No se recomienda utilizar la ingesta de este producto para desentenderse de actitudes colectivas más ambiciosas. Está especialmente contraindicado acompañar el tratamiento con su difusión impúdica o poco reglada en redes sociales con una actitud de permanente ofensa canceladora Leer No se recomienda utilizar la ingesta de este producto para desentenderse de actitudes colectivas más ambiciosas. Está especialmente contraindicado acompañar el tratamiento con su difusión impúdica o poco reglada en redes sociales con una actitud de permanente ofensa canceladora Leer
Antes de nada, una advertencia: no hay medicación inocua. Todo producto consumido en cantidades no regladas puede generar dolencias como eccema, irritación, sarpullido, migraña, diarrea, desmayo o, llegado el caso, una cancelación irrevocable. Aténgase, por tanto, a la dosis recomendada en el prospecto. Si siente la necesidad de defender a una minoría oprimida, de denunciar una injusticia flagrante, de derribar el patriarcado o de exigir igualdad de derechos por la razón que sea (por educación, por sentido común, por mujer, por republicanismo o, en casos extremos, por creencias religiosas panhumanistas o redentoras), asegúrese antes de que lo hace sin dogmatismos, sin contradicciones y sin dañar sus propios intereses. Distintos estudios han detectado casos porcentualmente relevantes de personas con un alto concepto moral de sí (y de los suyos) que no han dudado en reclamar para los demás lo que no están en disposición de cumplir en la intimidad. Pagadores de impuestos ocasionales, recicladores descuidados o, lo más común, creyentes en el «siempre ha sido así» deberían consultar antes con una opinión facultativa de probada solvencia.
Está severamente contraindicado tomar la medicación si antes se han consumido sustancias excitantes o, directamente, anabolizantes. Puede ser especialmente dañino si con anterioridad a la ingesta de este fármaco se han consumido genéricos de teorías con un alto contenido en liberalismo (ultra o moderado alto), en excelencia y, en general, de cualquiera otra que prime asuntos (o, según cierta bibliografía, derechos) como la herencia o la propiedad privada sobre todos los demás. Una reacción que se ha observado y sobre la que la ciencia es hasta la fecha incapaz de ofrecer una explicación fundada es que las contradicciones de este tipo de teorías estimulantes (como exigir libre competencia sin revisar antes las situaciones dadas de privilegio) no dañan su credibilidad de la misma manera que lo hacen los desajustes detectados en las teorías contrarias. De momento, aténgase a la dosificación y las contraindicaciones indicadas.
Por último, sea sensato. Si está decidido a llevar el tratamiento hasta sus últimas consecuencias como es lo deseable, modifique sus hábitos para evitar el efecto rebote. Puede acabar convertido en exactamente lo que pretende combatir: un liberal (ultra o moderado alto). Limitarse a tomar el medicamento sin empeñarse en una transformación radical de las costumbres propias y ajenas, puede provocar unas altas dosis de melancolía crónica. No se recomienda utilizar la ingesta de este producto para desentenderse de actitudes colectivas más ambiciosas. Está especialmente contraindicado acompañar el tratamiento con su difusión impúdica o poco reglada en redes sociales con una actitud, calificada por la academia, como de permanente ofensa canceladora. Implíquese en el cambio. Y recuerde: no hay medicación inocua.
Cultura // elmundo
