Philippe Sands: “Si Europa no actúa unida ante EE.UU., está acabada”

Philippe Sands (Londres, 1960) es una autoridad en derecho internacional. Ha participado en casos tan sonados como el de los crímenes de la antigua Yugoslavia, el genocidio de Ruanda o las torturas de Guantánamo. Además, es un escritor de prestigio. Ha publicado más de una quincena de libros, entre ellos los aclamados Calle Este-Oeste , sobre los juicios de Nuremberg, y Calle Londres 38 , dedicado al proceso contra Augusto Pinochet. “La literatura también sirve para impartir justicia”, asegura el abogado, quien atendió a este diario el pasado miércoles, pocas horas antes de ser investido como doctor honoris causa por la Universitat Pompeu Fabra.

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 El escritor y abogado británico, experto en crímenes de guerra, analiza los desafíos del nuevo escenario internacional  

Philippe Sands (Londres, 1960) es una autoridad en derecho internacional. Ha participado en casos tan sonados como el de los crímenes de la antigua Yugoslavia, el genocidio de Ruanda o las torturas de Guantánamo. Además, es un escritor de prestigio. Ha publicado más de una quincena de libros, entre ellos los aclamados Calle Este-Oeste , sobre los juicios de Nuremberg, y Calle Londres 38 , dedicado al proceso contra Augusto Pinochet. “La literatura también sirve para impartir justicia”, asegura el abogado, quien atendió a este diario el pasado miércoles, pocas horas antes de ser investido como doctor honoris causa por la Universitat Pompeu Fabra.

Acabamos de celebrar los 80 años de Nuremberg, y parece que la justicia internacional está en crisis: lo vemos en Oriente Medio, en Ucrania… ¿Hemos entrado en una nueva era de impunidad?

Creo que todavía no sabemos hacia dónde vamos. Es evidente que vivimos un momento difícil: se perpetran crímenes, y la capacidad de la ley para perseguirlos y castigarlos es limitada. Pero no es la primera vez que nos encontramos en esta situación. El mundo estuvo peor en los años treinta, y luego se recuperó. Así pues, a corto plazo soy pesimista; y a largo plazo, optimista.

¿Qué lecciones de Nuremberg siguen vigentes y cuáles corren el riesgo de caer en el olvido?

Nuremberg ratificó tres nuevos crímenes internacionales: el de lesa humanidad, el de agresión y el genocidio. Los tres son plenamente aplicables hoy. Pero una de las lecciones que la gente olvida es que la administración de justicia no es equitativa. Nuremberg fue una forma de justicia del vencedor: los poderosos aplicando la ley sobre los débiles. Y deberíamos tener presente ese principio. Por ejemplo: ¿por qué España no hace más en relación con los crímenes que se están perpetrando en Nicaragua, un país que no es grande ni poderoso? Hay muchas cosas que se pueden hacer y no se hacen.

El momento es difícil, pero el mundo estuvo peor en los años treinta y luego se recuperó”

Una de las bases del derecho internacional surgido tras Nuremberg es el multilateralismo, y Donald Trump está intentando desmantelarlo…

Trump busca reemplazar el sistema multilateral por uno basado en el bilateralismo. Esto se puede ver con los aranceles: no es que Trump no quiera normas; simplemente, no quiere negociar con todos a la vez. Y eso supone un desafío. Si el resto del mundo se mantiene unido en el multilateralismo, será más difícil para EE.UU. alejarse de él. Lo que lamento es que la UE no haya adoptado una postura más firme. Europa tiene que dejar de doblegarse ante EE.UU. Si no actúa unida, está acabada.

Trump no será eterno, pero ¿puede causar daños duraderos?

El principal daño es que ha convertido a EE.UU. en un socio poco fiable. Pero EE.UU. depende del resto del mundo, por eso creo que acabará volviendo a un sistema de cooperación. El futuro del derecho internacional no me preocupa. El de EE.UU, sí.

Más allá de atacar al multilateralismo, Trump también desafía el derecho internacional con sus bombardeos en el Caribe o la captura de Nicolás Maduro. ¿Cómo valora estas acciones?

Son manifiestamente ilegales. Y, a largo plazo, solo causarán dificultades para EE.UU. en cuanto a las relaciones con sus aliados. Francia y el Reino Unido ya han dejado de compartir información de inteligencia con EE.UU. en relación con ciertas operaciones. Simplemente, no es sostenible a largo plazo.

El Tribunal Supremo de EE.UU. dictaminó en el 2024 que Trump tenía inmunidad por sus actos como presidente. ¿Ese fallo es el origen de los males de hoy?

