Cuando uno piensa en la precariedad laboral le vienen a la cabeza empleos de muchas horas y sueldos bajos, con horarios cambiantes y nula o mínima protección social, o susceptibles al avance inexorable de la inteligencia artificial, sectores como la hostelería, la limpieza del hogar, el cuidado de ancianos, repartidores y teleoperadores, cajeros de supermercado, vigilantes de seguridad y, a una escala económica superior, minoristas de comercio, administrativos, agentes inmobiliarios y de bolsa, asesores financieros o desarrolladores de contenidos.
Diez de los 32 entrenadores que empezaron la campaña han sido cesados
Cuando uno piensa en la precariedad laboral le vienen a la cabeza empleos de muchas horas y sueldos bajos, con horarios cambiantes y nula o mínima protección social, o susceptibles al avance inexorable de la inteligencia artificial, sectores como la hostelería, la limpieza del hogar, el cuidado de ancianos, repartidores y teleoperadores, cajeros de supermercado, vigilantes de seguridad y, a una escala económica superior, minoristas de comercio, administrativos, agentes inmobiliarios y de bolsa, asesores financieros o desarrolladores de contenidos.
Entrenador de la NFL también es un trabajo precario en extremo, aunque con la indiscutible ventaja de estar muy bien pagado, entre cinco y quince millones de euros al año. Lo demuestra el hecho de que diez de los 32 coaches que comenzaron la temporada de la NFL han sido cesados sin contemplaciones, entre ellos figuras tan prestigiosas y con récords tan excelentes como Sean McDermott, Mike Tomlin o John Harbaugh. Unos, por perder más partidos de la cuenta. Otros, por no clasificarse para los playoffs o no llegar lo suficientemente lejos.
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A Sean McDermott (Bills), Mike Tomlin (Steelers) y John Harbaugh (Ravens) no les han salvado viejos éxitos
El décimo (y aparentemente último) en caer ha sido McDermott, que en nueve temporadas al frente del equipo ha guiado a los Buffalo Bills siete veces a la post temporada, convirtiéndolos en candidatos perennes al título (donde con frecuencia se han topado con Patrick Mahomes y los Kansas City Chiefs para ver frustrado su sueño). La propiedad del club ha decidido que el quarterback Josh Allen, el jugador más valioso de la NFL el año pasado, tiene ya 29 años, está en el momento de máxima plenitud física, y ha llegado la hora de ganar por fin el campeonato.
Los Steelers y los Ravens, eternos rivales, se jugaron el pase a los playoffs en la última jugada de la última jornada de la temporada, que se decidió con un tiro entre palos fallado por el kicker de Baltimore. Pittsburgh perdió en la primera ronda, en casa, frente a los Texans, y ninguno de los dos veteranos entrenadores ha sobrevivido. Mike Tomlin llevaba diecinueve campañas en la ciudad del acero, había conquistado una Super Bowl y ningún año había sumado más derrotas que victorias. John Harbaugh acumulaba dieciocho años en el banquillo y había conquistado el campeonato del 2012. Pero la estabilidad de las franquicias y las glorias del pasado no les han servido para nada.
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Los Atlanta Falcons también llegaron vivos a la última fecha de la campaña y acabaron con una marca similar (8-9) a los Tampa Bay Buccaneers y Carolina Panthers, eventuales campeones, en la división más floja de toda la liga. La consecuencia es que ha rodado la cabeza de Raheem Norris después de tres años al frente, siendo reemplazado por Kevin Stefanski, que se había quedado sin trabajo en Cleveland a pesar de llevar al equipo dos años a los playoffs, algo que antes sólo habían logrado una vez en 21 intentos.
En medio de la escabechina, también han caído Mike McDaniel de Miami, Brian Daboll de los Giants, Jonathan Gannon de los Cardinals, Pete Carroll de los Raiders y Brian Callahan de los Titans, que fue el primero en perder el asiento (estos dos últimos han acabado la campaña empatados a la peor marca, pero Las Vegas tiene el número uno en el draft, y escogerá a Fernando Mendoza, el quarterback de la Universidad de Indiana).
A lo largo de la historia han abundado las masacres, desde el saqueo de Roma y Stalingrado hasta la conquista mongola y la matanza de Nanjing, pasando por las barbaridades de Hitler y Stalin, el genocidio armenio y el de Ruanda, Pearl Harbor, Gaza o la batalla de Gallipoli. A escala deportiva (e incomparablemente más frívola), la NFL también ha tenido la suya.
El futuro
Nada más perder su sitio en el banquillo de los Baltimore Ravens, John Harbaugh (uno de los entrenadores más cotizados de la NFL) ha sido contratado por los New York Giants, que llevan una larga travesía por el desierto. Algo parecido ha ocurrido con Kevin Stefanski, al que Cleveland ya no quería pero sí Atlanta. Para Pete Carroll, de 74 años, muy probablemente ha llegado el momento de la jubilación tras ganar solo tres partidos con los Raiders. Mike McDaniel es el nuevo coordinador ofensivo de los Chargers, y por el momento Mike Tomlin parece querer un año sabático mientras se plantea su futuro.
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