Desde la tarima de California, la cuarta economía del mundo según su PIB (en el 2025 superó a Japón) y el territorio de la tecnología punta, su gobernador (demócrata) Gavin Newsom decidió convertirse en el avatar burlesco de Donald Trump.
El gobernador de California, que se mofa del líder republicano imitando en las redes su método, lamenta no haber llevado a Europa las “rodilleras” que promocionó para los que se postran genuflexos ante el líder
Desde la tarima de California, la cuarta economía del mundo según su PIB (en el 2025 superó a Japón) y el territorio de la tecnología punta, su gobernador (demócrata) Gavin Newsom decidió convertirse en el avatar burlesco de Donald Trump.
Lo trolea continuamente. Su táctica consiste en utilizar las mismas herramientas, sobre todo en las redes sociales, para mofarse de un presidente de 79 años que se pierde en divagaciones sobre la fuerza del agua que sale por los grifos (lo citó este martes como uno de los logros de su primer año de mandato), la conspiración quijotesca de los molinos de viento, su desmedido afán por el Nobel de la Paz o el imperialismo desempolvado de los libros de historia.
Newsom sorprendió en el foro de Davos. Su misión en territorio alpino persigue promocionar el estado dorado tanto como ridiculizar a Trump, descubrir al mundo su cara y la necesidad de no caer continuamente en la adulación. Al tiempo que hizo una sátira del líder de la Casa Blanca, el gobernador retrató la cobardía internacional.
“¿Diplomacia con Donald Trump? Es un T-Rex. Te juntas con él o te devora. Uno u otro… ¡Despierten! ¿Dónde demonios se ha metido todo el mundo? Dejen la diplomacia de sutilezas (…) Ningún europeo podrá sobrevivir si siguen por este camino; en el proceso, necesitan mantenerse firmes, erguidos, unidos”, afirmó. “Tengan algo de carácter, tengan malditos huevos”, bramó.
Newsom aludió que Trump representa la ley de la selva. “Este tipo no está loco; es muy deliberado, pero está desencadenado y fuera de control, y eso exige que uno reaccione. (…) ¿Por qué la gente no hace simplemente en público lo mismo que dice en privado? ¿Por qué no hacen lo que saben que es correcto? Todo el mundo habla a sus espaldas, se ríen de él, y mientras tanto le hacen la pelota. Es vergonzoso”, concluyó.
Newsom lleva meses de acecho contra el presidente de EE.UU., aplicando la táctica de Trump. Si éste se ha colocado entre los presidentes del Monte Rushmore, el gobernador también aparece en una parodia, o difunde imágenes en las que reza con trumpistas pata negra como Tucker Carlson, Hulk Hogan o Hogan.
En sus mensajes en las redes, en los que imita los textos de Trump con sus habituales textos en mayúsculas, copia la tienda patriótica del presidente con gorras en las que hace versiones como “Newsom tenía razón en todo” o camisetas con el lema “Trump no es sexy”, o incluso una Biblia firmada por Newsom (referencia satírica a las Biblias de 60 dólares de Trump con el lema “Dios bendiga a EE.UU.”) que ya se ha agotado. Su movimiento se abandera con el lema “hacer América Gavin de nuevo”.
La táctica, que ahora ha traslado al plano global con su irrupción en Suiza, le está funcionando. A sus 58 años y con buena planta, el gobernador vuelve a emerger como un posible candidato demócrata a la presidencia en el 2028. Él se deja querer mientras arrecia en su caricatura el presidente.
Un termómetro de su éxito, para bien o para mal porque hay quien dice su táctica no es más que una distracción sobre el autoritarismo de Trump, está en la respuesta de la Fox. Aquellos comentaristas que tanto festejaron al presidente por su habilidad para provocar en las redes y ridiculizar a los rivales, en manos de Newsom les parece una aberración, una confrontación peligrosa y una llamada a “la base radical chiflada”. Según Newsom, “la Fox odia a vuestro gobernador preferido salvando América” (todo en mayúsculas).
El pasado noviembre comercializó desde su web una “rodilleras” (de ficción). Se agotaron rápido, informó, porque son muchos los que rinden genuflexos ante Trump (políticos, empresarios, universidades, abogados) para halagarlo. En unas de sus promociones indicó que esos elementos servían “para todas tus necesidades serviles ante Trump”, en rojo republicano, “por el bajo precio de tu alma”.
En Davos, tras asistir a un acto de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, lamentó la “patética” complicidad y aseguró no soportar esa rendición ante la presión de Trump. “Debería haber traído un montón de rodilleras para todos los líderes mundiales”, lamentó.
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