Taylor Swift enseña botánica: una universidad de Brasil acusa a otra de España de plagiar un método pedagógico

Brasil, curso 2021. Un puñado de alumnos adolescentes confinados por la pandemia se asoma con desgana a la pantalla desde sus casas. Tienen clase de Biología. La profesora Gláucia Silva, de 32 años, sabe que es urgente encontrar alguna estrategia que los enganche al temario de Biología. Toca plantas. En esas está cuando recuerda una conexión nada obvia que le vino a la cabeza en 2020 al ver un vídeo de Taylor Swift (Silva es una swiftie, una fan de la estadounidense). En Cardigan, la diva toca un piano de cola totalmente cubierto de musgo. Cuenta Silva en una entrevista que ahí empezó a germinar su proyecto para enseñar botánica con vídeos de la artista, que culminó en una ponencia en el Congreso Internacional de Botánica, en Madrid en 2024, y en un artículo científico publicado en 2025 en Annals of Botany.

Seguir leyendo

 La Miguel Hernández abre una investigación interna después de que la Federal de Río Grande do Norte exigiera explicaciones, en medio de una campaña en redes  

Brasil, curso 2021. Un puñado de alumnos adolescentes confinados por la pandemia se asoma con desgana a la pantalla desde sus casas. Tienen clase de Biología. La profesora Gláucia Silva, de 32 años, sabe que es urgente encontrar alguna estrategia que los enganche al temario de Biología. Toca plantas. En esas está cuando recuerda una conexión nada obvia que le vino a la cabeza en 2020 al ver un vídeo de Taylor Swift (Silva es una swiftie, una fan de la estadounidense). En Cardigan, la diva toca un piano de cola totalmente cubierto de musgo. Cuenta Silva en una entrevista que ahí empezó a germinar su proyecto para enseñar botánica con vídeos de la artista, que culminó en una ponencia en el Congreso Internacional de Botánica, en Madrid en 2024, y en un artículo científico publicado en 2025 en Annals of Botany.

La Universidad Federal de Río Grande do Norte (UFRN) y su investigadora acusan a la Universidad española Miguel Hernández (UMH) de apropiarse del trabajo de esta y no citarla como las normas académicas requieren. La universidad con sede en Elche ha abierto una investigación interna, según documentos revisados por este diario. Ambos centros son públicos.

“En medio de la pandemia, de la enseñanza en remoto, me acordé del vídeo del piano. Pensé: ¿Habrá otros? Y revisé su videografía con ojos de científica, no de fan. Encontré una mina de oro”, explica Silva, bióloga y doctoranda en la citada universidad brasileña, por videollamada desde Natal. “Uso la escena del piano para explicar las briófitas, los musgos, plantas sin sistema vascular que se adhieren a las superficies y requieren un ambiente húmedo con agua para vivir y reproducirse”. En la escena, también se ven helechos. Para enseñar sobre las angiospermas (plantas con flores), utiliza Willow, donde la artista más global canta entre sauces y habla de su comportamiento.

El rector de la universidad brasileña, José Daniel Diniz Melo, envió el pasado 25 de mayo un oficio a su homólogo español, Juan José Ruiz Martínez; al profesor Joaquín Moreno Compañ, de la UMH, y a la editorial Octaedro, en el que afirma que “las alegaciones de plagio académico de un artículo científico” producido en su universidad son “motivo de preocupación y requieren la adopción de las medidas pertinentes”. Les dio un plazo de 10 días para responder, según la carta.

El rector intervino, según la documentación, tras tres meses de infructuosos contactos de Silva y de la UFRN con la contraparte española para advertir de las similitudes detectadas y solicitar que la autoría del método fuera atribuida plenamente a Silva.

Vencido el plazo sin respuesta, la doctoranda brasileña consideró agotada la vía institucional. Y, el 15 de junio, acudió a Instagram y TikTok. Colgó un vídeo con su denuncia de plagio y pidió donaciones para ir a los tribunales. Junto a la ola de solidaridad con su compatriota, hubo una avalancha digital de acusaciones e insultos contra la universidad, la editorial y el profesor.

Cuatro días después del vídeo-denuncia, el rector español informó a su homólogo brasileño de que la UMH “ha iniciado las actuaciones oportunas a través de su Oficina de Investigación Responsable”, que esta ha contactado a la denunciante y critica el plazo dado, “como si se tratase de un tribunal internacional”. Añade: “Me permito sugerirle que evalúe de manera interna la situación en la UFRN ante un comité independiente encargado de aspectos éticos”. La víspera, la editorial responde al rector brasileño que el caso está en manos de la Miguel Hernández y pide que “cese el acoso coordinado”.

“¿Qué más quieren de mí? En la carta del rector iba todo”, dice la doctoranda brasileña cuando se le pregunta por qué no ha respondido a la investigación interna española. Además, apunta, confundieron su apellido.

En el epicentro del conflicto, una idea y un método, científicamente comprobado, cuya maternidad reclama Silva para sí. Su método de enseñanza de botánica incluye cuatro vídeos de Swift, cada uno para explicar una familia de plantas. Lo explica y detalla sus virtudes para el aprendizaje del alumnado en el artículo Bailar con las plantas: Los videoclips de Taylor Swift como herramientas para un aprendizaje significativo en botánica.

