Tras reunirse con Xi Jinping en el Gran Salón del Pueblo, en la segunda jornada de su visita oficial a Pekín, Pedro Sánchez ha coincidido con el todopoderoso presidente de China en su defensa del derecho internacional y en su oposición a la “ley de la selva” en el nuevo orden mundial que ambos, sin citarle, han atribuido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
El presidente del Gobierno celebra la derrota electoral de Orbán, aliado de Trump y Putin en la UE: “Las olas se pueden parar, en Hungría lo hemos visto”
Tras reunirse con Xi Jinping en el Gran Salón del Pueblo, en la segunda jornada de su visita oficial a Pekín, Pedro Sánchez ha coincidido con el todopoderoso presidente de China en su defensa del derecho internacional y en su oposición a la “ley de la selva” en el nuevo orden mundial que ambos, sin citarle, han atribuido al presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Tras el nuevo encuentro entre ambos mandatarios, este martes en Pekín, el propio Xi ha situado a España y a China “en el lado correcto de la historia”, una expresión habitual en el discurso del presidente del Gobierno ante la acumulación de tensiones en el escenario geopolítico, y ha denunciado la “ley de la selva” que ambos achacan al inquilino de la Casa Blanca.
Sánchez, que ha salido muy satisfecho de su nuevo encuentro con Xi, así lo ha recalcado al término de la cita, en un mensaje que ha advertido que Trump no debe considerar ofensivo hacia su liderazgo político. “No debe de ofenderse nadie”, ha señalado. El mandatario español ha asegurado que ha trasladado al presidente del coloso asiático sus recetas para “avanzar hacia un nuevo orden multipolar mucho más estable”, con las reformas que propone para fortalecer el sistema multilateral ante los conflictos bélicos en Líbano, Gaza, Irán, el estrecho de Ormuz o Ucrania.
Y ha animado a Xi a “continuar contribuyendo de forma activa a reforzar ese sistema multilateral y que China, como la gran potencia que es, aumente sus esfuerzos para combatir la emergencia climática, contribuya a reducir la pobreza y que contribuya también, con su hacer diplomático, a resolver conflictos y guerras que asolan el mundo”.
El jefe del Ejecutivo ha defendido así que “respetar el derecho internacional y un orden internacional basado en reglas, donde no prospere la ley del más fuerte y por tanto la ley de la selva, es de puro sentido común”. Este, ha recalcado, es no solo el interés de España sino de toda la Unión Europea. “El sistema multilateral no está siendo respetado, hoy se está atropellando la legalidad internacional”, ha señalado, en referencia tanto a Donald Trump como a Beniamín Netanyahu y a Vladimir Putin.
Sánchez se ha referido también a las cumbres de líderes progresistas que se celebrarán el próximo viernes y sábado en Barcelona como alternativa al crecimiento de la ola reaccionaria de extrema derecha que denuncia. Y ha aprovechado para celebrar la derrota electoral de Viktor Orbán del pasado domingo. “El mensaje es bien claro”, ha resaltado. “El mensaje es que las olas se pueden parar, en Hungría lo hemos visto”, ha recalcado.
“Ha habido dos victorias. La victoria europea y la victoria de la democracia”, ha asegurado Sánchez, ya que Orbán era el gran aliado de Trump y de Putin en la UE. “Es importante que los gobiernos y los partidos progresistas nos unamos para trasladar a la ciudadanía, sobre todo en España, que pertenecemos a algo que va más allá de la política doméstica y de nuestras fronteras, y es tener una mirada positiva, humanista, de avance y compromiso frente a aquellos que hacen de la reacción, el odio, la fragmentación y la polarización su forma de entender y de practicar la política”.
“Yo estoy muy contento con las elecciones en Hungría”, ha reconocido el jefe del Ejecutivo.
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