Lo que pudo parecer una noche plácida no lo fue tanto. El Atlético sufrió de lo lindo en el Tottenham Hotspur Stadium, especialmente en una primera parte en la que Musso fue toda una muralla, haciendo méritos para discutir la titularidad del lesionado Oblak. Pero al final la goleada del Metropolitano (5-2) fue una losa demasiado pesada para los ingleses y toda una bendición para los madrileños. Sellado el pasaporte, los de Simeone se citan ahora con el Barça en cuartos, reeditando las semifinales de Copa de hace tan solo unas semanas, de indescifrable desenlace a su favor.
Los rojiblancos hacen valer la renta de la ida ante un Tottenham peleón
Lo que pudo parecer una noche plácida no lo fue tanto. El Atlético sufrió de lo lindo en el Tottenham Hotspur Stadium, especialmente en una primera parte en la que Musso fue toda una muralla, haciendo méritos para discutir la titularidad del lesionado Oblak. Pero al final la goleada del Metropolitano (5-2) fue una losa demasiado pesada para los ingleses y toda una bendición para los madrileños. Sellado el pasaporte, los de Simeone se citan ahora con el Barça en cuartos, reeditando las semifinales de Copa de hace tan solo unas semanas, de indescifrable desenlace a su favor.
Como ya hiciera en el Spotify Camp Nou, el Atlético jugó con el marcador de la ida y salió a verlas venir. Pérdidas de tiempo, juego ralentizado… La única intención es que pasara lo menos posible y el cronómetro quemara los minutos. Con Llorente como único rebelde, la noche pudo ser mucho más tranquila si Lookman no hubiera estado en fuera de juego al anotar. Pero la pelota tendía a ir hacia el otro área, donde Musso no tardó en romper a sudar. El gran culpable fue un soberbio Tel, toda una pesadilla para el Atlético. El jovencísimo atacante francés obligó a una primera intervención del argentino y no tardó en topar con el palo en la siguiente jugada.
Con la eliminatoria aún viva, el portero atlético sacó hasta tres balones de gol con paradas de mérito
El equipo de Tudor, en plena lucha por la permanencia en la Premier, empezó a soñar con la remontada a la media hora, cuando Tel puso el balón en la cabeza de Kolo Muani, que sólo tuvo que esquinarla para estrenar el marcador. La figura de Musso se agigantó en los siguientes minutos, con el Tottenham creciendo, creyendo en el milagro, y el Atlético haciéndose cada vez más pequeño. Tel, siempre él, se plantó solo ante el portero atlético pero perdió la partida ante el muro argentino. Repitieron los protagonistas poco después, esta vez con otra gran parada a disparo desde la frontal. Muy tranquilo, Vicario se quiso sumar a la fiesta con una mano fantástica a disparo de Simeone.
El inicio de la segunda mitad apagó todos los fuegos. Fue Julián Álvarez el responsable, subiendo el empate con un gran disparo. Pero Simons no quería dejar solo a Tel y empezó a tocar más y más balón. Exhibición que tuvo su primera cima con un golazo desde la frontal. Regresaba el sueño de la remontada para los spurs. Fue entonces cuando reapareció la figura de Musso, que firmó una parada extraordinaria al tiro con el exterior de Pedro Porro. El gol de Hancko, recogiendo el regalo de Julián Álvarez en forma de córner, acabó de enfriar los ánimos. El penalti que anotó Simons en el añadido, su segunda cima, fue el consuelo del Tottenham, que al menos pudo regalar una victoria a su sufrida afición. Pero el pase era para el Atlético, que vuelve a amenazar al Barça.
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