Su investigación, publicada en agosto de 2025, en Anales de botánica, de la Universidad de Oxford, concluye: “El uso de material audiovisual con pistas visuales botánicas, como puente cognitivo entre el conocimiento previo y el nuevo, propició un aprendizaje significativo en botánica”. Es decir, la cultura popular con la que cualquier milenial está familiarizado es una eficaz herramienta para enseñar las funciones y relevancia de las plantas, tan omnipresentes como ignoradas en nuestras vidas. Silva presentó el método en el congreso botánico de Madrid en julio de 2024. En agosto se publicó un resumen de su ponencia.

En marzo de 2025, antes de que el artículo de la brasileña saliera en Annals of Botany, el profesor Moreno presenta una investigación sobre el uso de vídeos de Taylor Swift para enseñar botánica, sin mención a la investigadora brasileña, según la presentación disponible en YouTube.

Luego, Moreno firma un capítulo titulado Aprendiendo botánica con Taylor Swift: evaluación del uso de vídeos musicales como activadores de conocimiento en un libro colectivo. El profesor de la UMH habla de “metodología innovadora” y menciona el trabajo de Silva de un modo que ella y su universidad consideran incompleto y fuera de la praxis que la academia exige. Al final de su artículo, Moreno señala que “es importante agradecer la inspiración de Gláucia Silva” en el Congreso de Madrid.

Las semejanzas empiezan por el título y se suceden. Tras comparar ambos textos, chatGPT concluye: “No apunta a un plagio textual directo”, pero, “si un evaluador académico analizara la originalidad intelectual, (…) la mayor parte de la innovación metodológica del artículo español procede del trabajo original [brasileño]”.

La Universidad Miguel Hernández no respondió a las preguntas de este diario; Ediciones Octaedro sí. Su director general, Manuel León, explica en un correo que “el plagio no está acreditado”, que actuará cuando se conozca el resultado del informe de la UMH, y que el proyecto publicado “fue revisado por pares”. Dice, además, que la editorial “retirará el artículo si finalmente se llega a la conclusión de que se ha incurrido en plagio”.

En febrero de 2026, la universidad española difundió una nota de prensa en español e inglés para publicitar el trabajo de Moreno, “una experiencia de innovación docente desarrollada en la Universidad Miguel Hernández”, con los vídeos de Taylor Swift, pero sin mención alguna a la investigadora brasileña. En una entrevista con la radio de la UMH, Moreno cuenta que la idea surgió “al escuchar a la doctora Gláucia Silva en el congreso”. Dice que su proyecto “amplía esa metodología”.

Durante el conflicto, los dos protagonistas han tenido un único contacto directo, el 2 de marzo, el día después de que Silva descubriera el supuesto plagio, por casualidad, googleando. La brasileña escribió al español: “Observamos que el artículo completo revisado por pares [en referencia al de Anales de Botánica] (…) no fue citado en el artículo publicado [por Moreno]. También notamos ciertas similitudes en el contenido de su trabajo, lo que hace que la cita sea aún más importante”. Le solicita que en el futuro cite su paper de Anales de Botánica y deje claros “los orígenes y desarrollo previo” del método Taylor Swift.

Moreno responde ese día: “Lo primero, acepte mis más sinceras disculpas” y alega desconocer la existencia del artículo científico. El español hace una gestión para incluir la atribución en el libro, aún sin publicar, pero el plazo de correcciones está cerrado, según la documentación consultada.

Comienza entonces una misión detectivesca de Silva, respaldada por la Universidad Federal de Río Grande do Norte. Arranca un intenso intercambio de correos electrónicos entre ambas orillas del Atlántico. Silva considera que las citas a su trabajo, en las que se escuda la parte española, son parciales e insuficientes.

La bióloga brasileña recalca que intentó resolver el asunto por la vía institucional. Llegados a este punto, afirma: “Quisiera que retiraran el capítulo del libro, que admitan el error del profesor Moreno y que la universidad [Miguel Hernández] vendió mi trabajo como si fuera de su propia autoría. Solo quiero justicia”. Con el dinero que ha recaudado con su campaña digital, prepara la denuncia con un bufete dedicado a la propiedad intelectual. Todavía no han decidido si acudir a la justicia brasileña o española.

Este viernes, Silva recibió la solidaridad de la esposa del presidente Lula. Janja Lula da Silva, de visita oficial en Natal, en la UFRN, se reunió con la investigadora en el rectorado y posó con ella para una foto. “Quiso oírme, me escuchó y dijo que me ayudará”, cuenta.

Universidades News, un medio brasileño que informa sobre plagios y fraudes en artículos, ha diseccionado el caso de manera forense. Desde la perspectiva brasileña, este contencioso ofrece además una segunda lectura: la apropiación colonialista. La apropiación de un método pedagógico creado por una investigadora afrobrasileña por un par europeo. Silva es una mujer negra de una región empobrecida de Brasil que ha estudiado toda la vida con becas, logró entrar en una buena universidad y desarrolla en ella su carrera profesional. Un logro al alcance de pocos.

Los brasileños tienen muy presentes otros ejemplos de apropiación, como el del fósil Ubirajara jubatus, devuelto en 2023 por un museo de Alemania o la capa indígena tupinambá, restituida por una institución danesa en 2024.

 Ciencia en EL PAÍS

Noticias Similares