A falta de un mes para las elecciones del FC Barcelona la percepción de que Joan Laporta es el favorito para ganarlas se mantiene, pero no así la de que lo hará sin bajar del autocar. La oposición, disgregada a falta de previsibles golpes de efecto, sostiene su teoría del “queda mucho partido” aludiendo fundamentalmente a dos razonamientos: hay miles de socios que no han decidido su voto (eso les dice la nariz en sus viajes por comarcas o algún que otro estudio demoscópico) y detectan nervios en las filas del continuismo, expresados en su opinión a través de decisiones como la carta dirigida al estamento arbitral, que entienden electoralista, o la anulación del voto por correo. Hay que recordar que en los comicios del 2021 y por primera vez en la historia (el covid lo condicionaba todo) 20.663, de un total de 55.611 socios, ejercieron su derecho a través de la oficina de Correos. En esta ocasión todo deberá llevarse a cabo presencialmente. La tesis de los aspirantes es que, cuanta más participación, más opciones hay de que se dé un resultado contra pronóstico.
A falta de un mes para las elecciones del FC Barcelona la percepción de que Joan Laporta es el favorito para ganarlas se mantiene, pero no así la de que lo hará sin bajar del autocar. La oposición, disgregada a falta de previsibles golpes de efecto, sostiene su teoría del “queda mucho partido” aludiendo fundamentalmente a dos razonamientos: hay miles de socios que no han decidido su voto (eso les dice la nariz en sus viajes por comarcas o algún que otro estudio demoscópico) y detectan nervios en las filas del continuismo, expresados en su opinión a través de decisiones como la carta dirigida al estamento arbitral, que entienden electoralista, o la anulación del voto por correo. Hay que recordar que en los comicios del 2021 y por primera vez en la historia (el covid lo condicionaba todo) 20.663, de un total de 55.611 socios, ejercieron su derecho a través de la oficina de Correos. En esta ocasión todo deberá llevarse a cabo presencialmente. La tesis de los aspirantes es que, cuanta más participación, más opciones hay de que se dé un resultado contra pronóstico.Seguir leyendo…
A falta de un mes para las elecciones del FC Barcelona la percepción de que Joan Laporta es el favorito para ganarlas se mantiene, pero no así la de que lo hará sin bajar del autocar. La oposición, disgregada a falta de previsibles golpes de efecto, sostiene su teoría del “queda mucho partido” aludiendo fundamentalmente a dos razonamientos: hay miles de socios que no han decidido su voto (eso les dice la nariz en sus viajes por comarcas o algún que otro estudio demoscópico) y detectan nervios en las filas del continuismo, expresados en su opinión a través de decisiones como la carta dirigida al estamento arbitral, que entienden electoralista, o la anulación del voto por correo. Hay que recordar que en los comicios del 2021 y por primera vez en la historia (el covid lo condicionaba todo) 20.663, de un total de 55.611 socios, ejercieron su derecho a través de la oficina de Correos. En esta ocasión todo deberá llevarse a cabo presencialmente. La tesis de los aspirantes es que, cuanta más participación, más opciones hay de que se dé un resultado contra pronóstico.
A un mes de las elecciones los precandidatos creen que “hay partido”
Otra teoría, esta compartida con la boca pequeña porque les juega en contra, es que la fragmentación de la oposición en diferentes candidaturas perjudica las opciones (más o menos reales en función del optimismo de los precandidatos alternativos) de victoria. De momento esa unión sigue sin producirse pese a que las conversaciones de reservado de restaurante acumulan meses y hasta años. La petición de las firmas, que se escenificará a lo largo del día de hoy, plasmará en imágenes esa atomización del voto.
Laporta ha pedido 60.000 papeletas para las firmas; Font le sigue con 50.000
La precandidatura de Joan Laporta ha solicitado 60.000 papeletas que hoy gente de su equipo recogerá; la de Víctor Font, por su parte, no le va a la zaga con la petición de 50.000, mientras que las de Xavi Vilajoana (30.000) y Marc Ciria (10.000) harán lo propio con cifras respectivamente más modestas. Joan Camprubí, otro precandidato potencial, está a la espera de acontecimientos para mover ficha. El grupo que representa considera que vencer a Laporta pasa por una apuesta unitaria y compacta, así que el panorama actual les disgusta. Solo hay opciones de voltear al favorito si los comicios se plantean en modo plebiscitario, consideran, y no tiran la toalla en el empeño. Hay que recordar que las candidaturas pueden fusionarse o retirarse antes de la celebración de las elecciones, es decir, queda tiempo en ese sentido para eventuales movimientos aglutinadores. El club, por cierto, debe facilitar por orden estatutaria 4.674 papeletas de forma gratuita a cada precandidato, el doble de las 2.337 de firmas necesarias para superar el corte y pasar de ser precandidato a candidato. Este proceso mide dos cosas: la capacidad económica de cada aspirante (las papeletas de Laporta y Font implican el pago de unos 10.000 euros por barba) y, sobre todo, el resultado final del escrutinio de las firmas (entre el 3 y el 5 de marzo se anunciarán los candidatos finales) como ensayo previo al día de las elecciones. En ese sentido, Víctor Font se ha propuesto obtener un resultado de impacto que ayude a su principal objetivo: proclamar que estas elecciones todavía no están ganadas ni perdidas por nadie.
La oposición cree que hay miles de socios indecisos con ganas de cambio
Si la gran baza de Laporta (hundimiento en el Metropolitano a parte) es sin duda el presente y el futuro del primer equipo de fútbol, reclamo principal en la obtención del voto, la oposición medita hasta dónde llegar en su afán fiscalizador del mandato de su contrincante. En ese sentido, la incorporación de Jaume Guardiola al equipo de Font ha acentuado el discurso económico como arma de desgaste, considerado el punto más débil de la obra de Laporta. El trato a los abonados, la supuesta opacidad en las comisiones a Darren Dein, la elección de aliados comerciales exóticos en fondo y forma, el retraso en el Espai Barça, llámese Spotify Camp Nou o Palau…

LLUIS GENE / AFP
Vilajoana y Ciria solicitan las suyas y Camprubí insiste en unirlos a todos
A la espera de que entre el 20 y el 22 de febrero el censo total de socios quede definido (en las elecciones del 2021 fue de 110.290 votantes potenciales), los precandidatos, de momento cuatro, sacan los codos para ganar posiciones. Les espera un mes por delante. O no.
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