Pocos días después del luto y los homenajes tras la muerte del diseñador alemán Karl Lagerfeld, fallecido el 19 de febrero de 2019, a los 85 años, comenzaron las quinielas sobre su herencia. De todos los posibles beneficiarios de los más de 170 millones de euros que dejaba el conocido como el káiser de la moda, su gata birmana, Choupette, sonaba como la opción más excéntrica y a la vez más plausible. Una carta de despedida en el entonces perfil de Instagram del animal —ahora cerrado, pero que acumulaba 240.000 seguidores a la muerte del modisto—, ya indicaba que el felino no iba a quedarse en la sombra (ahora su perfil es @choupetteofficiel y tiene 279.000 seguidores). “Gracias a todos por las palabras de condolencias. Con el corazón no solo roto, sino también helado, comienzo ahora mi duelo. Rezo para que todas vuestras palabras me ayuden y me hagan mejor este futuro sin mi papá”, decía el mensaje que acompañaba una foto de Choupette con un velo negro en la cabeza. Siete años después, el testamento de Lagerfeld sigue sin liquidarse y la gata todavía no ha visto un euro de su herencia, según ha asegurado su cuidadora. Se dice que, entre otras razones, por una larga disputa legal con el fisco francés —con la posibilidad abierta para que alguno de sus familiares, en principio excluidos por el diseñador, reclame su parte—.
Siete años después de la muerte del diseñador, Françoise Caçote explica en ‘The Atlantic’ que no sabe nada de su parte de una fortuna, que se estima en más de 170 millones de euros. “He tenido que contratar abogados caros para que se respeten debidamente los deseos de Karl”, afirma
Pocos días después del luto y los homenajes tras la muerte del diseñador alemán Karl Lagerfeld, fallecido el 19 de febrero de 2019, a los 85 años, comenzaron las quinielas sobre su herencia. De todos los posibles beneficiarios de los más de 170 millones de euros que dejaba el conocido como el káiser de la moda, su gata birmana, Choupette, sonaba como la opción más excéntrica y a la vez más plausible. Una carta de despedida en el entonces perfil de Instagram del animal —ahora cerrado, pero que acumulaba 240.000 seguidores a la muerte del modisto—, ya indicaba que el felino no iba a quedarse en la sombra (ahora su perfil es @choupetteofficiel y tiene 279.000 seguidores). “Gracias a todos por las palabras de condolencias. Con el corazón no solo roto, sino también helado, comienzo ahora mi duelo. Rezo para que todas vuestras palabras me ayuden y me hagan mejor este futuro sin mi papá”, decía el mensaje que acompañaba una foto de Choupette con un velo negro en la cabeza. Siete años después, el testamento de Lagerfeld sigue sin liquidarse y la gata todavía no ha visto un euro de su herencia, según ha asegurado su cuidadora. Se dice que, entre otras razones, por una larga disputa legal con el fisco francés —con la posibilidad abierta para que alguno de sus familiares, en principio excluidos por el diseñador, reclame su parte—.
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