Vaya por delante que confío ciegamente en Hansi Flick y en su criterio. Tanto, que le delegaría la organización del tiempo y la toma de decisiones de mi propia vida. Y me juego unos ahorros que no tengo a que lo haría mucho mejor que yo misma. Precisamente con el objetivo que esta confianza que le profeso salga reforzada, me dispongo a poner en duda algunas de las últimas decisiones de Flick que no he entendido y sobre las cuales tampoco espero una respuesta. Solo hacer uso del derecho al pataleo.
Vaya por delante que confío ciegamente en Hansi Flick y en su criterio. Tanto, que le delegaría la organización del tiempo y la toma de decisiones de mi propia vida. Y me juego unos ahorros que no tengo a que lo haría mucho mejor que yo misma. Precisamente con el objetivo que esta confianza que le profeso salga reforzada, me dispongo a poner en duda algunas de las últimas decisiones de Flick que no he entendido y sobre las cuales tampoco espero una respuesta. Solo hacer uso del derecho al pataleo.Seguir leyendo…
Vaya por delante que confío ciegamente en Hansi Flick y en su criterio. Tanto, que le delegaría la organización del tiempo y la toma de decisiones de mi propia vida. Y me juego unos ahorros que no tengo a que lo haría mucho mejor que yo misma. Precisamente con el objetivo que esta confianza que le profeso salga reforzada, me dispongo a poner en duda algunas de las últimas decisiones de Flick que no he entendido y sobre las cuales tampoco espero una respuesta. Solo hacer uso del derecho al pataleo.
Todo gira en torno a la figura de Rodri, aquel regalo del verano que nadie se esperaba y que ha dado galones y prestigio al equipo y ha equilibrado la ilusionante plantilla blaugrana. Resulta que empieza noviembre y Rodri tendrá que parar por una pequeña lesión muscular y yo no entiendo nada. Rodri, la toma de tierra que protege los escapes de tensión y también las sobrecargas del equipo, con su metro y noventa centímetros de experiencia y templanza y su camiseta por dentro de los pantalones. Rodri, que se ha convertido en la extensión del entrenador en el terreno de juego, ahora estará vete a saber cuánto sin jugar. Y, recordando que eso no quita ni un gramo de mi confianza en Flick, me invaden dudas y preguntas en torno a toda esa infraestructura de minutajes, dispositivos y estudios en torno al rendimiento y el desgaste muscular de los futbolistas. ¿No servían para hacer una mejor gestión y distribución de las cargas? Porque entiendo que Flick, a quien me encomiendo a pies juntillas, quiere que un jugador como Rodri dé su mejor rendimiento en aquellos momentos que marcan una temporada. Pues a fecha de hoy, de estos momentos clave, el Barça ha tenido dos: la semana en que se enfrentaba al PSG y al Madrid y esta semana, con el Aston Villa el martes y el Atlético el domingo. Y el balance de la participación de Rodri es, como mínimo, difícil de entender. Suplente contra el PSG, titular en el clásico, sustituido al descanso por lesión contra el Villa y el domingo, baja en el Metropolitano. Que alguien me lo explique.
Entiendo que Flick quiere que Rodri dé el mejor rendimiento en momentos que marcan una temporada
Que necesite parar lo entiendo. Pero que tenga que ser justamente ahora, no. Ha sido titular en más del 70% de los partidos y, además, ha jugado una barbaridad de minutos. Algunos de los cuales contra rivales a los que el Barça ya tenía contra las cuerdas y con goleadas cómodas como en el caso del Levante o el Betis. Sin desmerecer a ningún rival, quizá la exigencia del Alavés permitía prescindir de Rodri, cosa que no oso afirmar en una visita al Atlético de Madrid. A pesar de estas dudas, mi fe en Flick me hace confiar en que el técnico encontrará soluciones de garantía, como ya pasó el martes en la Champions. Y como siempre es recomendable buscar la parte positiva de todo, como mínimo, Rodri se ahorrará el desgaste de la convocatoria de la selección española.
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