de la dependencia del fabricante). «Lo bueno es que nuestro producto es generalista. Nos da igual que nos vengan dos sectores completamente distintos, porque es cuestión de hacer un ajuste y ya está», asegura Gómez.

No hacen públicas sus cifras de precios ni niveles de facturación. Sí venden el ahorro en mano de obra que aporta una máquina funcionando las 24 horas del día. Y la ventaja técnica que ofrece a la compañía, no sólo en costes de recursos humanos, sino a la hora de enfrentar el absentismo en el sector, que Gómez define como «un problema global» y «un gran reto que tienen las empresas». Insiste en que no es una sustitución de personal, sino dar la opción de mecanizar el trabajo y crear puestos de mayor valor.

La idea ha convencido al mercado. Y les ha valido recibir la segunda mayor ronda semilla de la historia de España. Entre los responsables de la inyección de 21 millones de dólares (18 millones de euros al cambio) hay firmas como Inditex, parte del sector estratégico de Theker.

La ronda le ha servido a la empresa barcelonesa para seguir creciendo (levantaron tres millones de euros en una ronda anterior), y para reafirmar su modelo de negocio, detrás del cual se encuentra un equipo de 41 personas con una edad media que no supera los 30 años.

Y si bien los inicios de Theker fueron en «una habitación de cinco metros cuadrados» donde construían prototipos de robots con recursos propios Gómez y Ye Zhu, en el salto de los últimos años se han apoyado en fabricantes con los que mantienen una relación de win-win: los proveedores construyen el robot, y Theker les vende el sistema. Entre ellos, Mitsubishi Motors, la japonesa Fanuc, y las tecnológicas Stäubli y ABB.

Por otro lado, sus principales clientes pertenecen al sector de la logística, especialmente en la distribución y venta minorista, aunque también se extienden al sector de tratamiento de residuos, y a las plantas de fabricación y ensamblaje.

No quieren moverse sólo a gran tamaño, sino que quieren trabajar en dos dimensiones, incluyendo pymes, «más ágiles» para el cambio y con un interés creciente porque, explica Gómez, frente a la imagen extendida de que esta transformación requiere de una inversión de gran volumen, «cada vez la robótica es más flexible, y se reducen los costes. Ya no necesitas tener un ingeniero que te programe, que te ponga todo bien, sino que lo hace el robot solo».

«Somos la evolución de los robots clásicos que te movían cosas de un sitio a otro» y que persiguen el ritmo de desarrollo de la IA. «Ahora estamos en un punto donde necesitamos correr, ser muy rápidos, ser muy ágiles«, explica Gómez.

Aunque, por el momento, en España están solos en la divertida tarea de unir, en la misma actividad, robots e IA. Por ahora, recalca, porque sí tienen otro competidor en Europa y otros cinco en EEUU.

Lo combaten con I+D, al que destinaron el 80% de su facturación de 2024. «Tenemos un equipo de research muy bestia, constantemente estudiamos cómo evoluciona la tecnología, cómo podemos mejorar. Para nosotros es muy importante tener una parte de producto y cliente que esté instalando robots, y una parte de innovación para ver qué mejoras hacemos, cómo creamos nuevos sistemas. Tener esta dualidad es lo que te permite ir rápido y ser el mejor», explica.

¿Cómo es ser parte de una empresa así? «Es un equipo de élite. No es un trabajo normal, transaccional. Juntas hobby, trabajo, todo. Tenemos este equipo, fantástico, que funciona muy bien para ser los mejores y ganar. Al final es lo que buscamos: ganar, ganar, ganar siempre», expresa Gómez.

Un equipo donde hay mayoría ingeniera, aunque también diseñadores, y puestos de contabilidad y financiación. Todos comparten un requisito común y esencial: la autogestión. «Somos muy exigentes en cómo tienen que salir las cosas, aunque cada persona es dueña de su trabajo. Si alguien tiene una iniciativa, lo animaremos a seguir; pero si no funciona, tienen que reaccionar y probar otra cosa rápido. Queremos gente con mucha ambición. Lo que ofrecemos no es un trabajo normal, va más allá: tienes la libertad de crear». Pero sin idas de olla; Theker sigue teniendo un proyecto común. «Pedimos es compromiso. Si hay objetivos, los cumples».

En Theker tienen un único objetivo: crecer, y siempre desde Barcelona, donde tienen su sede. «Parece que para ser una gran empresa tienes que salir de España. Pero tenemos el mismo talento, los mismos recursos y podemos construir el mismo ecosistema y mejor, ¿por qué nos tenemos que ir? Somos pro-Barcelona, pro-España, pro-Europa, de hacerlo todo y tener una presencia mundial desde aquí», explica.

Tras duplicar plantilla este 2025, esperan llegar a los 100 empleados el próximo año. Y seguir creciendo con «equilibrio» en un sector con un problema global, «muchísima demanda», y aprovechando el empuje de la IA y de la atención (inversora).

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