Aquella fue una sentencia lamentable. Envía la señal al presidente de que puede hacer lo que quiera sabiendo que no tendrá que rendir cuentas ante los tribunales de su país, e invita a otros estados a hacer lo mismo en su legislación. Pero, además, el fallo evidencia el doble rasero de EE.UU.: por un lado, el presidente puede tener inmunidad absoluta; por otro, EE.UU. secuestra al presidente de otro país [Maduro] y lo somete a la jurisdicción de sus tribunales. Una hipocresía flagrante.

¿Las redadas de inmigrantes en EE.UU. tendrán consecuencias desde la justicia internacional?

Deportar a personas a El Salvador puede plantear cuestiones de derecho internacional, aunque aún no sabemos suficiente sobre los hechos. Para que haya crímenes de lesa humanidad, la práctica debe ser generalizada y sistemática. Podría estar cruzándose esa línea. Y el derecho internacional es aplicable a EE.UU. y a su presidente.

Sands compatibiliza el derecho con la escritura
Sands compatibiliza el derecho con la escrituraPau Venteo / Shooting

La guerra de Gaza también está poniendo a prueba la salud del derecho internacional. ¿Habrá rendición de cuentas?

No me cabe duda de que se han cometido crímenes en Israel el 7 de octubre y en Gaza posteriormente. Los tribunales decidirán cómo etiquetarlos. Pero la cuestión de la rendición de cuentas es compleja: usted y yo estamos hablando en Barcelona, en España, donde no se han rendido cuentas por los crímenes del franquismo. Así que España no está en condiciones de dar lecciones sobre eso. Lo mismo puede decirse del Reino Unido, que no ha rendido cuentas por los crímenes en Irlanda del Norte. Si quieres exigir responsabilidades en el extranjero, pon orden en tu propia casa.

España no han rendido cuentas con el franquismo, no puede dar lecciones”

¿Hasta qué punto el reconocimiento de Palestina puede ayudar a los casos contra Israel?

Sobre el terreno, no cambia nada inmediatamente, pero coloca a Palestina en igualdad de condiciones como Estado ante el derecho internacional. Y eso, a largo plazo, es muy importante.

Con Gaza, se ha discutido mucho sobre el término genocidio. ¿Ese debate resulta dañino?

El genocidio no es peor que los crímenes de guerra o de lesa humanidad. Pero, de alguna manera, en la opinión pública, es el ganador de la Liga de los Horrores . ¿Realmente importa tanto la etiqueta? Lo relevante es reconocer que muchas personas fueron masacradas en condiciones terribles. Esta brecha entre lo que la gente común considera genocidio y lo que los jueces internacionales dicen genera muchas dificultades.

Hablemos de Ucrania: usted ha colaborado en la puesta en marcha del Tribunal Especial para juzgar los crímenes rusos. ¿Las negociaciones de paz pueden interferir en la labor de la justicia?

Sí, pueden, pero muchos países se esforzarán por garantizar que cualquier futuro acuerdo de paz no socave los principios fundamentales del derecho internacional. La situación es complicada. A mis amigos en Ucrania les encantaría ver el fin de la guerra, pero ¿a qué precio? Es el pueblo ucraniano quien debe decidir, nadie más.

Usted participó en el proceso contra Pinochet, que murió sin ir a juicio. Ahora Chile estará presidido por José Antonio Kast, un admirador del dictador. ¿Su victoria se explica por esa impunidad?

Tengo que decir que no hubo impunidad total para Pinochet. Cuando murió, estaba bajo arresto domiciliario y acusado en muchos casos. Pinochet aún tiene muchos partidarios en Chile, al igual que Franco los tiene en España. Esta es la realidad de la situación, y hay que reconocerla. Lo que hay que ver es qué hará Kast con los condenados por delitos cometidos en la dictadura. En ese sentido, hay una persona a la que voy a seguir muy de cerca: Miguel Krassnoff. Cumple cientos de años de cárcel por el asesinato de muchas personas, entre ellas un español, Carmelo Soria. Kast ha dicho que le gustaría indultarlo. Si lo hace, será indignante. Pero Kast ha modificado su lenguaje en las últimas semanas. Parece que ha entendido que necesita gobernar para todos los chilenos. Así que esperemos: no hay que juzgar a Kast antes de tiempo.

¿El auge actual de figuras como Kast revela que estamos condenados a repetir el pasado?

Es la condición humana, damos vueltas en círculo. Acabo de entrevistar a una mujer extraordinaria: la última persona viva de la orquesta de Auschwitz. Era violonchelista, tiene cien años. Para ella, ver lo que sucede ahora en el mundo es muy triste. Hemos aprendido muy poco del pasado. Seguimos haciendo lo que a los humanos nos gusta hacer: matar, asesinar y causar estragos a ingentes cantidades de personas.

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