La presentación, ayer sábado, del Proyecto Maresme de pacificación de la N-II en el TecnoCampus Mataró, al que asistió el presidente de la Generalitat, Salvador Illa y la consellera de Territori, Sílvia Paneque, acogió una nutrida representación de alcaldes y políticos de todos los partidos de la comarca. No pasó desapercibida entre los asistentes la nueva polémica suscitada por el presidente del Consell Comarcal del Maresme, Rafa Navarro, que había justificado que no acudiría al tratarse de un acto electoralista.
La presentación, ayer sábado, del Proyecto Maresme de pacificación de la N-II en el TecnoCampus Mataró, al que asistió el presidente de la Generalitat, Salvador Illa y la consellera de Territori, Sílvia Paneque, acogió una nutrida representación de alcaldes y políticos de todos los partidos de la comarca. No pasó desapercibida entre los asistentes la nueva polémica suscitada por el presidente del Consell Comarcal del Maresme, Rafa Navarro, que había justificado que no acudiría al tratarse de un acto electoralista.Seguir leyendo…
La presentación, ayer sábado, del Proyecto Maresme de pacificación de la N-II en el TecnoCampus Mataró, al que asistió el presidente de la Generalitat, Salvador Illa y la consellera de Territori, Sílvia Paneque, acogió una nutrida representación de alcaldes y políticos de todos los partidos de la comarca. No pasó desapercibida entre los asistentes la nueva polémica suscitada por el presidente del Consell Comarcal del Maresme, Rafa Navarro, que había justificado que no acudiría al tratarse de un acto electoralista.
No compartieron estos argumentos los miembros del grupo comarcal de Junts, que acudieron al acto con una nutrida representación que encabezaba el presidente comarcal del grupo político, Carles Bosch, con lo que nuevamente quedó en evidencia la crisis abierta entre el presidente del consejo comarcal y la dirección ejecutiva comarcal de Junts. En esta ocasión, mientras alcaldes y miembros de Junts apoyaban el proyecto de pacificación con matices, Rafa Navarro criticaba la presentación en la emisora de su ciudad, Premià de Mar.
A diferencia del resto de alcaldes de Junts y como muestra de desacuerdo, el alcalde de Premià de Mar, Rafa Navarro, anunció en la emisora local, que no iría a este encuentro e invitó al resto de alcaldes de Junts a que tampoco lo hicieran. Tal y como declaró en Premià Media, Navarro encuentra que esta reunión es una “falta de respeto” y “un acto de propaganda” cuando todavía queda, entre otras tareas, el tramo del Alt Maresme por definir.
Navarro, volvió a discrepar del grueso de su partido y se mostró sorprendido porque las obras hayan empezado en Mataró. Lo que justificó durante el acto el Secretari de Mobilitat, Manel Nadal, al dar a conocer que la empresa concesionaria del tramo del Baix Maresme, abandonó el proyecto. Junts, por su parte, criticó también que no se hubiera invitado oficialmente al acto al Consell Comarcal, el organismo que durante los últimos años ha trabajado en el proyecto de pacificación.
Después del acto, la valoración que Junts hizo de la reunión fue, en principio, positiva. Carles Bosch, presidente de Junts en el Maresme, afirmó que “es de suma importancia definir el horizonte de los proyectos” pero insistió en la preocupación existente en el territorio ya que “antes de abordar la pacificación, deberían definirse bien los accesos a la autopista”. Una vez con la N-II pacificada se incrementará el número de vehículos que accedan a la C-32, por lo que “se podrá generar un colapso” si no hay una mejora en estos accesos, muchos ubicados cerca de polígonos industriales y zonas de alta actividad económica, que se pueden ver afectadas. Por ello, desde Junts piden que “primero se mejoren los accesos a la autopista y después se aborde la pacificación”.
Por su parte, Esquerra Republicana (ERC) que comparte gobierno con Junts en el Consell Comarcal del Maresme, a través de un comunicado, considera que este proyecto representa una oportunidad histórica para recuperar el frente marítimo, impulsar la movilidad sostenible y coser la comarca de sur a norte con una infraestructura pensada para las personas. Citan al alcalde de El Masnou, Jaume Oliveras que intervino en la tribuna del TecnoCampus y aseveró que “la transformación debe servir para priorizar el transporte público” y llamó a trabajar a los 16 municipios implicados a compartir una visión común. “El territorio necesita que esta gran transformación de la primera línea de mar sea, de una vez por todas, una realidad”.
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