Santiago Segura ha vuelto a estar en el centro de la actualidad tras el estreno de Torrente Presidente el 13 de marzo. La película sorprendió desde el principio por su estrategia de lanzamiento: sin sinopsis, sin tráiler, sin pases de prensa y sin revelar el reparto completo. La expectación generada se tradujo rápidamente en críticas, tanto elogiosas como duras, que el actor y director ha seguido de cerca.
El director defiende su postura política y critica el uso exagerado de términos como “fascista” tras el estreno de ‘Torrente Presidente’
Santiago Segura ha vuelto a estar en el centro de la actualidad tras el estreno de Torrente Presidente el 13 de marzo. La película sorprendió desde el principio por su estrategia de lanzamiento: sin sinopsis, sin tráiler, sin pases de prensa y sin revelar el reparto completo. La expectación generada se tradujo rápidamente en críticas, tanto elogiosas como duras, que el actor y director ha seguido de cerca.
En su entrevista en El Hormiguero, repasó junto a Pablo Motos la recepción de su última obra. Uno de los temas más comentados fueron las acusaciones de “equidistancia” política, debido a que su película lanza críticas a diferentes sectores del espectro político, sin favorecer a un bando en particular.
El cineasta no esquivó los comentarios y defendió su postura con claridad: “Es que me dicen: no, es que la película da hostias a todos los lados. Pues claro, no me parece bien, todas las hostias a un lado. Y me dicen que soy tibio y equidistante. Ya, si eso ya lo sabíamos todos. Llevas años diciendo que soy un mierdas. De hecho, ahora ser tibio y equidistante es ser facha”.
Sobre la tendencia a etiquetar a quienes opinan distinto, Segura fue contundente: “Llamar nazi a cada uno que dice algo que no te gusta, la palabra nazi va a perder su significado”. Añadió que términos como “fascista” y “nazi” son “muy serios, muy graves y desagradables”, y recordó que discrepar no convierte a nadie automáticamente en un enemigo.
Motos reflexionó sobre la intolerancia actual hacia la diversidad de opiniones: “Cómo de soberbio tienes que ser en la vida que nadie puede llevarte la contraria de lo que tú piensas, que tiene que ser lo que tú digas o, si no, eres mi enemigo y, si puedo, que tengo un equipo detrás que es un partido político con un montón de pasta y con un montón de bots, te dejamos sin trabajo”.
Finalmente, Segura evocó a Julio Anguita, antiguo líder de IU y referente de política respetuosa: “Era un político de izquierdas y decía: Mire, vote derecha, vote izquierda, vote a buena gente. Y dije, joder, qué gran verdad”. Con cierta ironía sobre la actualidad, concluyó: “Pero claro, ¿qué buena gente hay ahora en la política? Pues no sé, pocos”.
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