Rachida Dati dejará el Gobierno francés para aspirar a la alcaldía de París

La actual ministra de Cultura francesa, la conservadora Rachida Dati, abandonará en breve su puesto para dedicarse de lleno a la campaña electoral de las municipales, en las que aspira a la alcaldía de París. La próxima salida de Dati del Gobierno, que ayer dio por hecha Le Parisien, formará parte de una remodelación ministerial que incluirá otras carteras. Los cambios deberían permitir al actual Ejecutivo, encabezado por Sébastien Lecornu, resistir hasta el final de la legislatura y las presidenciales, en la primavera del 2027.

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 El primer ministro Lecornu aguanta más de lo previsto y alivia el final de mandato de Macron  

La actual ministra de Cultura francesa, la conservadora Rachida Dati, abandonará en breve su puesto para dedicarse de lleno a la campaña electoral de las municipales, en las que aspira a la alcaldía de París. La próxima salida de Dati del Gobierno, que ayer dio por hecha Le Parisien, formará parte de una remodelación ministerial que incluirá otras carteras. Los cambios deberían permitir al actual Ejecutivo, encabezado por Sébastien Lecornu, resistir hasta el final de la legislatura y las presidenciales, en la primavera del 2027.

El reajuste gubernamental está previsto a partir del próximo lunes, cuando en principio el Gobierno volverá a superar dos mociones de censura de la extrema derecha y de la izquierda radical vinculadas a la aprobación por decreto del presupuesto del 2026, todavía pendiente. La supervivencia de Lecornu –el cuarto primer ministro en un año y medio- está siendo posible gracias a las concesiones hechas a los socialistas, convertidos en árbitros de la inestable situación política del país, dada la fragmentación en la Asamblea Nacional.

Dati, de 60 años, es la titular de Cultura desde enero del 2024. Ha conseguido conservar el cargo siendo primeros ministros, sucesivamente, Gabriel Attal, Michel Barnier, François Bayrou y Sébastien Lecornu, aunque en los últimos meses ha sufrido erosión debido al espectacular robo de joyas históricas del Louvre y el inquietante estado de conservación del museo. Su nombramiento, querido por Macron, causó impacto por proceder de la derecha gaullista (fue ministra de Justicia de Sarkozy) y por su estilo polémico. Dati ha sido, además, alcaldesa del distrito VII de París desde el 2008 y una opositora feroz de la política de la socialista Anne Hidalgo al frente de la capital francesa.

De origen muy humilde, nacida en una familia de inmigrantes marroquíes, el sueño de Dati es convertirse en alcaldesa de París. Su paso por el Ministerio de Cultura fue solo una etapa intermedia, para consolidar su figura, hacia el objetivo principal. No parecen afectarle, de momento, los escándalos de corrupción y de tráfico de influencias en los que está implicada, uno de ellos pendiente de juicio. Los sondeos muestran que tiene posibilidades de ser la sucesora de Hidalgo, aunque depende de la correlación de fuerzas y de un sistema electoral muy complejo. Varios escenarios la sitúan, en la segunda vuelta, en un empate con el candidato conjunto de socialistas, ecologistas y comunistas, Emmanuel Gregoire, que fue lugarteniente de Hidalgo.

Los sondeos muestran que tiene posibilidades de ser la sucesora de Hidalgo, aunque depende de un sistema electoral muy complejo

Como el resto de Francia, París también está políticamente muy fragmentado y el peso de los partidos varía mucho según los distritos. Los hay muy de izquierdas y muy conservadores. La Francia Insumisa (izquierda radical), que presenta su propia candidata –Sophia Chikirou (la compañera sentimental de Jean-Luc Mélenchon)- puede lograr entre el 11% y el 14%. Las dos candidaturas de la extrema derecha sumarían también en torno al 14%. Entre ellas destaca la de Sarah Knafo, eurodiputada y compañera del líder de Reconquista, Éric Zemmour, una mujer joven y muy mediática. El candidato macronista, el actual concejal Pierre-Yves Bournazel, no tiene ninguna posibilidad.

Las elecciones municipales, en las que el Reagrupamiento Nacional (RN, extrema derecha) pondrá a prueba su fuerza sobre todo en Marsella, que quiere conquistar, serán un paréntesis político que, paradójicamente, pueden ayudar al Gobierno de Lecornu a seguir trabajando sin demasiados problemas. La lectura de los comicios será compleja, difícilmente extrapolable a las presidenciales y las legislativas del 2027.

La continuidad de Lecornu en el palacio de Matignon, que no se daba ni mucho menos por descontada cuando fue nombrado en septiembre pasado, es un salvavidas para Macron, de quien ha sido un fiel colaborador de primera hora. La caída del primer ministro pondría en serios apuros al presidente de la República porque volverían a elevarse voces pidiendo su dimisión y la convocatoria de elecciones anticipadas al Elíseo.

El jefe de Estado ha tenido que aceptar la renuncia a iniciativas emblemáticas de su presidencia, como la reforma de las pensiones, o a recortes drásticos para bajar el déficit. Ha pesado más el deseo de agotar su mandato, aunque el precio sea alto. Y los socialistas han hecho la apuesta de mostrarse responsables, garantes de la estabilidad, y de romper con la unidad de la izquierda.

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