La propuesta de Teresa Peramato (1962, Salamanca) como fiscal general del Estado ya cuenta con un importante respaldo. Y no, no hablamos del PSOE, Sumar o el resto de partidos que apuntalan al Gobierno. Hablamos de una parte de la sociedad civil, las asociaciones de mujeres que desde hace décadas luchan contra la violencia machista en todas sus versiones. Para ellas, Peramato es la fiscal con la que han podido contar casi para todo, porque su puerta siempre ha estado abierta para escuchar a las víctimas y mejorar las leyes para protegerlas. Su nombramiento hoy, día de la erradicación de la violencia de género, ha sido acogido como un premio para las feministas. “No podía haber sido en un día mejor”, señalan orgullosas.
Vinculada a la lucha contra la violencia machista, esta fiscal ha abierto siempre sus puertas a las víctimas
La propuesta de Teresa Peramato (1962, Salamanca) como fiscal general del Estado ya cuenta con un importante respaldo. Y no, no hablamos del PSOE, Sumar o el resto de partidos que apuntalan al Gobierno. Hablamos de una parte de la sociedad civil, las asociaciones de mujeres que desde hace décadas luchan contra la violencia machista en todas sus versiones. Para ellas, Peramato es la fiscal con la que han podido contar casi para todo, porque su puerta siempre ha estado abierta para escuchar a las víctimas y mejorar las leyes para protegerlas. Su nombramiento hoy, día de la erradicación de la violencia de género, ha sido acogido como un premio para las feministas. “No podía haber sido en un día mejor”, señalan orgullosas.
Teresa Peramato lleva décadas vinculada a las mujeres y a la violencia de género. De hecho, aprendió de la primera fiscal de sala de violencia de género Soledad Cazorla (fallecida en 2015), de la que se impregnó de la necesidad de ayudar a las que hasta hace bien poco eran las víctimas olvidadas, los hijos, esos niños que de un momento a otro perdían a su madre (asesinada) a manos de su padre o pareja (suicidio o en la cárcel). Cazorla y Peramato, siempre a su lado, pusieron el foco en esos pequeños que no contaban ni con ayudas económicas ni psicológicas. Los invisibles.
Impulsó una penalización específica para las agresiones machistas contra los hijos y defendió la ley ‘solo sí es sí’ a pesar de la polémica
De hecho, fue impulsora de una penalización específica para las agresiones machistas contra sus hijos y realizó una firme defensa de la ley ‘solo sí es sí’ a pesar de la polémica por las rebajas de condena de agresores sexuales que obligó posteriormente a la modificación de la norma. Pero su apoyo a una norma que regula el consentimiento siempre ha sido claro.
Su compromiso con la violencia de género es contundente, firme, siempre sin estridencias, y le ha granjeado no solo el apoyo de las mujeres, también de abogados, jueces y fiscales vinculados a esta lacra. De oratoria clara (un rara avis en un mundo, el judicial, empeñado en que la ciudadanía no les entienda), Teresa Peramato ha sido siempre una pieza clave en todo tipo de encuentros y congresos sobre violencia de género, donde no ha dejado nunca de impulsar la formación de los operadores jurídicos en esta materia.
Peramato cuenta con más de 35 años de experiencia en la carrera fiscal, los últimos (desde enero 2025), como fiscal de Sala Jefa de la Sección Penal del Tribunal Supremo, además de fiscal de Sala delegada para la protección y tutela de las víctimas de procesos penales.
En la nota de prensa de esta mañana del Ministerio de Justicia se apuntaba a que esta fiscal progresista, que lideró la Unión Progresista de Fiscales, “tiene el reconocimiento unánime de los operadores jurídicos”. Sus galardones muestran en parte ese apoyo: Peramato ha recibido la Orden del Mérito Policial (2010), la Orden del Mérito de la Guardia Civil (2016) y premio del Ministerio de Igualdad como reconocimiento a la lucha contra la violencia de género (2021)…”. Y eso, por citar los premios más gordos, porque ella cuenta con otros muchos, pequeñitos, de asociaciones de mujeres que la quieren”, indican fuentes próximas a ella.
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